Viajeros de dos trenes realizan parte del trayecto en autobús por la falta de maquinista

Vagón de un tren de Renfe modelo 599/
Vagón de un tren de Renfe modelo 599

El último fin de semana de agosto comienza con más incidencias, averías y retrasos en las líneas férreas extremeñas

Ángela Murillo
ÁNGELA MURILLO

El último fin de semana de agosto comenzó en Extremadura con nuevas averías, retrasos e incidencias en los trenes de la región. El viernes, un Talgo Madrid-Badajoz 194 sufrió una demora de 44 minutos debido a una avería de enclavamiento en la infraestructura viaria. El fallo se registró en Mérida.

Asimismo, cuatro viajeros del convoy 18779 Sevilla-Cáceres tuvieron que realizar ayer el trayecto desde Mérida a la capital cacereña en autobús al suprimirse el tren por la falta de maquinista. Renfe explica que tuvo que recurrir a un transporte alternativo «debido a una baja médica de última hora que obligó a reorganizar el servicio de manera puntual».

La misma incidencia la han sufrido este sábado doce viajeros del 18775 Cáceres-Sevilla. Al no estar el convoy en Cáceres, los pasajeros han tenido que desplazarse hasta la capital autonómica en autobús. Renfe asegura que, a pesar de realizar parte del trayecto por carretera, en ambos servicios se han cumplido los horarios previstos y no ha habido retrasos. Cuando compraron sus billetes los viajeros no fueron avisados de este transbordo.

Por otro lado, el Mérida-Madrid con numeración 17026 llegó ayer a su destino con 18 minutos de demora. El retraso se debió, según explica Renfe, a una avería del convoy y a limitaciones de velocidad en algunos puntos de la vía.