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Las colchonerías reclaman estar en el Plan Renove de Mobiliario

Manuel Méndez, de Colchonería Cáceres, es presidente de los comeciantes de Obispo Galarza :: j. rey
Manuel Méndez, de Colchonería Cáceres, es presidente de los comeciantes de Obispo Galarza :: j. rey
  • «El colchón no es ningún artículo de decoración y debería ser también subvencionable», afirma Manuel Méndez, presidente de los comerciantes de Obispo Galarza

Los colchones forman parte del mobiliario del hogar con todo el derecho y, además, son piezas fundamentales del dormitorio. Así lo manifiesta un veterano empresario cacereño del sector, Manuel Méndez, dueño de Colchonería Cáceres, presidente de la asociación de comerciantes de la Plaza Obispo Galarza, donde tiene su negocio. Plantea una reivindicación y considera que recoge el sentir de todos los colchoneros de Extremadura: que este equipamiento del descanso sea tenido en cuenta en el Plan Renove de Mobiliario de Hogar como artículo subvencionable por la Junta de Extremadura. De la misma opinión son otros empresarios locales del sector, como Juan Manuel Alonso, de Colchonería Conejero, y José María Galán, de Colchonería Macías.

«Es una reivindicación que hago en nombre de mi colchonería y en el nombre de todos los colchoneros de Extremadura», explica Méndez, para quien resulta del todo incomprensible que el Gobierno regional excluya expresamente los colchones del listado de artículos del mobiliario que serán objeto de subvención cuando se aplique este plan renove, todavía en fase de tramitación. Ya hay un borrador de decreto elaborado por la Secretaría General de Economía y Comercio de la Consejería de Economía e Infraestructuras. En el texto se recoge la justificación del programa de ayudas y se apuntan los artículos que pueden recibir subvención y los que no. Las ayudas supondrán que el comprador se pueda beneficiar de un descuento del 25 por ciento del valor de cada mueble, impuestos no incluidos, con una importe máximo de subvención de 200 euros por artículo y de 1.000 euros por adquiriente en cada convocatoria del plan. La Junta estima que se concederá una ayuda media de 150 euros por compra y que se harán 6.500 operaciones con una dotación de 975.000 euros.

En el decreto se establece que tendrá la consideración de «actuación subvencionable la adquisición, a través de un establecimiento adherido, de muebles nuevos para el equipamiento del hogar cuyo valor de compra, impuestos no incluidos, supere los 300 euros». Tendrán consideración de muebles para el equipamiento de hogar «los muebles de dormitorio, incluidos los armarios, los muebles de salón-comedor, cocinas, muebles e baño, sofás, recibidores y muebles auxiliares en general», según se indica en el decreto, en el que se especifica que quedan excluidos «los artículos decorativos, espejos, equipamiento textil, colchones y los artículos de iluminación». También se excluyen «los muebles en kit, es decir, aquellos que se comercializan desmontados y donde el montaje es por cuenta del comprador o se facilita por el vendedor como un servicio accesorio o adicional». También se indica que los muebles deberán destinarse al uso doméstico, con lo que no son subvencionables los destinados a oficinas y locales de empresas.

Lo que no entiende Manuel Méndez es que los colchones sean equiparados a artículos de decoración o a espejos: «No se le ocurre a nadie decir que un colchón es un artículo de decoración porque es una pieza fundamental del mobiliario del dormitorio. Por eso pedimos que se incluyan como subvencionables en el plan renove».

«El colchón es parte del mobiliario del hogar y se puede decir que es lo más necesario en un dormitorio», afirma José María Galán Macías, de Colchonería Macías, quien concluye: «de nada sirve un buen dormitorio si falta lo fundamental, que es el colchón».

«Es la pieza fundamental del dormitorio», resalta también Juan Manuel Alonso, de Colchonería Conejero.

¿Mueble o complemento?

¿Muebles o complemento? Es la duda que puede plantear, aunque la Junta de Extremadura tiene claro que su plan renove va dirigido específicamente al sector del mueble y específicamente a la artesanía de la madera. En el preámbulo del decreto se justifica la necesidad de ayudar al sector del mueble por la caída del gasto medio por hogar desde el inicio de la crisis inmobiliaria, con un descenso del 59 por ciento en el conjunto del Estado y del 51 por ciento en Extremadura: «Esta fuerte caída del consumo ha afectado tanto al sector de fabricación del muebles como al de comercialización», se indica.

La situación ha supuesto que en el período 2008-2016, según datos del INE, hayan desaparecido casi un 35 por ciento de empresas de fabricación de muebles en el país y en torno al 17 por ciento en Extremadura.

En el decreto se hace referencia concreta a las actividades objeto de ayudas: «El sector extremeño de fabricación del mueble ha sufrido especialmente en el ámbito de la actividad artesanal».

La actividad artesanal del sector del mueble incluye, según el borrador de decreto, «los oficios artesanos de carpintería artesanal, ebanistería, tapicería, tornería, forja y herrería, elaboración de artículos de corcho, elaboración de muebles de fibra vegetal, y la restauración de objetos de madera».