Matan a un empresario de Logrosán con una escopeta mientras dormía

Alberto, hijo mayor de la víctima./
Alberto, hijo mayor de la víctima.

El arma usada es propiedad del novio de su hija y la puerta de la vivienda donde le mataron no estaba forzada

SERGIO LORENZOCáceres

«Los que han hecho esto no son personas», dice la señora Encarna que vive en la Plaza de la Torre de Logrosán, justo enfrente del número 18 en donde en la madrugada de ayer mataron al empresario Alfonso Triguero mientras dormía. Le quitaron la vida de un disparo en el vientre. La señora Encarna escuchó algo, «un ruido muy grande», pero no sabe qué pudo ser.

Alfonso Triguero tenía 52 años, estaba casado con Rosa Durán, natural de Zorita, y tenía dos hijos: José Carlos, de 28 años, que se dedica a trabajar en la construcción en Madrid, aunque ahora estaba en el pueblo; y Ana, de 20 años, que está estudiando en Badajoz.

El crimen ocurrió en la casa de la familia, una vivienda de tres plantas que en su fachada tiene cuatro balcones y una ventana. Sucedió alrededor de las tres y media de la madrugada de ayer cuando en la casa estaban el matrimonio y el hijo. La hija se había marchado el domingo a Badajoz después de pasar el fin de semana con la familia. En la casa también convive con la familia un perro pequeño.

Según la versión que han ofrecido a la Guardia Civil tanto la viuda como el hijo, el empresario había llegado por la noche después de cerrar el restaurante-mesón. Vino con un sobre con la recaudación en el que había alrededor de 4.000 euros.

El matrimonio se acostó en su habitación y el hijo en la suya. Y, según las declaraciones, alguien disparó en el estómago al empresario y se marchó tras coger el sobre con el dinero.

La viuda y el hijo han declarado que al intentar saber quién había disparado, salieron a la puerta y vieron un coche rojo en el que iba una mujer rubia y un joven alto y delgado.

Alfonso Triguero no murió en el acto, fue llevado al centro de salud, de donde lo enviaron en ambulancia al hospital de Cáceres. Falleció al poco de salir de Logrosán. El cadáver fue llevado a Cáceres, donde se le practicó la autopsia.

Desde el comienzo de la investigación ha llamado la atención que las cerraduras de la puerta principal de la casa no fueron forzadas. La puerta de la calle tiene dos cerraduras y hay una segunda puerta que hay que traspasar para acceder al interior de la vivienda.

También es más extraño, si cabe, el que el arma usada en el crimen es una escopeta de caza propiedad de un joven llamado Alberto, que es el novio de la hija del fallecido. La escopeta de repetición, al parecer se la dejó Alberto al hijo mayor del empresario, que la usó en una montería que hubo este domingo en el término de Peñalsordo.

El crimen está siendo investigado por la Guardia Civil con bastante detenimiento. Miembros de la Policía Judicial de Cáceres estuvieron ayer desde las cinco de la madrugada en la casa hasta pasadas las siete de la tarde. La Guardia Civil cerró el paso a los familiares y amigos que querían entrar en la vivienda, que estaba completamente cerrada. Las persianas de las ventanas y los balcones estaban echadas. Con la Guardia Civil permanecieron en la casa la viuda y el hijo, y a partir de las 11.20 horas la hija que llegó de Badajoz. Entre las muchas personas que estaban fuera de la vivienda se encontraba Alberto, que no quiso decir nada a los periodistas. Tampoco quiso hacer declaraciones uno de los tres hermanos del fallecido.

La Guardia Civil, en la casa

A las 16.50 horas salieron la viuda y el hijo, que fueron al tanatorio del pueblo al que acababa de llegar el cadáver. A los periodistas les pareció rara la actitud de la viuda, que se tapó con un paraguas cuando no llovía y llamó sinvergüenzas a los medios de comunicación. El hijo no quiso hablar.

La Guardia Civil hizo entrar entonces en la casa al propietario de la escopeta, a Alberto, que salió de la vivienda a las 18,48 horas junto a su novia, que se tapó la cara con un abrigo. El chico, que insultó a los periodistas, les hizo con una mano el gesto de la "peineta". Según ha podido saber HOY, la Guardia Civil ha dado con los usuarios del coche rojo, con la mujer rubia y el hombre alto y delgado, y se ha descartado que pudieran tener relación con el suceso, aunque sí es cierto que pasaron por la casa en el vehículo a las hora en que ocurrió el extraño crimen.

Alfonso Triguero es un hombre querido en su pueblo, donde destacan que era muy trabajador. Mantenía tres industrias en Logrosán. La primera que creó es un supermercado, Súper Sur, que está frente a su casa, en la plaza de la Torre, un establecimiento que ayer estaba cerrado. Había carteles en los que se indica que se vende chorizo de jabalí y huevos de campo. Cerca está su otro establecimiento, un matadero; y en las afueras de la localidad, junto al cuartel de la Guardia Civil, abrió hace poco más de un año un ambicioso negocio, un restaurante llamado "El cortijo del jamón", con una terraza de verano, El Rinconcito, y una tienda de venta de productos extremeños.

Aunque aún no hay detenidos, todo parece indicar que dentro de poco la Guardia Civil puede identificar y detener al autor material del disparo que acabó con la vida del empresario. Será enterrado a las once de la mañana de hoy.