Los escombros y el amianto rodean Las Vaguadas

Desechos de obra en uno de los tramos del camino natural del corredor Cáceres-Badajoz/
Desechos de obra en uno de los tramos del camino natural del corredor Cáceres-Badajoz

Las afueras del barrio vuelven a tener gran cantidad de desechos, sobre todo en la cañada Sancha Brava

ALBERTO ARANDABADAJOZ.

«Salgo a correr siempre por esta zona. Llevo 18 años viviendo en Las Vaguadas y esto lleva así desde entonces. Es triste, pero ya estamos acostumbrados», relata Andrés Ares, un residente del barrio.

Próxima al club El Corzo se encuentra la Cañada Real Sancha Brava, uno de los tramos del camino natural del corredor Cáceres-Badajoz. Esta ruta, de 126 kilómetros de distancia, une las dos provincias extremeñas a través de una serie de caminos y senderos en los que se puede disfrutar de gran parte de la geografía extremeña. Además, el Ministerio de Agricultura lo incluye en la Red Nacional de Caminos Naturales.

Sin embargo, desde hace años estos caminos de Badajoz han sido invadidos por escombros, ripios de obra, neumáticos, aceite, amianto y todo tipo de desechos.

«La retirada del amianto supone un coste económico importante, por eso se desecha»

Resulta llamativo ver cómo nada más comenzar el camino un cartel de la Junta de Extremadura advierte al ciudadano de que si deposita escombros en la zona podrá ser multado con entre 601 y 80.000 euros.

José Manuel Bueno es el presidente de la Asociación Cívica Ciudad de Badajoz, además de ser residente de Las Vaguadas. Explica que «esta ruta es bastante transitada por los vecinos de la zona. La gente sale a pasear por aquí y lo que se encuentra es desolador. Este tramo se lleva usando como escombrera años, sobre todo de obras pequeñas. Finalizan la reforma y vienen aquí a tirar los desperdicios, es una pena».

El camino de tierra está escoltado en todo momento por montones de desechos. En algunos se aprecian servilleteros y posavasos, en otros neumáticos y electrodomésticos. «Esto no es nada comparado con lo que vamos a ver ahora», prevenía a HOY Fátima Rocha, otra de las afiliadas a la Cívica.

Los techos de uralita están hechos con amianto, un tipo de mineral de carácter tóxico.
Los techos de uralita están hechos con amianto, un tipo de mineral de carácter tóxico. / Pakopí

A lo que se refería Fátima es al camino que conecta Las Vaguadas con el Cerro del Viento. En este terreno se encuentra una de las escombreras más grandes de la ciudad, en la que se pueden ver arrumbados desde cristales hasta hormigón solidificado, y sobre todo amianto.

Este tóxico mineral se encuentra repartido por prácticamente todo el sendero. «Sales a pasear con la bici o a andar y te encuentras con esto. A mí personalmente se me quitan las ganas de hacer deporte entre residuos tóxicos», critica Víctor Vargas, experto en medio ambiente.

El absteso, comúnmente conocido como amianto, es un mineral metamórfico que se usaba en la construcción para recubrimiento de tejados, azulejos o baldosas.

Las autoridades médicas descubrieron en 1906, hace más de un siglo, que los productos elaborados con amianto provocan diferentes tipos de cáncer con una elevada tasa de mortalidad.

José Antonio Casablanca, técnico-comercial de la empresa Adiquímica, explica a HOY que «la toxicidad del amianto se produce al fracturarse, pues el polvo que desprende afecta a los alveolos pulmonares, produciendo cáncer. No es instantáneo, pero su exposición continuada puede ser muy perjudicial».

Montones de ripios y escombros de obra junto al camino que conecta Las Vaguadas con el Cerro del Viento.
Montones de ripios y escombros de obra junto al camino que conecta Las Vaguadas con el Cerro del Viento. / Pakopí

La retirada de amianto supone un coste económico importante pues «se necesita de un plan de trabajo especifico, lo que supone un gran gasto de dinero, de ahí que cuando se producen obras pequeñas y hay amianto en ellas se opte por dejar en la vía pública. También existe mucho desconocimiento a la hora de saber qué hacer con los residuos. Las multas son cuantiosas, pero no suelen sancionar a nadie. En la construcción todo el mundo sabe lo que es el amianto y lo que genera», explica Casablanca.

Guillermo Villasan es el presidente de la asociación de vecinos de Las Vaguadas. Explica que «hace aproximadamente un año denunciamos la situación al Ayuntamiento, y se produjo la limpieza del camino que une la barriada de La Banasta con Las Vaguadas. Hemos vuelto a solicitar que se realice una nueva limpieza, pero debido a los problemas de gobernabilidad no nos han hecho mucho caso. Esperamos que en septiembre cambie la situación, porque volveremos a solicitar la limpieza de esta zona».

En lo que al amianto se refiere, Villasan considera que «es insostenible que tal cantidad de material tóxico se encuentre amontonado en la vía pública, al aire libre y al alcance de cualquiera».