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Los Extremeños de HOY ensalzan el valor del periodismo y de la región

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Foto de grupo con los premiados. / Andy Solé

  • María Lemus, Ángel Sastre y Eugenio Fuentes recogen sus premios en una gala celebrada en Plasencia

Ángel Sastre se gana la vida desde hace años poniéndose delante de un micrófono y hablando para decenas o cientos de miles de personas que le escuchan por la radio o le ven en la televisión. Lo ha hecho cientos de veces, en escenarios peligrosos de medio mundo, pero ayer, en Plasencia, ante un auditorio en el que estaban sus padres y sus amigos, se puso nervioso. «Ya es raro que me pase», admitió el periodista, una de las tres personas que ayer centraron todas las miradas en un lugar propicio para ello: un palacio de cristal, o sea, un lugar donde las paredes son transparentes y lo de fuera y lo de dentro se mezclan.

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Ángel Sastre, María Lemus y Eugenio Fuentes protagonizaron la gala de entrega de los Extremeños de HOY, patrocinada por Iberdrola y con la que este diario reconoce a aquellos que destacan en su ámbito profesional y ayudan a difundir el nombre de la comunidad autónoma. Son una palmada en la espalda al trabajo bien hecho. Una forma colectiva y prestigiosa de dar las gracias, una cita que ayer no se quisieron perder la delegada del Gobierno, los presidentes de las dos diputaciones, el alcalde de Badajoz o el expresidente Monago, entre otras autoridades.

En la edición número 28 de esta ceremonia, el primero en recibir la encina cúbica del escultor José Luis Hinchado fue la más joven. María Lemus (Villafranca de los Barros, 1982) es María ke Fisherman (María y el pescador), la firma de moda que comparte con Víctor Alonso. Ella creció entre telas, patrones, dedales e hilo. Pasó horas viendo coser a su madre, y ahora son sus creaciones, las de la hija de la modista de Villafranca, las que aplauden en las pasarelas de medio mundo. «Hoy -confesó la joven- siento que le devuelvo a mis padres un poco de lo que me dieron». Ellos son Coronada y Diego, aunque la premiada le hizo un hueco en su discurso a Antonio Ortiz, corresponsal de este diario en Villafranca de los Barros y uno de los primeros que supo ver que en esa chica que se salía de lo común había alguien especial.

La niña que quería coser

Lo dijo Juan López-Lago, el redactor de HOY que le entregó el premio a María Lemus, la niña que adora la palabra ‘rara’ y que se negaba a ponerse los vestidos que le hacía su madre, a la que sugería dónde colocar los volantes o el largo de las mangas. Lo hacía cuando no medía ni un metro. Ahora, ya crecida, no para de recoger distinciones, aunque la de ayer, confesó ella misma, es distinta a las demás. «Me llega especialmente, como mujer y como extremeña», contó la joven diseñadora, que nació un par de años más tarde que Ángel Sastre (Don Benito, 1981).

Quizás sea una cuestión generacional, el caso es que también el periodista se acordó de la familia. «No conozco personas más bellas y más cariñosas que mis padres», les regaló, poco después de situar en el primer plano de su vida a su abuelo. Un extremeño orgulloso de su tierra, que le enseñaba al nieto los libros en castúo y que se movía en un Seat 600 con la bandera verde, blanca y negra bien visible.

Ayer, en Plasencia, además de recoger su premio, Ángel Sastre se echó unas risas y se tomó unas cervezas con los amigos. Uno de ellos, el periodista Rubén Bonilla, redactor de hoy.es, le entregó el Extremeño de HOY. Un galardón que viene a reconocer el compromiso vital -en sentido estricto, el de jugarse el pellejo- de Sastre con el periodismo, que es su vocación. La valentía le lleva a pasar todo el tiempo que puede, diríase que cuanto más mejor, en territorio comanche, o sea, allí donde el ambiente, el aire, las esquinas de las calles, huelen a peligro. Por allí andaba, en Siria, el verano del año pasado, cuando le secuestraron junto a dos colegas, Antonio Pampliega y José Manuel López. Nueves meses encerrado no mellaron su raza periodística, que sobrevoló por su discurso de anoche en la gala de los Extremeños de HOY. «Quiero reiterar lo necesario que es que contemos las cosas que pasan, las que ocurren muy lejos de aquí y las de aquí al lado, porque a nuestro alrededor hay muchas historias que contar», propuso el galardonado, para quien el premio suponía «un doble orgullo». «Por ser periodista -comentó- y por ser extremeño».

