El Mérida se gusta durante su presentación en el Romano

Santi Amaro junto a la plantilla en la presentación. :: BRÍGIDO/
Santi Amaro junto a la plantilla en la presentación. :: BRÍGIDO

Los de Santi Amaro se deshacen del Formac Villarrubia (3-0) en apenas doce minutos

M. G.MÉRIDA.

«La última vez que me dirigí a vosotros estábamos en el balcón del ayuntamiento. Es cierto que el fútbol es presente. pero también hay que mirar el pasado porque nos hace saber de dónde venimos». Con estas palabras, Santi Amaro abrió el curso para el Mérida en la presentación de la plantilla. Un Mérida que tiene las ideas tan claras como el curso pasado, y por eso agradó a su público y se llevó el amistoso con holgura y buen sabor de boca.

El técnico del Mérida encaró el penúltimo amistoso de la pretemporada volviendo a mezclar entre posibles titulares y posibles suplentes. Krsto volvió a empezar bajo palos, Mena se asoció en la medular con Del Castillo y Dani Espinar y Cristo arrancó desde la derecha. Y empezó el equipo espectacular: en el primer cuarto de hora se hizo dueño y señor del partido, con un ritmo alto y un toque continuado y pisó tanto el área del Formac Villarrubia como poco pisó el área emeritense el equipo manchego.

Sin embargo, a partir del minuto 15, el Mérida bajó su pistón y el Villarrubia empezó a entrar en el partido para que se igualaran las fuerzas. Lo más peligroso del Mérida llegó siempre de las botas de Santi Villa, mientras que los visitantes se limitaron tan solo a un disparo lejano de Arroyo que salió lamiendo el palo.

Hasta que en el 42 llegó la jugada del partido. La empezó Cubo con un toquecito desde la banda derecha, le imprimió calidad Mena desde el carril del ocho, Cristo se inventó un gran pase de la muerte y Antonio Pino la encauzó con el interior a la red. Y con esta ventaja merecida por sensaciones y méritos se llegó al descanso.

Pero como si no lo hubiera habido. Porque tras el gol, el Mérida se desató. Con tan solo un cambio natural, el de Héctor por Salvi en el lateral izquierdo, los de Santi Amaro salieron a la segunda parte tal y como salieron a la primera. y en nueve minutos sentenciaron el choque.

Otra vez conectaron Antonio Pino y Cristo, esta vez al revés, y tras un pase filtrado del ariete al extremo que lo dejó solo ante el portero, Cristo regateó y batió a placer a Morales. En este tramo de partido aconteció lo más grueso, porque inmediatamente después el moralo Muñoz García expulsó a Nando Copete por doble amarilla tras un plantillazo y en la jugada siguiente Santi Villa se sacó un disparo teledirigido desde fuera del área a la escuadra para hacer el tercero.

Después llegaría el carrusel de cambios en ambos conjuntos con una buena noticia para el Mérida: a pesar de todos los ajustes, siguió manejando el duelo, acumulando ocasiones de gol y aburriendo a sus porteros, que siguieron el partido muy de lejos, sin apenas intervenir.

Se marchó el equipo con buen sabor de boca y con hambre de cerrar la pretemporada el domingo en Salamanca ante el Unionistas.