Cuatro de las ocho máquinas donadas por Amancio Ortega aún no están instaladas

El tac del hospital Universitario de Badajoz que ha sido costeado con fondos de Amancio Ortega. /HOY
El tac del hospital Universitario de Badajoz que ha sido costeado con fondos de Amancio Ortega. / HOY

Sí están operativos desde principios de año los nuevos tacs de Plasencia, Badajoz y Mérida que ya han realizado más de 3.000 servicios

Natalia Reigadas
NATALIA REIGADASBadajoz

«¿Este es de Amancio Ortega?». Es una pregunta que están muy acostumbrados a escuchar los médicos y enfermeros de las unidades de oncología de Extremadura. Los pacientes de cáncer tienen curiosidad por saber si las máquinas que ayudan a salvarles la vida han sido pagadas por el sexto hombre más rico de mundo. Esta semana la donación del empresario español está de actualidad porque varios políticos han criticado el gesto. En Extremadura, por el momento, solo funcionan la mitad de las ocho máquinas que ha costeado su fundación.

En 2017, Amancio Ortega anunció que donaría 310 millones de euros para que la sanidad pública española comprase equipos para la lucha contra el cáncer de última tecnología. La donación se ha concretado gracias a convenios entre la fundación del propietario de Inditex y las comunidades autónomas. En un acuerdo de este tipo cerrado en 2018 a Extremadura le correspondieron 12,8 millones.

El Sistema Extremeño de Salud (SES) decidió invertir este dinero en tres lotes de distintos equipos para combatir el cáncer: tres tacs, un aparato de radioterapiaintraquirúrgica y cuatro aceleradores lineales para radioterapia. Los dos primeros lotes ya han sido comprados, pero no el más esperado, los aceleradores, cuya adquisición está bloqueada por una disputa entre las dos únicas empresas que fabrican esta tecnología.

A la espera de que lleguen estos equipos, ya hay por lo menos tres máquinas que funcionan en la región gracias a Amancio Ortega. Son los tres tacs que se han comprado. Están en Badajoz, Mérida y Plasencia y se usan desde el mes de febrero en las unidades de oncología de estas zonas.

En estos meses, los tres tacs de Amancio Ortega han realizado unos 15 servicios al día, es decir, cada uno ya ha superado el millar de operaciones. Ya son 3.000 a cargo del empresario español.

¿Para qué sirven?

Un T.A.C. es una tomografía axial computerizada, comúnmente llamada tac. Se trata de una máquina que saca imágenes detalladas de los tumores. Son equipos fundamentales para visualizar el cáncer y atacarlo con precisión. En los hospitales es habitual que haya varios, pero son los llamados tac de rayos que no tienen nada que ver con los tomógrafos especializados para oncología.

El segundo lote es un equipo de radioterapia intraquirúrgica, es decir, un tratamiento que se puede realizar dentro de los quirófanos y que se ha instalado en el hospital Universitario de Badajoz.

El tercer lote es el más grande, el más esperado y el que más problemas ha causado. Se trata de cuatro aceleradores lineales que se repartirán entre Cáceres, Badajoz, Plasencia y Mérida.

La compra de los cuatro aceleradores para radioterapia continúa parada por un conflicto entre los fabricantes

El SES sacó a concurso la compra de estos equipos, pero el proceso está parado. A nivel mundial solo hay dos empresas que fabriquen aparatos de radioterapia. Se trata de Versa y Elekta. La administración regional adjudicó la compra de los cuatro equipos nuevos a la primera, pero la segunda recurrió y la comisión jurídica le dio la razón. El contrato se adjudicó de forma provisional a Elekta, pero la otra volvió a protestar y continúa el proceso burocrático.

Las máquinas de Amancio Ortega son como la que se instaló hace unos meses en el Universitario de Badajoz, en ese caso, costeada por el SES. Se trata de equipos muy precisos que sirven para aplicar menos sesiones de radioterapia a los pacientes porque son más exactas. Estos nuevos aparatos servirán para ampliar la dotación que hay en Extremadura y en otros casos para sustituir a los antiguos, que sufren averías.