De eso, de periodismo y de Extremadura, habló Ángel Ortiz. El director de HOY defendió la necesidad de que la región «disponga de una red de comunicaciones del siglo XXI, un tren electrificado, digno, infraestructuras de transporte adecuadas, líneas de incentivos empresariales y económicos útiles y sostenibles, más industrias, financiación suficiente para educación, sanidad y servicios sociales». «Por lo relevante de estas reclamaciones -añadió- es por lo que HOY cuida y protege aquellas condiciones sin las que, desde nuestro punto de vista, esas aspiraciones se convertirían directamente en carreteras cortadas, papel mojado, meras ilusiones». Y estas bases necesarias son, detalló Ortiz, «virtudes como la honestidad y la honradez, valores como el rigor, la coherencia, el esfuerzo, la conciencia crítica, el trabajo bien hecho». También «actitudes como la solidaridad, la cultura de la excelencia, el respeto a la diversidad, la capacidad de detectar, reconocer y corregir errores». A ellas convendría sumar, concluyó el director de HOY, «la autonomía y la responsabilidad, antídotos contra la pobreza del clientelismo».

La referencia al periodismo, al ejercicio responsables de una profesión necesaria, también apareció en el discurso del presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, que aludió a la necesidad de contar con una prensa libre. «El HOY forma parte de nuestras vidas, y probablemente no entenderíamos la realidad de Extremadura sin él», proclamó Vara, que en su intervención apuntaló otras dos reflexiones.

La primera, basada la actualidad, en concreto en los resultados de las elecciones en Estados Unidos, donde un partido ha sacado más votos y el otro más representación. «De haber ocurrido en España, estaríamos repitiendo las elecciones, y esta es una lección que tenemos que aprender, que no vuelva a ocurrir lo que ha ocurrido este año, la repetición de elecciones», propuso el responsable del Ejecutivo autonómico. En el tercer pilar de su intervención de ayer aludió a la necesidad de «buscar puntos de encuentro, cosas en las que ponernos de acuerdo».

Antes que Fernández Vara habló el alcalde de Plasencia, Fernando Pizarro, que recurrió a un cuadro para reflexionar sobre la importancia del periodismo y sobre la ascendencia cultural de Plasencia y de Extremadura. Esa obra es ‘El mercado’, de Joaquín Sorolla, que recoge una escena placentina y que está en la Spanish Society of America. «Lo que el HOY hace ahora -comparó Pizarro- es lo que hizo Sorolla hace 99 años: difundir el nombre de Plasencia y de Extremadura». Para el regidor de la ciudad que ayer fue sede de la gala de los Extremeños de HOY, estos premios representan «la concordia, el afecto y el orgullo que sentimos por los tres galardonados».

Y algo parecido vino a decir Eugenio Fuentes, el escritor que se inventó a Ricardo Cupido. Al ejemplar de ‘Mistralia’ -su último título- que tienen en la Biblioteca Pública de Plasencia le han puesto veinte sellos en tres semanas. O sea, lo han cogido veinte personas, que lo han tenido en casa no más de tres semanas, según detalló el periodista placentino Claudio Mateos, que se encargó de entregarle el premio a Fuentes. El escritor se declaró «sumamente agradecido» por la distinción, y elogió «el talento y el coraje de María y de Ángel». O sea, de los otros dos premiados. Fue una demostración de generosidad, un gesto en una noche en la que las seis personas que se pusieron frente al atril coincidieron en resaltar dos aspectos: el valor del periodismo bien hecho y la reivindicación de Extremadura.