Antonio Hidalgo: «El profesorado necesita medios para estar motivado»

Antonio Hidalgo (Murcia, 1962) durante la entrevista con HOY. :: Pakopí/
Antonio Hidalgo (Murcia, 1962) durante la entrevista con HOY. :: Pakopí

Catedrático de Ciencias Químicas, fue el más votado en la primera vuelta, por lo que mantiene su discurso

J. LÓPEZ-LAGO BADAJOZ.

Antonio Hidalgo fue el candidato con mejor resultado en la primera vuelta. Catedrático en Ciencias Químicas, formó parte del equipo de gobierno de Francisco Duque entre 2004 y 2011. A partir del próximo día 18 aspira a convertirse en rector de la Universidad de Extremadura (UEx).

-Usted fue el más votado en la primera vuelta y obtuvo el apoyo mayoritario del personal docente investigador. En Ciencias, centro al que pertenece, ganó en todos los apartados; en Mérida perdió y, en general, los alumnos prefieren a la otra candidata, ¿cómo ha procesado todos estos datos de cara a la vuelta definitiva, y a quién cree que irán a parar los votos del candidato descartado en la primera vuelta?

-A veces se piensa que podemos ser como partidos políticos, pero me sentiría incapaz de ir al electorado y decirle que vote esto. Yo sospecho dónde puede estar la gente que votó a Manuel (González Lena) y voy y les explico mi programa. En unas elecciones políticas cuando un candidato se descarta, su partido lanza una consigna para que apueste por alguno de los candidatos que quedan, pero esto no es así.

«Queremos mejorar todo el sistema informático. Movemos en papel cosas que son sistematizables»

-Entre 2000 y 2010 había no más de tres jubilaciones cada curso y en la década 2020-2030 habrá entre 30 y 40 anuales. ¿Cuál es su plan?

-Estamos en la ratio nacional media de alumno/profesor. El problema es que no en todas las facultades hay la misma carga de trabajo. Hay que usar esas jubilaciones para que los repartos sean más homogéneos y reorganizarnos.

-Si yo fuera profesor, ¿en qué cambiaría mi status de salir usted elegido rector?

-Laboralmente, en nada, porque los profesores estamos sujetos a una institución externa que es la Aneca (Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación), que nos dice hasta dónde podemos promocionar. Lo que sí me comprometo es a la agilización de los trámites.

- ¿Y si fuera estudiante en qué me van a afectar sus cambios?

- El estudiante debería estar interesado en recibir la mejor formación. Esto requiere de medios, que es dinero, y que el profesorado esté implicado y para ello debe sentirse reconocido y apreciado. Si los medios acompañan el profesorado va a estar motivado.

-Da a entender que, ahora, en la Universidad de Extremadura los profesores no están motivados.

-Ese es mi mensaje y me ha respaldado el 45 por ciento, y mayoritariamente el profesorado, luego nuestro diagnóstico no debe ser tan erróneo.

-¿Qué deben saber los estudiantes que se van a matricular en esos grados con muy pocos alumnos sobre los que planea la amenaza de que van a desaparecer?

-Nuestra decisión es no poner títulos para quitarlos a los dos años. A los títulos hay que darles un tiempo. No tenemos una varita mágica para saber si un título va a funcionar o no. Esto depende a veces de factores externos, casi siempre relacionados con el mercado laboral. Pero poner y quitar títulos da una imagen poco seria de una institución.

-Habla usted en su programa de llevar a cabo actuaciones urgentes en infraestructuras, ¿cuáles son?

-Una preocupación del profesorado es que tardamos demasiado en muchos procesos. Queremos mejorar todo el sistema informático. Ahora mismo movemos en papel cosas que son sistematizables. Si tenemos la firma electrónica y somos organismo expeditor de esta firma, esto es, somos serios en esto, debemos usarla para cualquier cosa. Esto nos va a ahorrar mucho esfuerzo y horas de trabajo. Esta transformación va acompañada de las personas y por eso habrá que formarse según el puesto.

-En cuanto a infraestructuras físicas, ¿hay más urgencias?

-Básicamente invertir en mantenimiento, no en reformas que se llevan más dinero.

- ¿Cómo piensa retener al personal investigador, hacer que se quede aquí el talento?

-La universidad no puede retener todo el talento que crea. Debemos generar talento para que la región sea mejor. Y parte de ese talento vendrá por una carrera investigadora que hay que rediseñar para que se sientan en un puesto permanente, seguro.

-Otro desafío es captar alumnos ante el descenso de natalidad y la competencia con la FP y otras universidades, ¿Cuál es su receta?

-Hay que ir a los colegios y a los institutos. No basta con la jornada de puertas abiertas porque vienen en segundo de Bachillerato, cuando ya saben los muchachos dónde van a ir. Es demasiado tarde. Además, hay que contactar con los orientadores de los centros y tener equipos de divulgación atractivos. Aquí, Salamanca está siendo muy agresiva, y vienen a por nuestros alumnos.

-¿Cómo subiría usted a la UEx al carro de la universidad 'on line'?

-Esta cuestión genera mucha ansiedad. Somos una universidad presencial y así hemos sacado nuestra máxima rentabilidad. Pero ahora existen los másteres para gente que ya ha trabajado y quiere seguir formándose. Igual pasa con el doctorado. Ahí sí se pueden implantar. También hablo de hacer títulos propios para personas que no se van a desplazar aquí pensando en Sudamérica.

-¿Qué planes tiene respecto a la financiación y qué margen tiene la UEx para no depender tanto de los presupuestos de la Junta cada año?

-Una universidad pública con precios públicos va a depender siempre de la financiación pública. Una plaza en una privada cuesta lo mismo que en una pública pero te cobra entre 6.000 y 10.000 euros, y nuestros estudiantes abonan unos 1.000 euros. Una ley para que hubiera una financiación estable se intentó implantar en 2010, cuando yo estaba en el equipo de gobierno y la Universidad la informó negativamente porque no contemplaba la realidad de los escenarios. Lo más a lo que se llega es a crear una comisión en la que se debate el presupuesto, que debería servir para el Capítulo 1, los sueldos, porque de las matrículas sale el dinero para el gasto corriente (resto de facturas). Nos están dando 4,5 millones menos y no se aseguran los sueldos de los profesores. Lo primero es asegurar esto, y para ello, demostrar que lo que contratamos es para ofrecer calidad.