Extremadura estrena su primer parque de energía eólica

Imagen del parque eólico de Plasencia con el Valle del Jerte al fondo / Palma

Los aerogeneradores del Merengue quedaron activados ayer, aunque no entrarán en funcionamiento hasta dentro de unos días

José M. Martín
JOSÉ M. MARTÍN

En la sierra del Merengue hace viento. Ayer, mucho. El comentario se repitió en diversos corrillos y los políticos y representantes de Naturgy, empresa propietaria de la instalación eólica, que posaron con los molinos de fondo esbozaron una sonrisa mientras se colocaban el pelo cuando se hizo mención al motivo de la ubicación del parque eólico. Quedó claro que la situación de los aerogeneradores no es casual.

Tan buen lugar es para la instalación de este tipo de infraestructuras que Manuel Fernández, director general de Naturgy, anunció que la empresa va a comenzar el desarrollo de un nuevo parque con más molinos que el actual. La previsión es que entre en funcionamiento «en un par de años», según confirmó. La ubicación de los nuevos molinos se supone que también será el término municipal de Plasencia, algo más al sur de los que ayer se inauguraron.

En concreto, a las 13 horas y 29 minutos quedó activado el parque eólico Merengue, el primero de Extremadura. En ese momento, el presidente del Gobierno regional, Guillermo Fernández Vara, pinchó con el ratón en el botón que, en teoría, puso en funcionamiento los aerogeneradores. Sin embargo, los aplausos de los asistentes cuando se realizó esta maniobra quedaron interrumpidos al afirmar Ana Ruiz, responsable de Desarrollo de Energías Renovables de Naturgy, que «los molinos comenzarán a girar en unos días por motivos de seguridad».

Naturgy anuncia para dentro de dos años un parque eólico más grande que el actual que también se ubicaría en Plasencia

A partir de que empiecen a generar energía, los cálculos que hace la empresa es que puedan producir 155 gigavatios hora (GWh) al año. «Podrán abastecer el consumo anual de 44.000 hogares, el doble de los que tiene Plasencia», expuso Ruiz, encargada de conducir el acto que tuvo lugar junto al molino número nueve del parque. En total son quince los aerogeneradores, con una potencia total de 40 megavatios (Mw). Sus aspas miden 63 metros, por lo que desde el suelo hasta el punto más alto durante el giro hay 147 metros.

La inversión realizada ha ascendido a 40 millones de euros y ha repercutido positivamente en el empleo. «Se han creado 250 puestos de trabajo durante la construcción», puntualizó Ruiz, que añadió que, desde el punto de vista medioambiental, el Merengue reducirá en 120.000 toneladas las emisiones contaminantes.

Proceso

Tras el inicio de los trámites, en julio de 2015, el proyecto recibió la declaración de impacto ambiental (DIA) positiva en diciembre de 2017 y los trabajos de construcción se han completado en un periodo de nueve meses.

Con este parque eólico, Extremadura podrá diversificar su generación de energía y crecerá el peso de las renovables, que el año 2017 representaron el 22,5% del total y se quedaron muy lejos del 77,15% que supone la central nuclear de Almaraz. «Este es un ejemplo de energía respetuosa, rentable y competitiva», manifestó el director general de Naturgy, que también se refirió al crecimiento de la producción de energía renovable y que consideró una buena noticia que el Gobierno de España haya aumentado su apuesta respecto al objetivo marcado por Europa de llegar al 20% de energía renovable en 2020. «Hace falta poner 3.000 o 4.000 kilovatios al año para cumplir con la senda comprometida. Ojalá pudiéramos inaugurar un Merengue todos los días», dijo Fernández en una ceremonia en la que también intervinieron Fernández Vara y Fernando Pizarro, alcalde de Plasencia.

Colaboración

El primer edil placentino se refirió al parque eólico Merengue como un ejemplo de colaboración entre administraciones y empresa privada. «Es un día histórico para Plasencia y para Extremadura», señaló Pizarro, que también hizo hincapié en que los molinos están rodeados de espacios naturales de gran valor.

En la misma línea, el máximo responsable de Naturgy se mostró muy satisfecho por el trabajo realizado junto a las administraciones local y regional. «Si un territorio y sus autoridades te acogen bien, quieres repetir», expuso.

Fernández Vara ahondó en la idea y aseguró que la obligación de la Junta es facilitar las inversiones del capital privado. «Tenemos que conseguir que Extremadura sea el lugar de España donde más fácil sea que se instale una empresa», manifestó.

El presidente regional, igualmente, destacó la relevancia que las energía renovables van a tener en el futuro de Extremadura. «Fuimos parte importante de la producción energética en España en el siglo XX y vamos a ser punta de lanza en el siglo XXI», comentó Fernández Vara, que recordó que en la región están en construcción 1.000 Mw y que se iniciarán otros 4.000 Mw hasta 2023, con una inversión privada de 4.000 millones de euros. «Van a ayudar a crear riqueza y a cumplir con la obligación que tiene nuestra generación de dejar un mundo sostenible y habitable», concluyó.

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