Alburquerque quita la calle a Antonio Cuéllar por un cargo que nunca tuvo

Antonio Cuéllar Gragera:. HOY/
Antonio Cuéllar Gragera:. HOY

El comité de expertos de la Diputación le señala como presidente provincial, pero este destacado abogado no lo fue

ROCÍO ROMEROBadajoz

Presidente de la Diputación franquista. Es el motivo que da la comisión de expertos de la institución para obligar a los ayuntamientos de Alburquerque, Entrín Bajo y Badajoz a quitar del callejero la calle Antonio Cuéllar Gragera. Esta es una vía de eliminación obligatoria tanto del nombre como de las placas. Es decir, que si antes de finales de marzo los pueblos no la eliminan no podrán acceder a las subvenciones que otorga la Diputación. Así lo ha decidido su presidente, Miguel Ángel Gallardo, en su objetivo de eliminar los vestigios franquistas de la provincia.

Badajoz y Entrín Bajo no han acatado la orden de la institución provincial. Pero Alburquerque eliminó el nombre en un pleno celebrado el día 25. Según dijo su alcalde, Ángel Vadillo, «hay que prescindir de Antonio Cuéllar, cuya familia procedía de Alburquerque, porque, de lo contrario, según establece la Diputación, se perderían las subvenciones».

Sin embargo, Antonio Cuéllar Gragera (20 de enero de 1901-17 de junio de 1971) nunca fue presidente de la Diputación. Lo fue su padre, Julián Cuéllar González, del partido judicial de Alburquerque, entre el 20 de enero de 1924 y el 1 de abril de 1925. Según consta en el archivo histórico de la institución, su profesión fue la de general de brigada honorario. En esa relación de presidentes de la institución, que se puede consultar a través de Internet, no aparece Antonio Cuéllar Gragera.

A su vez, Antonio Cuéllar es el padre de Antonio Cuéllar Casalduero, que fue alcalde de Badajoz entre 1970 y 1972.

Pero Antonio Cuéllar Gragera, que da nombres a tres calles que la Diputación exige quitar en otras tantas localidades para seguir pagándoles subvenciones, no fue presidente de la Diputación.

Fue un reputado abogado que da nombre a un premio del Colegio de Abogados de la provincia que acumula 42 ediciones. «Ejerció casi cincuenta años de modo brillante la Abogacía, siendo maestro de letrados, perteneciendo a este Ilustre Colegio Provincial de Abogados de Badajoz desde el año 1923. Formó parte casi regularmente de las juntas de gobierno y fue decano cerca de veinte años y hasta su muerte, el 17 de junio de 1971», explican en la web del colegio. Antonio Cuéllar no se quedó en Badajoz, dado que fue vocal y vicepresidente del Consejo General de la Abogacía y de la Mutualidad, y fue vicepresidente de la Unión Internacional de Abogados.

«Que yo sepa, nunca tuvo un cargo político, nos hemos quedado...», dice una de sus nietas

Las páginas de HOY que se publicaron por su fallecimiento recogen que también fue académico de la Hispanoamericana de Cádiz, de la sociedad colombina onubense y vicecónsul de Portugal.

En la crónica que este diario publicó por su entierro se indica que «todos los taxistas de forma voluntaria ofrecieron sus vehículos para transportar a quien lo deseó hasta el cementerio». Más de una hora, recoge este testimonio, duró el paso del público ante el féretro.

Información publicada en HOY el día después del funeral de Cuéllar Gragera.
Información publicada en HOY el día después del funeral de Cuéllar Gragera.

HOY se puso en contacto con una de sus nietas, Mayte Cuéllar, que tenía once años cuando falleció. «Que yo sepa no tuvo nunca un cargo político. Nos hemos quedado...».

El cronista oficial de Badajoz, Alberto González, añade que se trata de una persona muy reconocida en el ámbito del derecho y que este error de la comisión de expertos revela el «escaso rigor histórico» que ha aplicado para formar el listado de vestigios.

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HOY intentó contactar con el presidente de la institución, Miguel Ángel Gallardo, que no respondió. También entabló contacto con varios miembros del comité de expertos. Su portavoz, Manuel Candalija, admitió la equivocación cometida.

«Hemos detectado el error cuando ya habíamos enviado la carta. Nos dimos cuenta tarde y hemos hablado con una concejala de Alburquerque. Hay ese error y algunos más. Se va a intentar solventar, hablaremos con el alcalde», apunta. «Hay que cerrar flecos y estamos solventando estas cuestiones. Casi todos los pueblos han aceptado las recomendaciones. Hemos tenido errores, sobre todo confusiones de padres con hijos. El trabajo no está cerrado», asegura.

Sin embargo, las cartas que la Diputación envió en diciembre a los alcaldes de unos setenta pueblos en la provincia era clara. Daban diez días como máximo para presentar alegaciones y tres meses para aceptar las exigencias si querían seguir manteniendo las subvenciones. De lo contrario, perderían el derecho a ello y, además, tendrían que devolver lo percibido durante 2017. Las cartas enviadas a los alcaldes están firmadas por la presidenta del comité de expertos, la diputada Cristina Núñez.

Hay muchos pueblos que están aceptando los preceptos de la comisión al darlos por válidos. Además de Alburquerque, otras localidades como Puebla de la Calzada, Don Benito o Fregenal han celebrado ya plenos para atender parte de los mandatos de la comisión, como cambiar el motivo que dio nombre a las calles Alemania, Italia y Portugal.

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