Los aplausos y 'vivas' al Rey contrarrestan las pancartas de los independentistas en Barcelona

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Una pancarta que reza «el Rey no es bienvenido a los Paisos Catalans» ha presidido la plaza de Cataluña durante una ceremonia blindada con fuertes medidas de seguridad | La Delegación del Gobierno pide explicaciones a los Mossos

CRISTIAN REINO / AGENCIASBarcelona

Barcelona ha rendido un sentido homenaje a las 16 personas que perdieron la vida el año pasado en los antentados yihadistas de La Rambla y de Cambrils del 17 de agosto, así como a las 150 personas que resultaron heridas y a sus familiares, algunos de ellos presentes en la ciudad condal. El acto ha sido presidido por los Reyes de España, el presidente del Gobierno, el de la Generalitat y las principales autoridades del Estado. Ha sido breve, emotivo y en el que se han evitado los discursos institucionales, después de que las víctimas denunciaran ayer el uso partidista por parte de las fuerzas políticas. Las víctimas han sido de esta forma las únicas protagonistas del homenaje.

A diferencia del año pasado, el acto ha estado marcado por la ausencia de incidentes. La plaza de Cataluña se ha blindado bajo fuertes medidas de seguridad. Durante la ceremonia, ha asistido público, varios miles, pero en cambio no se han producido protestas como el año pasado, durante la manifestación celebrada en Barcelona, día después del atentado, en la que el independentismo aprovechó para reclamar la secesión y cargar contra el Rey. En esta ocasión, los independentistas han evitado reventar el acto, a pesar de que Quim Torra llevaba días advirtiendo de que los catalanes no tienen rey. Los secesionistas más radicales no han acudido al acto, sino que han participado en la protesta que al mismo tiempo han organizado los CDR en el centro de la ciudad, con la asistencia de la CUP y miembros de JxCat.

Por la tarde, la ANC y Ómnium Cultural han convocado protestas frente a la cárcel de Lledoners, a la que acudirá todo el indepedentismo, con Quim Torra a la cabeza que se reunirá previamente con el exconsejero Quim Torra para escenificar la denuncia por la existencia de «presos políticos», según el ideario secesionista.

Hasta tres pancartas

Al inicio de la ceremonia, Felipe VI ha sido recibido entre aplausos y gritos de «viva el Rey», si bien la plaza de Cataluña ha amanecido esta mañana con una enorme pancarta que reza, en inglés, el «rey de España no es bienvenido a los Paises catalanes». Ni la Generalitat ni el Ayuntamiento han dado órdenes para su retirada, por lo que ha permanecido allí hasta que un grupo de independentistas la ha descolgado esta tarde horas después de que haya finalizado el acto de homenaje a las víctimas del atentado.

En la primera pancarta, de grandes dimensiones y perfectamente visible desde el lugar donde el Rey asiste al homenaje a las víctimas de los atentados yihadistas, ponía, en inglés «The spanish king is not welcome in the Catalan Countries» («El rey español no es bienvenido en los países catalanes»). El mensaje, escrito en letras negras y rojas sobre un fondo blanco, iba acompañado de una imagen del Felipe VI colgando boca abajo. Aunque ninguna entidad ha reconocido por el momento estar detrás de la acción.

Durante la mañana se ha desplegado otra pancarta en un edificio de La Rambla barcelonesa. Era anónima en inglés contra la guerra con un dibujo que emula una fotografía de Felipe VI encajando la mano al Rey saudí Abdalá bin Abdulaziz al-Saúd, y con una 'estelada'.

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En la pancarta podía leerse en inglés «Vuestras guerras, nuestras muertes. Catalunya en solidaridad con las víctimas», y se ha colgado muy cerca del mosaico de Miró de La Rambla, en el que familias de las víctimas del atentado del 17 de agosto harán una ofrenda floral.

Una tercera pancarta colgaba de un edificio de La Rambla de Barcelona, junto al lugar donde se celebra la ofrenda floral, en la que puede leerse que «Sin ellos (sin los políticos presos) este acto es una estafa». Se trataba también de una pancarta de grandes dimensiones, similar a las que cuelgan desde hace años en ventanas y balcones de edificios de Cataluña, en la que se ve un gran lazo amarillo y el lema «libertad presas y presos políticos» y, en la parte inferior, la frase que hace referencia al acto. La pancarta, en este caso vertical, ocupaba tres balcones de un edificio situado en la confluencia de La Rambla con la calle Hospital.

