La Ciudad Monumental se plantea pedir ayuda a Sanidad por el problema del plomo en Cáceres

Reparto de folletos sobre el plomo por parte de los vecinos. :: JORGE REY/
Reparto de folletos sobre el plomo por parte de los vecinos. :: JORGE REY

«Hay que averiguar dónde están las tuberías», solicitan los residentes en un escrito al Ayuntamiento

M. J. T. CÁCERES.

La asociación de vecinos Ciudad Monumental registró ayer un escrito en el Ayuntamiento en el que deja la puerta abierta a pedir ayuda a la Consejería de Sanidad e, incluso, a solicitar asesoría legal para abordar el problema de la existencia de tuberías de plomo en el recinto histórico.

En el escrito, al que ha tenido acceso este diario, los residentes dejan constancia de su asombro tras la noticia publicada por este diario el pasado día 14 de julio.

En esta información el Ayuntamiento manifestaba, por un lado, que no había plomo en las analíticas que había realizado y, por otro, estudiaba ofrecer ayudas para el cambio de tuberías. Se trata, según los vecinos, de dos posturas contradictorias.

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Y, además, la asociación vecinal del casco viejo cacereño señala que el Ayuntamiento «debe pedir cuentas y responsabilidades a Canal de Isabel II -empresa concesionaria del servicio de aguas- en lo referente a su gestión e incumplimiento de la normativa 140/2003 respecto a la falta de comunicación de cualquier anomalía, que es el caso que nos ocupa, por la existencia de tuberías de plomo y que el gestor ha tenido siempre en conocimiento», indica el colectivo vecinal.

Este Real Decreto 140/2003 dice que «la autoridad sanitaria velará para que la administración local antes del 1 de enero del 2012 muestree el agua de consumo humano, en campañas periódicas, en locales, establecimientos públicos o privados y domicilios particulares, representativos de cada abastecimiento, construidos con anterioridad a 1980, con especial atención a la determinación de los parámetros relacionados con los materiales instalados en las instalaciones interiores y aquellos relacionados con el mal mantenimiento de la instalación interior que pudieran representar un riesgo para la salud». Los residentes creen que Canal de Isabel II ha hecho dejación de funciones en este sentido.

En el escrito los vecinos ponen de manifiesto su desacuerdo con el protocolo empleado para tomar las muestras y recuerdan que es prioritario encontrar las localizaciones exactas de las tuberías de plomo, cuyo uso en la construcción quedó prohibido en 1980 debido el riesgo que entraña para la salud. «Tenemos tuberías de plomo, como sabemos y saben, y hay que averiguar dónde están porque es un problema de salud pública grave», zanjan los residentes en su escrito.