El farmacéutico de Puebla del Maestre volverá a prisión por estafar al SES

El farmacéutico (izquierda) junto a la auxiliar y los dos médicos condenados. :: c. moreno/
El farmacéutico (izquierda) junto a la auxiliar y los dos médicos condenados. :: c. moreno

La Audiencia lo condena a tres años de cárcel, impone otros dos años a la auxiliar de farmacia, y los dos médicos deberán pagar una multa

Evaristo Fdez. de Vega
EVARISTO FDEZ. DE VEGABadajoz

José Manuel D. V., farmacéutico de Puebla del Maestre (Badajoz, 698 habitantes, cerca de Llerena) tendrá que volver a prisión. Durante la mañana de ayer se reconoció culpable de un delito de estafa continuada consistente en la utilización fraudulenta de tarjetas médicas de pacientes para facturar medicamentos al SES, un hecho por el que también ha sido condenada a dos años de prisión la auxiliar que le ayudaba en la farmacia.

La sentencia, que no puede ser recurrida, fue impuesta después de que el letrado de la defensa, Rafael Bueno, alcanzara un acuerdo previo que rebajaba casi a la mitad los seis años de prisión que había solicitado el Ministerio Fiscal. Esa conformidad fue suscrita también por el Servicio Extremeño de Salud, que ha recuperado los 9.555 euros estafados por los ahora condenados.

El castigo para el farmacéutico podría haber sido mayor si el juicio se hubiese celebrado pocas semanas antes puesto que hasta el pasado mes de septiembre no se cancelaron los antecedentes penales derivados de una condena anterior por falsificación de recetas que alcanzó firmeza en el año 2015.

El boticario y los otros tres condenados han sido inhabilitados para ejercer sus profesiones

En aquella ocasión la Audiencia de Badajoz le impuso cinco años y tres meses de cárcel, una pena que lo mantuvo en prisión durante un largo período de tiempo y que lo inhabilitó para ejercer como farmacéutico durante cinco años.

Pero José Manuel D. V. ya había cumplido la pena de cárcel y también había transcurrido el período de inhabilitación, por lo que en días pasados había sido readmitido en el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Badajoz. Su siguiente objetivo era recuperar la farmacia de Puebla del Maestre, confirmaron ayer sus letrados.

Sin embargo, la Audiencia Provincial de Badajoz frena ahora sus intenciones y le impone una pena que casi con toda probabilidad le obligará a ingresar en prisión de nuevo. Además, ordena una nueva inhabilitación para ejercer la profesión de farmacéutico durante tres años y medio.

Junto al farmacéutico ha sido condenada Felisa L. B., que trabajaba como auxiliar en la farmacia de Puebla del Maestre. También se reconoció culpable de los hechos que se le imputaban y aceptó una condena de dos años de prisión que posiblemente pueda cumplir sin necesidad de entrar en la cárcel. Además, queda inhabilitada durante dos años para ejercer su profesión.

Tanto a ella como al boticario se les reconoce la atenuante muy cualificada de reparación del daño después de que ambos hayan devuelto el dinero estafado al Servicio Extremeño de Salud.

El abogado de los dos condenados a cárcel explicó que aunque la conformidad previa implica que ambos se reconocen autores de los delitos, sus representados tienen la convicción de que son inocentes. «Esa conformidad la han firmado porque si hubieran ido a juicio la condena podría haber sido mayor».

La sentencia que dictará la Audiencia también condena a los dos médicos que estaban implicados en la estafa: José Manuel Y. M. y Mari Ángeles P. J. Ambos trabajaban en el consultorio de la localidad y se reconocen autores de un delito continuado de falsedad en documento oficial por imprudencia.

Deberán pagar sendas multas de 1.440 euros (6 euros diarios durante ocho meses) y no podrán ejercer su profesión de médico durante un plazo de ocho meses.

Fiscal

En el escrito de calificación provisional del Ministerio Fiscal se explica que los procesados por la estafa se pusieron de acuerdo durante los años 2011 y 2012 para manipular las tarjetas sanitarias y recetas prescritas a decenas de pacientes, facturando al SES un total de 9.555,24 euros correspondientes a 344 medicamentos que no se llegaron a dispensar. Se daba además la circunstancia de que esas medicinas no se correspondían con las patologías que presentaban los titulares de las tarjetas.

El modus operandi era el siguiente. En un primer momento, los pacientes dejaban sus respectivas tarjetas sanitarias en la consulta médica. Después, los facultativos rellenaban las recetas sin estar presentes los pacientes, y la auxiliar de farmacia retiraba del consultorio las referidas tarjetas y las recetas para dirigirse a la oficina de farmacia, desde donde se facturaban al SES los medicamentos recetados de forma indebida sin estar presentes los titulares de las tarjetas. En realidad, esos medicamentos no eran dispensados.

El fiscal jefe de Badajoz, Juan Calixto Galán, dijo ayer que la condena a los médicos se limita a una multa económica porque realmente ellos no se beneficiaron económicamente de la dispensación fraudulenta de los medicamentos. Por tanto, solo se les condena por la imprudencia de no controlar la correcta utilización de las tarjetas sanitarias utilizadas para cometer la estafa.