El hombre muelle y penes vibradores en Cánovas

El Hombre Muelle en acción. /
El Hombre Muelle en acción.

Una de las mejores sorpresas de la última edición del cacereño Festival de Blues, que se desarrolló el fin de semana pasado, no estuvo sobre el escenario sino entre el público: el asombroso hombre muelle

SERGIO LORENZO

Una de las mejores sorpresas de la última edición del cacereño Festival de Blues, que se desarrolló el fin de semana pasado, no estuvo sobre el escenario sino entre el público. En primera fila, en casi todas las actuaciones, estaba un hombre delgado que bailaba sin parar, que tocaba con energía pianos y guitarras imaginarias, que se abría de piernas sobre el suelo o lanzaba con solturas patadas al aire. El que fue bautizado por algunos como El asombroso hombre muelle, ha sido un enigma para nosotros hasta que hace unos días vino en nuestra ayuda la periodista María Delgado. Ella nos puso sobre la pista para saber quién es el virtuoso showman del baile. Se trata de Antonio Garrido Muñoz, nacido en 1972 en Los Santos de Maimona (Badajoz), al que sus amigos conocen como Tekila, ya que en su juventud le decían que se parecía al cantante del grupo Los Tekila. Trabaja como pintor de brocha gorda, y no suele perderse buenos conciertos por toda España, en los que sorprende a la gente con su peculiar manera de bailar. Hay bandas de música que le animan a subirse con ellos en el escenario como O'Funk'illo o Bucéfalo, y en facebook tiene una página de fans con el nombre Antonio ElTekila.

Este genial bailarín podía haber estado el pasado jueves por la noche en la Tapería Restaurante 8º Arte, acompañando a Paco Ventura, guitarrista de Medina Azahara, que demostró su virtuosismo hasta tocando 'El lago de los cisnes' de Tchaikovsky a ritmo heavy.

Fue el primero de los cinco conciertos de La Avutarda Rock, que ofrece música en restaurantes. Los 45 comensales que estuvieron en el 8º Arte, disfrutaron de música en directo pagando 20 euros por un buen menú (sin contar las bebidas). El siguiente concierto será en el Restaurante Mesón San Juan, el 15 de octubre, actuará Metáfora (compuesto por Laura Álvarez y María Jesús Pina) y también Gato Ventura, el líder de la banda cordobesa de rock urbano Descaro. El menú cuesta 27 euros (incluye bebida).

El hombre muelle también podía volver a actuar hoy domingo en El Corral de Las Cigüeñas, como hizo en el Festival de Blues. A las ocho y media de la noche tocará la banda británica Big Boss Man, la entrada cuesta 12 euros (10 anticipada). También podía ir al Festival Reverdeceremus que este fin de semana se realiza en la Sierra de Gata con el fin de recaudar dinero para los damnificados por el grave incendio de este verano. A las siete de la tarde de este domingo se sucederán en Hoyos las actuaciones de: Ramoninos, Manuel Cobos, Gecko Turner, DJ Palomo, Abigail Narváez, Bubaloo Band, Ciray Ulises y Niño Índigo. Cobran una entrada simbólica de 3 euros.

El pasado jueves se inauguró en El Palacio de las Cigüeñas, en plena Ciudad Monumental, una exposición homenaje a Juan Guerrero, el apreciado fotógrafo cacereño que falleció en diciembre de 2013, a los 79 años. La exposición la ha organizado su hijo Jorge Guerrero y se podrá visitar los fines de semana hasta el domingo 25 de octubre. El horario es: los sábados, de once de la mañana a dos de la tarde y de cinco a ocho de la tarde, y los domingos de once de la mañana a dos de la tarde.

Entre las 26 fotografías de la muestra se encuentra un retrato del que fue el más famoso policía municipal de Cáceres, del cabo Piris. Andrés Martín Piris, que murió el 12 de octubre de 1988 con 72 años, protagonizó una de las anécdotas con más repercusión que han pasado en esta ciudad. Ocurrió en el año 1975 cuando el cabo Piris hacía la ronda por la calle Moret y se encontró con un grupo de muchachos del colegio San Antonio arremolinados ante el escaparte de la librería Figueroa. El agente vio que lo que llamaba la atención a los mozalbetes, que estaban haciendo algunos comentarios subidos de tono, era una reproducción de 'La Maja Desnuda' de Goya. El cabo mandó a los niños a la escuela y entró en la librería para indicar que había que retirar el histórico cuadro por indecente. Seguramente la anécdota no hubiera tenido mayor recorrido que ese, de no ser porque el concejal de policía, Amador Pulido Escalona, se empeñó en premiar al centinela de la moral cacereña. De esta manera, siendo alcalde AlfonsoDíaz de Bustamante, en el pleno del 28 de febrero de 1975 se felicitó públicamente al cabo Piris.

Eso hizo que la ciudad de Cáceres fuera tomada a cachondeo a nivel nacional e internacional. Llegando el autor teatral y periodista Antonio D. Olano (1938-2012), que trabajó en Pueblo y El Alcázar, a realizar una revista teatral titulada La maja desnuda de Cáceres, en la que la vedette era Perla Cristal. Esta cantante y actriz, nacida hace 78 años en Buenos Aires (Argentina), recordaba lo mal que lo pasó interpretando a la Maja Desnuda de Cáceres, en una entrevista que le hicieron en La Razón hace cinco años: «Estuvimos detenidos todos los actores un día entero en la Dirección General de Policía, en Sol. Allí me encontré con Marcelino Camacho, que era un cliente habitual. Luego nos llevaron a Las Salesas vigilados con guardias con metralletas, como si fuéramos etarras. En la obra yo imitaba a Sara Montiel, que había dicho públicamente que era socialista de toda la vida. Y el juez insistía, 'es que usted ha dicho que es socialista...' No aceptaba que era una parodia. Era en 1975». Se clausuró durante un mes el café-teatro Stefanis en el que se representaba la revista.

Han pasado 40 años desde el caso de la maja desnuda y el cabo Piris y ya son muy pocos los que se escandalizan en Cáceres por temas relacionados con el sexo, aunque estos días algunos padres que llevan a sus hijos al parque infantil de Calvo Sotelo, se muestran algo molestos cuando al ir al comprar alguna 'chuchería' a la maquina expendedora que está al lado de los toboganes, sus hijos señalan a un raro 'muñeco'. Sus pequeños dedos rechonchos indican una caja con las fotografías de una mujer desnuda y de un pene de goma. El producto, que está entre bebidas, bolsas de patatas fritas y chicles, se llama Mini Creeper y es descrito como, «un fantástico mini pene vibrador de color carne, un poco más pequeño de la media (12,7 centímetros) para que puedas llevarlo a todas partes». Por cierto, en algunos sitios en internet vale 14,95 y a 11,95 euros. En Cánovas es más barato: ¡10 euros!

Han pasado 40 años y Cáceres ha cambiado... ¿O es que hay algún cabo Piris en la ciudad que se atreva a retirar los mini penes vibradores? ¿A que no?