Menos productividad láctea en Extremadura

Los productores de la región obtuvieron 1.325 toneladas más de leche en la pasada campaña al crecer la dimensión de las explotaciones un 13,5%. Sin embargo, la productividad de las mismas cayó un 7,7%

JUAN QUINTANA

En abril de 2015 el sector lácteo europeo comenzó un nuevo camino sin cuotas. Casi dos años después disponemos del primer balance de cómo ha afectado al sector en nuestro país y en nuestras regiones. Hay que recordar que las circunstancias de arranque no fueron las mejores. Los buenos precios internacionales favorecieron el aumento de producción, Rusia cerró sus fronteras y otros países redujeron sus importaciones, como fue China, lo que produjo una sobre oferta y una importante caída de precios, que se trasladó a la cotización de la leche en origen.

Extremadura pertenece a un grupo de comunidades autónomas en las que no existe una gran tradición lechera. En este grupo también se encuentran Murcia, Madrid, La Rioja y Baleares. Entre todas ellas no disponen de más del 5% de las explotaciones y solo contribuyen con un 3% a la producción de leche cruda.

En esta región, 78 productores obtuvieron algo más de 29.000 toneladas de leche en el primer año sin cuota; es decir, entre abril de 2015 y marzo de 2016. Con respecto a la campaña anterior no cambió el número de productores, aunque alcanzaron 1.325 toneladas más de producto, un aumento del 4,8%. La dimensión de las explotaciones creció en un 13,5% hasta situarse por encima de las 7.000 cabezas de hembras de más de 24 meses, y un 1,4% en el caso de novillas; un dato que explica el incremento en la producción. Sin embargo, este aumento ha sido sensiblemente menor al del censo, debido fundamentalmente a una caída en la productividad de las explotaciones, que en el mismo periodo descendió un 7,7%

A nivel nacional, la distribución geográfica de las explotaciones se ha mantenido casi constante, mientras que se redujo en un 2,5% en número, con 429 productores que dejaron la actividad. La producción creció un 3% hasta las 6,7 millones de toneladas. Quizás lo más llamativo es la mayor dimensión que se elevó de media en 50 vacas por explotación, así como el incremento del 5,6% en los rendimientos.

En todo caso, un año no es suficiente tiempo para analizar el impacto en la producción, ya que además de las cuotas hay otros muchos factores climatológicos, de inputs, de mercado y geopolíticos que influyen tanto en la producción como en el precio. El número de explotaciones y su dimensión son indicadores bastante más significativos. En este sentido la reducción del número de explotaciones y el aumento de la productividad a nivel nacional muestran una reacción del sector ante este nuevo escenario, buscando aumentar su eficiencia productiva para aguantar la presión de los grandes productores del norte y centro de Europa. Tampoco se puede relacionar los bajos precios con la desaparición de cuotas, ya que esta crítica situación en las cotizaciones ha venido condicionada por el contexto internacional.

A nivel europeo el paquete lácteo está sobre la mesa y se valora su prórroga a partir de 2020, algo en lo que coinciden la mayoría de los países. La reducción voluntaria de la producción en cada país ha tenido un muy escaso efecto, dados los recelos de los diferentes gobiernos a poner en marcha una medida no consensuada.

Por otro lado, la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) ha publicado el informe anual de control de 2016. El sector lácteo fue el más afectado, acaparando el 49% de las denuncias interpuestas. En este sentido no hay que olvidar que es uno de los pocos sectores que dispuso de un plan de controles, lo que ha animado las denuncias y el número de sanciones impuestas.

Por comunidades autónomas, el mayor número de sanciones propuestas por la AICA en todos los sectores, no solo en el lácteo, se ha producido en Galicia (32%), seguida de Extremadura (14%), Andalucía (12%) y Madrid (11%).

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