El Ayuntamiento de Mérida regulariza las bodas civiles debido a su crecimiento

Matrimonio civil celebrado el pasado mes de agosto en el Ayuntamiento de Mérida. :: j. m. Romero/
Matrimonio civil celebrado el pasado mes de agosto en el Ayuntamiento de Mérida. :: j. m. Romero

El acuerdo establece horas y días específicos para su celebración y además se plantea que solo puedan tener lugar en el Ayuntamiento

MARÍA BLANCOMÉRIDA.

Las bodas por lo civil llevan años en alza en el Ayuntamiento de Mérida. Hasta tal punto que el Gobierno local se ha visto desbordado y ha tenido que aprobar un acuerdo para regularizarlas. Este año se prevé que el Consistorio celebre cerca de cien enlaces.

El acuerdo consiste en establecer unas horas, días y lugares de celebración. A partir de ahora, todas las bodas civiles tendrán lugar en el salón de plenos del Ayuntamiento. Serán de lunes a viernes de 9.00 a 14.00 horas, y los sábados, de 10.00 a 14.00 horas.

Además, tampoco se celebrarán enlaces durante Semana Santa, la Feria, Día de Extremadura, Santa Eulalia y otras fechas donde se programen actividades importantes.

La previsión del Gobierno local es que este año se celebren hasta cien bodas en el consistorio

La previsión del Gobierno local es que este año se celebren hasta cien bodas en el consistorio

«En la legislatura anterior no solo se realizaban bodas en el Ayuntamiento, sino que también íbamos a fincas privadas, hoteles, restaurantes o espacios públicos como monumentos», explica la portavoz municipal, Carmen Yáñez.

El objetivo es regularizar esta labor, porque «es una satisfacción realizar este tipo de ceremonias pero también es importante que no nos desborde y nos quite tiempo de nuestras gestiones», añade.

Según Yáñez, hay sábados que han tenido hasta diez bodas. Además, los enlaces celebrados en los espacios patrimoniales del Consorcio también son oficiados por el Aayuntamiento. Este año se han celebrado cinco ceremonias en el Teatro Romano.

Asimismo, se ha convertido en habitual que muchas parejas vengan a la ciudad a casarse por el entorno monumental, aunque no sean residentes en la ciudad.

«Lo que tratamos con esta medida es regularizar y poner un horario porque el trabajo de concejal es de 24 horas al día, y porque para cualquier cosa que pase en la ciudad tienes que tener disposición y estar al corriente de lo que ocurre», comenta Carmen Yáñez.

En estos tres últimos años la cifra de bodas civiles ha ido en aumento. En 2017 se celebraron 67 bodas, 80 en 2018, y por ahora, en este año ya se han celebrado o están programadas 86 bodas.

Estos datos contrastan con una caída de las bodas religiosas. En el año 2016 se celebraron 76 bodas por la iglesia católica, 61 en 2017, y 57 en 2018. Aunque, según el arcipreste, Jorge Sánchez, «esos datos no son reales porque se supone que los diez párrocos y los tres colegios estamos obligados a mandarlo a Madrid, al obispado para que notifiquen cuantas ceremonias hay, pero hay párrocos que no lo hacen».

Bodas religiosas

Jorge Sánchez explica que casarse por la Iglesia no tiene que suponer un gran gasto económico. Pero la gente tiene en la mente «el componente social que le lleva a comprar flores, hacer banquete, fotografías...». Pero, según indica, si uno quiere casarse por la Iglesia puede costar 60 euros, que es lo que la parroquia suele cobrar.

El arcipreste reconoce que la crisis influyó, porque en 2008 hubo un bajón. Pero también afirma que si el número de bodas religiosas ha disminuido en estos últimos años ha sido porque, «gracias a Dios, hoy la gente es mucho más libre. Antes estaban obligados a casarse y bautizar a los hijos por la iglesia. Hoy en día se supone que la gente que bautiza a sus hijos tiene como mínimo un poquito de fe», comenta el arcipreste de Mérida, y aunque la fe haya disminuido, «eso también vale como purificación para la Iglesia».

En su opinión, se supone que aquellos que muestran su creencia en los preceptos de la Iglesia, no lo hacen por el componente social, «sino que hoy se hace mucho más desde la libertad. Al igual que se dice que hay crisis. La crisis no es negativa, sino cambio. Y está claro que la iglesia tiene que cambiar algunas cosas».

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