SEGUNDA B

El Badajoz pone fin a la etapa Patxi Salinas

Patxi Salinas muestra su descontento en el partido que el Badajoz se dejó empatar ante El Ejido. :: CASIMIRO MORENO/
Patxi Salinas muestra su descontento en el partido que el Badajoz se dejó empatar ante El Ejido. :: CASIMIRO MORENO

Premium pierde su primera gran apuesta con la destitución del técnico vasco y el club pacense contacta con Monteagudo y Terrazas

J. P. BADAJOZ.

Primera apuesta de Premium Sport fallida. El grupo inversor y futuro dueño del club confió el proyecto en Patxi Salinas para hacer un Badajoz más grande a corto-medio plazo y llevarlo a Segunda en tres años. Su principal baza para ilusionar a la afición ha durado nueve partidos. El club blanquinegro hizo oficial anoche la destitución del técnico vasco y anunciaba que sus ayudantes David Carnero y Pablo García tampoco continuarán.

El Badajoz ya había contactado con Alberto Monteagudo y Carlos Terrazas. El técnico albaceteño y ex del Badajoz está pendiente de una oferta de Segunda División y ha pedido un tiempo para decidirse. «Me gusta la idea porque me quedé corto la última vez y por lo bien que estuve allí, pero pasó lo de la desaparición y no pudo ser», señala. Mientras el preparador bilbaíno y ex del Mirandés, Ponferradina y Éibar, entre otros, estuvo en el Nuevo Vivero el pasado domingo viendo al equipo pacense.

Tras el veredicto del Nuevo Vivero el pasado domingo parecía claro que el destino de Salinas estaba sentenciado. Pero a la cúpula directiva le ha costado tomar una decisión tan drástica por lo mucho que se prolongó la reunión. El técnico tenía perdido el crédito de la masa social y al club le tocaba analizar la delicada situación en una maratoniana jornada que se alargó desde la una del mediodía hasta las diez y veinte de la noche. Mucho había que debatir y valorar antes de tomar una decisión que marcaría el futuro deportivo del equipo. El Badajoz toma ahora un nuevo rumbo con cambio en el banquillo. De momento, este miércoles el entrenamiento estará dirigido por Miguel Espejo, técnico del equipo juvenil que marcha líder de la Liga Nacional.

Patxi Salinas llegó a Badajoz con una «ilusión brutal» y la contagió a los seguidores blanquinegros que acudieron con gran expectación este verano a su presentación oficial en la Plaza de Conquistadores. El fulgurante arranque del equipo blanquinegro con su triunfo en Villanueva de la Serena y después en Ibiza alimentó esa conexión con la grada que empezaba a creer que esta temporada se podrían hacer grandes cosas. Pero de la ilusión se pasó a la decepción total tras no ganar en los últimos cinco partidos y caer en el puesto de promoción por la permanencia. Si bien el club no se fijaba un objetivo claro de la fase de ascenso, el planteamiento inicial sí que era estar en esa pelea para al menos intentar la clasificación para la Copa del Rey. Pero la realidad es que después de nueve jornadas, las cuatro últimas sin ni siquiera hacer gol, el equipo blanquinegro se encuentra en una situación comprometida.

El preparador vasco deja dos victorias visitantes en Villanueva de la Serena e Ibiza, tres empates en casa (Murcia, El Ejido y Marbella) y cuatro derrotas (Recreativo en casa, San Fernando, Talavera y Linense en el Nuevo Vivero). Salinas se marcha del Badajoz sin saborear la sensación de una victoria en el Nuevo Vivero después de cinco partidos en casa.

El descalabro de Talavera de la Reina y sobre todo la mala imagen ofrecida dejaba a Patxi Salinas al borde del precipicio. Todo apuntaba a que se lo jugaría a la carta de recuperar la fiabilidad del Nuevo Vivero para mantener el crédito y devolver cierta tranquilidad al equipo. Pero otra derrota ante el Linense acabó con la paciencia de una afición ya desencantada y que estalló no solo contra el técnico, sino que también señaló a los jugadores como responsables de la caída en picado del Badajoz. El Nuevo Vivero se pronunció y el club blanquinegro tenía que tomar cartas en el asunto para buscar una reacción en la dinámica del equipo.

Patxi Salinas era la gran apuesta del grupo inversor y con su destitución asumen su primer fracaso. Ahora el club pacense busca sustituto. Pablo Blázquez reconocía el día anterior que las últimas semanas se habían incrementado el número de ofrecimientos de entrenadores, algunos como Carlos Terraza incluso presenciaron 'in situ' en el Nuevo Vivero la debacle del Linense. «En estos casos todo el mundo sabe que al primero que se aparta es al entrenador», asumía el presidente blanquinegro, quien considera que todavía hay tiempo. «No es una situación dramática porque estamos en la jornada nueve y creemos que hay equipo para estar más arriba».

Esa es la misión del nuevo entrenador. Primero sacar al Badajoz del pozo y con ello devolver la ilusión a una afición decepcionada.

Temas

Fútbol
 

Fotos

Vídeos