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, cree que la pancarta sobre el Rey se enmarca en la libertad de expresión y ha explicado que los Mossos d'Esquadra solo han ido a ver sus condiciones por motivos de seguridad, aunque ha afirmado que este viernes «no es el día» para hablar del Rey. Además, se ha disculpado ante las víctimas por la posible politización denunciada por estas. «Si la Generalitat ha fallado me gustará revisarlo, estoy a su disposición», ha dicho.

Torra ha explicado que él no quería estar al lado de Felipe VI durante el homenaje. Ha asegurado, no obstante, que el Monarca no le ha dicho nada cuando él mismo le ha presentado a la mujer del exconsejero de Interior Quim Forn, Laura Masvidal, y que cuando ésta ha saludado a otras autoridades «algunos bajaban los ojos».

La Delegación del Gobierno pide explicaciones

La Delegación del Gobierno ha pedido información a los Mossos d'Esquadra y al Ayuntamiento de Barcelona sobre la pancarta contra el rey que grupos independentistas han colgado de un edificio en la plaza Cataluña, para determinar si la lona «dificultaba la plena seguridad» del acto de homenaje al 17A.

En un comunicado, la Delegación ha explicado que la Jefatura Superior del Cuerpo Nacional de Policía ha exigido antes del acto, en el que han participado los reyes y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, entre otras autoridades, la retirada de la pancarta «debido al espacio ciego de seguridad que generaba», pero que dicho requerimiento «ha sido desatendido».

La Delegación del Gobierno asegura que ha recibido numerosas muestras de preocupación por una posible vulneración de las garantías de seguridad a causa de esta lona, teniendo en cuenta que impedía el control de varios ventanales con vistas directas a la plaza Cataluña, lugar en el que se han desarrollado los actos. Y ello, añade la Delegación, podía «poner en riesgo a las propias víctimas, a los reyes y a las más altas autoridades del Estado presentes».

La delegada del Gobierno accidental en Cataluña, Montserrat García Llovera, ha enviado una carta al director general de la Policía de la Generalitat, Andreu Joan Martínez, pidiendo que informe «en la mayor brevedad» sobre qué acciones han tomado los Mossos «para garantizar de manera efectiva la seguridad del acto y el normal funcionamiento del mismo» y, en particular, las medidas de control llevadas a cabo en el edificio en el que se ha colocado la pancarta.

García Llovera ha recordado que los Mossos d'Esquadra se comprometieron a asumir el control de las alturas del acto de homenaje a las víctimas del 17A y que lo hicieron en la junta de Seguridad celebrada el pasado 14 de agosto. «La instalación de la lona mencionada ha generado un espacio ciego de aproximadamente 12 por 2 metros, bajo el que se encontraban distintas ventanas que han quedado francas de la necesaria vigilancia policial», señala la misiva.

Acto breve y emotivo

El acto ha sido breve, solemne, emotivo, en el que se ha leído un texto del escrito inglés John Donne, que señala que «la muerte me debilita, porque me encuentro unido a la humanidad». «Nunca preguntes por quién doblan las campanas, doblan por ti», remata. También se han interpretado cuatro piezas musicales. Y la conductora del evento, la periodista Gemma Nierga, que ha señalado que se trata de un acto de recuedo de las víctimas del año pasado.

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Un acto de ciudad, ha dicho, para «acompañar» a las víctimas, de reconocimiento a los servicios de asistencias y cuerpos policiales que intervinieron tras el atentado

«No dejaremos de creer y de fomentar un mundo mejor. Un mundo de iguales será un mundo en paz», ha rematado en nombre del Ayuntamiento. «Esta ciudad os acoge y os acompaña», ha resaltado a las vítimas. «Cualquier día puede salir un sol. No dejaremos de acompañaros. Queremos la paz, pero no la indiferencia», ha concluido.

Previamente, Torra, en un discurso institucional pronunciado desde el Palau de la Generalitat tras presidir un breve consejo de gobierno, ha aprovechado para denunciar la situación del exconsejero de Interior, Joaquim Forn, encarcelado, y del exmayor de los Mossos, Josep Lluís Trapero, acusado de sedición. En su alocución, ha reivindicado «a los responsables que dirigieron el complicado dispositivo operativo de aquellos días, con el mayor Josep Lluís Trapero y el consejero Joaquim Forn, hoy injustamente encarcelado, a la cabeza», ha señalado. Previamente, en una entrevista en Catalunya Ràdio, ha denunciado la existencia de «presos políticos». «Esto hay que tenerlo presente en una jornada como ésta. Tenemos presos políticos, tenemos exiliados», ha asegurado.

El presidente de la Generalitat ha afirmado que la «democracia siempre doblega al terror y la barbarie, se produzca donde se produzca». El Govern quiere hacer llegar su recuerdo, apoyo y solidaridad a familiares y amigos de las víctimas«, ha señalado Torra.

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