El Estatuto se atasca en las Cortes

Los nacionalistas gallegos van a enmendarlo para que se proteja la fala en Gata y el portugués en Olivenza Castilla-La Mancha hace tapón y el plazo de enmiendas se alarga

J. L. AROCAMÉRIDA.
Monago, Vara y Amor en el Congreso de los Diputados. ::                             HOY/
Monago, Vara y Amor en el Congreso de los Diputados. :: HOY

Sin prisas. Las vacaciones en el Congreso de los Diputados se han echado encima y no hay motivo para cerrar el plazo de enmiendas al Estatuto de Autonomía de Extremadura. Un plazo que en principio se terminaba ayer pero que se ha alargado hasta el lunes y probablemente se prorrogará hasta febrero o marzo.

La aprobación de la reforma estatutaria se retrasa por tanto y además en los próximos días los dos grupos principales de las Cortes, socialista y popular, deberían dar una solución al atasco provocado en la comisión constitucional del Congreso por el divorcio de ambas fuerzas respecto al nuevo estatuto de Castilla-La Mancha que podría frenar, aunque no tiene por qué, el ritmo del estatuto extremeño.

PSOE y PP no han aclarado todavía las enmiendas que van a presentar al proyecto de ley enviado por la Asamblea de Extremadura, y que superó en el Congreso de los Diputados el debate de totalidad el pasado 17 de noviembre.

Desde el Grupo Socialista se remiten a una nueva fecha como plazo final de enmiendas que irá más allá de Navidades. Sus compañeros de Extremadura, con más prisa, confían en que no vaya a haber cambios «sustanciales», espera Ignacio Sánchez Amor, portavoz del Grupo Socialista en la Asamblea de Extremadura; si se prevé sin embargo alguna corrección de tipo técnico.

Más explícito es Mariano Gallero, alcalde de Don Benito y portavoz del Grupo Popular en el debate de las Cortes del 17 de noviembre. Según sus datos el Grupo Socialista va a presentar algunas enmiendas y lo mismo harán los populares aunque sean «de precisión». En cualquier caso el plazo de sugerencias tampoco se cierra el lunes próximo sino que se alargará «hasta febrero o marzo».

PSOE y PP antes de pensar en el estatuto extremeño han de tomar una decisión sobre el castellano-manchego. Desde hace un año está varado en la comisión constitucional del Congreso. En principio llegó por consenso desde Toledo pero la alusión en el texto al fin del trasvase Tajo-Segura ha desatado una guerra de territorios con Valencia y Murcia en la que ambos partidos se han topado con intereses internos contrapuestos.

Fuentes del Grupo Socialista en el Congreso revelan a HOY que hay un acuerdo tácito para que mientras no se resuelva ese estatuto, no proceda abordar el siguiente, el de Extremadura. Mariano Gallego lo confirma pero cree que si es necesario habrá que dar paso a la ley extremeña para lo cual «ya se buscará alguna fórmula».

Sánchez Amor, portavoz socialista en el Parlamento regional, pone el grito en el cielo ante cualquier asomo de tapón. «Nosotros no queremos adelantar a nadie pero tampoco que nadie nos retrase». No existe en su opinión base jurídica para ralentizar un estatuto de autonomía porque otro esté en trámite, hay una alusión en la Constitución pero que se refiere a la redacción de los primeros estatutos en la tanda de 1979-1983, sostiene.

Pero además del obstáculo manchego parece haber más. El popular Mariano Gallego cree que algunos artículos del proyecto extremeño, que en materia económica benefician a la región, podrían suscitar algún problema por su similitud con el contenido del Estatuto de Cataluña, texto sobre el cual «ojalá en las próximas haya sentencia constitucional porque nos podría aclarar a todos». Gallego anuncia que tras un debate interno en el Grupo Popular del Congreso se dará paso a una «negociación» con el Socialista para que el texto extremeño continúe avanzando por consenso.

La fala y el portugués

La casi totalidad de los grupos nacionalistas y regionalistas del Congreso han decidido no presentar enmiendas a la reforma del estatuto de autonomía porque respetan la voluntad del Parlamento extremeño y entienden que si fue aprobado en Mérida las Cortes españolas no son quienes para enmendar la plana. Es algo que grupos como CiU o PNV han hecho y seguirán haciendo con todas las reformas estatutarias.

En esa misma actitud están Esquerra Republicana de Cataluña, Iniciativa por Cataluña-Verdes, Coalición Canaria o Nafarroa Bai.

La excepción es el Bloque Nacionalista Galego (BNG) que va a presentar una enmienda para la protección y desarrollo de la fala, el dialecto galaicoportugués que se habla en el Valle de Jálima (Sierra de Gata), y también para que se potencie el portugués en Olivenza.

IU y UPyD presentarán enmiendas pero no han decidido todavía su contenido.