El feriante de Coria declara que la muerte de su empleado ocurrió de forma accidental

Pavón, ante el arma homicida, en el juicio que se está desarrollando hoy en la Audiencia de Cáceres/L. C.
Pavón, ante el arma homicida, en el juicio que se está desarrollando hoy en la Audiencia de Cáceres / L. C.

Pedro Pavón está siendo juzgado en la Audiencia de Cáceres por jurado popular, compuesto por seis varones y tres mujeres

Sergio Lorenzo
SERGIO LORENZOCáceres

El feriante de Coria acusado de acabar con la vida de uno de sus empleados de una puñalada en el corazón en enero del año pasado ha declarado esta mañana en el juicio de la Audiencia de Cáceres que la muerte del trabajador ocurrió de forma accidental. Según ha explicado el acusado, Pedro Pavón, el fallecido y él mantuvieron un forcejeo cuando cayó al suelo y se clavó el cuchillo, que tiene una hoja de trece centímetros y medio. La discusión se inició por motivos laborales, ya que el finado quería dejar de trabajar con el empresario.

Pavón, que asegura que no tenía intención de matar a la víctima, está siendo juzgado por jurado popular, compuesto por seis varones y tres mujeres, con dos suplentes que también son varones. El juicio ha comenzado pasadas las once de la mañana, una vez que se conformó el jurado, y se continuará previsiblemente esta tarde.

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Acusación de la Fiscalía

En el escrito de acusación, la Fiscalía indica que entre las nueve y las diez de la mañana del día 21 de enero de 2016, el acusado, de profesión feriante, se encontraba en el interior de la autocaravana de su propiedad, donde residía, cuando llamó a la puerta el finado.

El acusado y el fallecido trabajaban juntos en la atracción de feria de la que era titular el procesado.

Al abrirle la puerta, comenzó una discusión con él por motivos laborales, durante el transcurso de la cual, el fallecido «le agarró de la pechera de la camisa y le metió hacia el interior de la autocaravana, iniciándose un forcejeo entre ambos».

A continuación, el acusado, con «ánimo de acabar con la vida de su socio», señala el fiscal, le asestó una puñalada con un cuchillo «jamonero» en el tórax, quedándose la víctima inmóvil en aquel momento.

Como consecuencia de la agresión, el empleado sufrió lesiones erosivas en la mejilla y una perforación en el pulmón y en el corazón, provocándole una hemorragia aguda y parada cardiorrespiratoria que le provocaron la muerte de forma inmediata.

Para el Ministerio, los hechos suponen un delito de homicidio consumado y solicitan para el acusado la pena de doce años y medio de prisión, así como el pago de una indemnización a la hermana del fallecido de casi 48.000 euros.

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