Casado sitúa a Madrid como «dique de contención» del independentismo

Presentación de los candidatos del PP de Madrid a las elecciones locales y autonómicas de 2019. / Europa Press

El líder del PP reivindica la obra de Aguirre y se conjura frente a la izquierda para recuperar el Gobierno regional y la alcaldía de la capital

María Eugenia Alonso
MARÍA EUGENIA ALONSOMadrid

Una campaña electoral basada en las «esencias» y las «ideas de siempre» y no en un programa interminable que «nadie se lee». Pablo Casado perfiló hoy sus planes para volver a «enamorar a la gente» y ganar el próximo 26 de mayo en Madrid, la comunidad desde la que el PP aspira a recuperar la Moncloa y frenar al soberanismo y a la izquierda. «Vamos a ser el dique de contención de los independentistas porque no estamos dispuestos a aguantar que se esté despedazando España», proclamó el líder de los populares.

Ante medio millar de militantes que llenaron un teatro madrileño, Casado reivindicó la «escuela del pico y pala» de Esperanza Aguirre, presente en el acto de presentación de los candidatos a la Comunidad y al Ayuntamiento, Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez Almeida. Dos nombres de la máxima confianza de Casado, que cumplen además con el perfil adecuado para intentar recuperar a los votantes que se han ido tanto a Ciudadanos como los que se pueden ir a Vox. «Son los pata negra del partido -defendió Casado-, los que han empezado de abajo, los que no tienen aspiraciones de llegar a arriba».

En ese guiño hacia el pasado, el líder conservador presento a Díaz Ayuso y a Martínez Almeida como «los mejores continuadores» de la gestión «ejemplar» de sus antecesores en el cargo. Momento que Casado aprovechó para repasar la veintena de años de gobiernos populares en Madrid, lleno de éxitos económicos pero también de casos de corrupción. No se olvidó de nadie. Ni de Cristina Cifuentes ni de Ángel Garrido -descabalgado de la carrera electoral-, ni de Alberto Ruiz Gallardón o de Ana Botella. Sólo obvió a Ignacio González, investigado por corrupción en el 'caso Lezo'.

El presidente de los populares recordó además que esta comunidad ha sido el laboratorio de pruebas de las políticas que luego se han replicado en todo el territorio nacional y también en Europa, e insistió en que «en Madrid no hay que inventar la rueda», sino que hay que apostar por los principios y las políticas neoliberales que siempre ha defendido el PP, entre los que situó la libertad, la rebaja de impuestos, la defensa de la iniciativa privada, el libre mercado, la seguridad y la nación.

«Seremos la palanca de cambio para que llegues a la Moncloa y seas el presidente», auguró un entusiasta Martínez Almeida, en la actualidad concejal. Más nerviosa en su estreno, la candidata a mantener el Gobierno regional, la vicesecretaria de Comunicación del PP de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se conjuró para erigirse como «muro de contención de la izquierda».

El «mentiroso de Sánchez»

El líder popular aprovechó el acto para responder a las pretensiones de Pedro Sánchez de permanecer al frente del Ejecutivo hasta 2020. Lo hizo para llamarle «mentiroso», porque llegó a la Moncloa en junio con la moción de censura, asegurando que era un gobierno para sacar las urnas a la calle. Y, sin embargo, según Casado, el socialista ahora «es capaz de vender España para mantenerse unos meses más en el poder».

Está dispuesto, subrayó, a vender unos Presupuestos «imposibles» para el dirigente conservador y que le recuerdan a lo que hizo José Luis Rodríguez Zapatero durante su mandato, con subidas de impuestos y de gastos para alimentar «una campaña electoral de muchos meses» con el fin de seguir obteniendo «respiración asistida» de sus socios.

Casado defendió nuevamente el pacto firmado en Andalucía con Ciudadanos y con Vox, que podría repetirse en otras plazas como Valencia o Madrid, y colocó al PP en el centro del tablero, de donde «no se moverá» para ocupar todos los espacios.