Sánchez pide un esfuerzo final para poder continuar con su agenda social

Pedro Sánchez ayer en el mitin que dio en Badajoz en el Hotel Río. :: J. V. Arnelas::

El candidato socialista se liberó en Badajoz del estrés de los debates ante sus votantes y apeló a lo conseguido en los últimos meses

J. López-Lago
J. LÓPEZ-LAGO

A Pedro Sánchez, de mitin en Badajoz, una seguidora lo interrumpió para animarlo a voces con un ¡vamos a ganar! y el candidato socialista no sonrió, más bien le advirtió que sí, pero que en estas elecciones lo que se juega el PSOE es gobernar. El presidente del país regresó este miércoles a Extremadura, donde resaltó los logros sociales de su Gobierno e insistió en que no está todo hecho de cara a las elecciones del domingo.

Los dos debates a los que se sometió lunes y martes en televisión dejan en el aire la vigencia de unas encuestas que hasta entonces le daban una victoria segura, aunque insuficiente para no tener que pactar con otras formaciones. «Nada está hecho, no tenemos que confiarnos. Quedan pocos metros para llegar a la meta y ahora es cuando tenemos que apretar», exclamó en el Palacio de Cristal del Hotel Río de Badajoz, donde se dieron cita aproximadamente un millar de militantes antes de la hora de comer.

Ante los suyos, ayer Pedro Sánchez se liberó al fin de los asuntos que más le incomodan y donde habían estado hurgando sus adversarios esta semana. En su intervención, que apenas duró un cuarto de hora, evitó el tema catalán o hablar de los posibles pactos que tendrá que afrontar a partir del domingo. Esta vez se centró en lo conseguido en los nueve meses de gobierno transcurridos entre la moción de censura y estas elecciones e incluso auguró alguna medida sorpresa de última hora mañana en el último 'viernes social', como le gusta a su gabinete denominar los resultados de su Consejo de Ministros.

El candidato del PSOE habló de que su ejecutivo ha revitalizado las cotizaciones a la Seguridad Social, ha revalorizado las pensiones, ha recuperado la universalidad de la Sanidad y ha aumentado el salario mínimo interprofesional, entre otras medidas. «Pero no nos van a votar por las cosas que hemos hecho en ocho meses sino por lo que haremos en el futuro porque no nos resignamos (...). Imaginaos lo que podemos hacer con más de 84 diputados», dijo consciente de que solo un resultado holgado permitiría prolongar una batería de propuestas que pone en el centro a mujeres y personas mayores como colectivos vulnerables a los que hay que proteger.

El guiño al tren estaba cantado. Se produjo con la referencia a lo que ahora se ha dado en llamar la España vaciada, concepto que se ha colado en la agenda política recientemente y que es imposible no abordar si un candidato comparece en Extremadura: «Queremos un país comprometido con su medio rural, que luche contra la despoblación, que es uno de los principales desafíos que tienen provincias como la de Badajoz. Por eso no solo debemos impulsar las infraestructuras que debe el Estado a Extremadura, por eso, Guillermo, yo me comprometo a dar un impulso al ferrocarril en la próxima legislatura», declaró Sánchez desde el atril.

Ibarra, recurso ante el retraso de Sánchez

Este miércoles hubo que estirar las intervenciones previas debido al retraso de más de hora y media de Pedro Sánchez, según fuentes socialistas porque el mal tiempo afectó al avión de campaña que usa. Dio la bienvenida la concejala pacense Rita Ortega, le siguió el candidato al Ayuntamiento Ricardo Cabezas y después habló el cabeza de lista al Congreso por Badajoz Valentín García. La cita era a la una, pasaban ya las dos de la tarde y no aparecían ni el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, ni Sánchez. Entonces la organización improvisó tirando del expresidente de la Junta Juan Carlos Rodríguez Ibarra para que no decayera el ambiente. «Soy de la vieja guardia, un reservista, así que cuando se me necesita aquí estoy» , se presentó. Y aunque son públicas anteriores tensiones con Sánchez, el extremeño contó que ya hablaron de ello durante una comida en Oropesa. En su intervención Ibarra subrayó las conquistas sociales de su partido, del que reivindicó su españolismo con ingenio y humor y comparando a la gente de derechas que exhibe pulseras con la bandera de España con canarios anillados. Anécdotas, chistes y una razonada exposición de por qué a España le conviene la socialdemocracia hicieron de Ibarra el más pedagógico y entretenido de los seis comparecientes.