El comité de empresa exige que haya acuerdo para evitar «un caos»

Miembros del comité de empresa antes de reunirse con Fernández Vara. / Brígido

EFE

El comité de empresa de la central nuclear de Almaraz indicó este miércoles que, si las firmas propietarias no alcanzan un acuerdo para renovar la licencia de explotación, la comarca cacereña de Campo Arañuelo se verá abocada a «una quiebra económica y social» de gran magnitud.

De no renovarse, la licencia de explotación de Almaraz concluirá en junio del año que viene, lo que supondría un caos, mucho mayor al que registró la economía y el empleo del entorno de las centrales de Zorita (Guadalajara) y Santa María de Garoña (Burgos).

El miedo a que la central de Almaraz se vea abocada al cierre por la falta de acuerdo entre las empresas propietarias (Iberdrola, Naturgy y Endesa), como ya ocurrió con la de Garoña, fue trasladado por el comité de empresa al presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, en una reunión en Mérida.

«Nos preocupa mucho que no haya una petición para la prórroga de la licencia», remarcó el presidente del comité de empresa, César Vizcaíno, en un breve encuentro con la prensa celebrado al finalizar la reunión con el jefe del Ejecutivo extremeño.

Al margen de las repercusiones económicas y de empleo, Vizcaíno aseguró no entender el empeño existente en cerrar Almaraz cuanto antes, «una planta rentable, de las más seguras del mundo» y que aporta el 6% del total de la energía consumida en el país.

Las dos unidades de la central de Almaraz generan una producción neta conjunta de más de 16.000 millones de kWh, lo que supone entre el 25 y el 30% de la energía generada por el conjunto de las nucleares de España. «La estabilidad de generación eléctrica de las nucleares no es comparable con las renovables», agregó.