«Si no hay cultivo de tabaco lo vamos a pasar muy mal»

Galán con un filtro de malla para riego por aspersión. :: E.G.R./
Galán con un filtro de malla para riego por aspersión. :: E.G.R.

Este vecino de Talayuela lleva trabajando cerca de tres décadas en empresas del sector agropecuario en la zona, en las que sigue a sus 56 años de edad

E. G. R.

TALAYUELA. De la venta de fitosanitarios pasó a la instalación de riegos por aspersión, donde prosigue con su propia empresa trabajando en las comarcas de Campo Arañuelo y la Vera, que fundó en el año 2010 junto a dos socios.

-¿Con qué edad comenzó a trabajar en el sector?

-Con 30 años entré en la empresa Copemasa. Me llamó el dueño, Pedro Márquez, y empecé con todo el tema de las facturas y demás, como administrativo. Desde entonces el contacto con los agricultores ha sido continuo, en este caso principalmente a través de la venta de insecticidas y demás productos químicos para el campo.

«Antes se tenían que dejar aconsejar de mi jefe sobre los productos que tenían que aplicar en el campo» «El agricultor se ha profesionalizado tanto en las labores del campo como en la gestión económica»

-Han pasado casi tres décadas. ¿Cómo ha cambiado aquel agricultor que llegaba a comprar a la nave respecto al de ahora?

-Antes se sabía menos, se tenían que dejar aconsejar de mi jefe sobre los productos que tenían que aplicar en el campo porque había menos conocimiento de todo. Ahora sin embargo todos saben que es lo que tienen que aplicar a su cultivo y que es lo que deben y no deben comprar. El agricultor de ahora está mucho más informado y preparado y tienen perfectamente controlada su producción.

-¿A qué cree que se debe este cambio?

-Principalmente a que o lo hacen así o al final se les va de las manos, para poder salir adelante necesitan saber prácticamente de todo. Ahora se ha profesionalizado más tanto en las labores del campo como en la gestión económica. Es algo a lo que están obligados, porque de no ser así no les sería rentable. En estos años los costes de producción se han disparado mientras que los ingresos se han reducido. Si no lo hiciesen así desaparecerían, al fin y al cabo es como mantener una casa, hay que ajustar mucho el gasto a lo que se gana.

-¿Cuando se especializó en los riegos?

-En el año 2010, cuando Copemasa cerró. Tenía 48 años y con la crisis en pleno apogeo, con una edad que vas a pedir trabajo y no te lo da nadie. Así que me pregunté... ¿qué puedo hacer?. Finalmente me junté con dos amigos y fundamos la empresa RGV Servicios, dedicada a la instalación de sistemas de riego, y aquí seguimos. Aquello me pilló con 48 años, pero vamos, que si me pilla con los 56 que tengo ahora seguramente me habría jubilado directamente [ríe].

-¿Por qué?

-Porque la cosa sigue estando muy difícil. Como he dicho antes de los agricultores, para nosotros tampoco es fácil. Hay mucha competencia y tenemos si queremos trabajar tenemos que hacerlo con unos márgenes muy justos.

-¿Por qué no optó por la venta de fitosanitarios, donde ya tenía experiencia?

-No, no. Eso es aún más complicado, los pesticidas están sujetos a muchísimas normativas y hay muchos controles de todo.

-¿En qué cultivos suelen instalar riegos?

-Por esta zona que llevamos, Campo Arañuelo y la Vera, principalmente para tabaco, pimiento y maíz.

-¿Y si finalmente desapareciese el cultivo del tabaco?

-Ufff... Si no hubiese tabaco lo íbamos a pasar muy mal, tanto nosotros como muchas empresas más de la zona, porque actualmente está difícil encontrar una alternativa a este cultivo.

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