El Ayuntamiento de Cáceres encarga a la Policía un informe sobre pozos sin sellar en Las Minas

Cartel de peligro colocado hace años por la Junta en Las Minas. :: l. c./
Cartel de peligro colocado hace años por la Junta en Las Minas. :: l. c.

La Junta de Extremadura recuerda que ya actuó en Aldea Moret en 2015 y dice que los responsables son los propietarios de los terrenos

REDACCIÓN

El Ayuntamiento de Cáceres anunció ayer que ha encargado a la brigada verde la Policía Local un informe sobre la situación de Las Minas en Aldea Moret. En función del resultado, determinará las posibles medidas a tomar ante los pozos que, según pudo constatar el martes este diario, se encuentran sin sellar o con los cierres que se colocaron hace años deteriorados.

Se trata exactamente del mismo protocolo que el gobierno local ha seguido en el paraje de Valdeflores, donde según ha anunciado esta semana va a precintar y señalizar los pozos abandonados que se encuentran abiertos y accesibles. Lo ha hecho tras la denuncia pública que hizo a principios de enero la plataforma Salvemos la Montaña, que localizó al menos ocho cavidades peligrosas en ese paraje. También entonces el Ayuntamiento envió a la brigada verde para que analizara la situación y emitiera un informe, en el que se ha basado para decidir precintar y señalizar las perforaciones.

La Junta

La reacción de la Junta ante la evidencia de que en Las Minas de Aldea Moret sigue habiendo pozos peligrosos con cerramientos inadecuados ha sido algo más tibia. La Consejería de Infraestructuras, a la que se encuentra adscrita la Dirección General de Industria, Energía y Minas, se limitó ayer a señalar que «la autoridad minera actúa de manera subsidiaria cuando detecta labores subterráneas abandonadas que resultan peligrosas, tal y como hizo en esta zona en 2015».

Se refiere al sellado y reforzado de muros que el ejecutivo autonómico llevó a cabo ese año en las minas La Esmerada y San Salvador, unos trabajos en los que invirtió 69.000 euros. Para entonces la Junta ya había colocado en la zona carteles en los que avisaba del peligro que suponían las minas abandonadas por la posibilidad que hubiera pozos en los que podía caer una persona. Así había ocurrido ya en dos ocasiones décadas atrás. Un niño de ocho año murió en uno de ellos en 1974, y un joven recluta se ahogó tras caer en otro en 1984.

En todo caso, la Junta de Extremadura recuerda que la responsabilidad «tanto económica como administrativa» de mantener las minas abandonadas en condiciones de seguridad es «de los propietarios del terreno o de los antiguos explotadores». La administración, según se contempla en la Ley del Suelo, tan solo puede actuar en estos casos de manera subsidiaria, como ha anunciado el Ayuntamiento que va a a hacer en los pozos del paraje de Valdeflores. Luego tiene la potestad de repercutir los costes generados a los dueños de los terrenos.