La UME culmina su misión y entrega el río «sin resto evidente de camalote»

Zona de Las Crispitas, con Badajoz al fondo, en la actualidad y a mediados del mes de diciembre pasado. :: Casimiro Moreno/
Zona de Las Crispitas, con Badajoz al fondo, en la actualidad y a mediados del mes de diciembre pasado. :: Casimiro Moreno

Los militares se van el 20 de marzo tras seis meses limpiando 30 kilómetros del Guadiana para que esta planta invasora no llegue a Portugal

J. LÓPEZ-LAGO BADAJOZ

El pasado 16 de octubre los efectivos de la Unidad Militar de emergencias (UME) empezaron a retirar camalote del Guadiana y el próximo miércoles, 20 de marzo, se marchan del Guadiana. «Los sectores que nos han asignado los entregamos de vuelta a la Confederación Hidrográfica en situación de control técnico, es decir, sin resto evidente de planta», contestaba esta semana a HOY el teniente coronel Juan Esteban Rodas, que ha coordinado esta misión denominada Operación Medioambiental 'Extremadura'.

Según este responsable, a su unidad le asignaron inicialmente varios subsectores del tramo del río que va desde el cruce con la autovía A-5, aguas arriba de la ciudad de Badajoz, hasta el inicio del embalse del lago Alqueva en la frontera con Portugal, en total, unos 30 kilómetros de río. «La importancia del sector asignado estriba precisamente en la proximidad a nuestro país vecino y en evitar la internacionalización del problema», decía Rodas, a cuyo equipo le añadieron al final un encargo extra debido a la buena marcha de los trabajos, por lo que asumieron un nuevo tramo al norte de la población de Talavera La Real.

Según el teniente coronel, el dispositivo desplegado ha sido de 120 personas por rotación que han trabajado los siete días de la semana en una estrategia conjunta coordinada por la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG). «La jornada de trabajo ha procurado aprovechar el máximo posible el arco diurno. Las actividades comenzaban a las ocho de la mañana y finalizaban al anochecer. Para poder mantener este ritmo de trabajo se decidió rotar el personal semanalmente. Así, está prevista la participación de un total de 21 rotaciones, procedentes, por turnos, de todas las unidades de la UME», explicó el responsable de los trabajos, quien destaca el asesoramiento previo de Tragsa o la CHG, por lo que apenas ha habido que modificar el plan previsto inicialmente.

En su opinión, «se podría decir que la extracción del camalote no es un trabajo de gran dificultad, pero sí de mucha entidad y exigencia, tanto para los medios, que sufren un gran desgaste, como para el personal. El trabajo es especialmente duro para quienes trabajan dentro del río apoyando manualmente el trabajo de las embarcaciones y las máquinas. Además, nos ha sorprendido que según avanzábamos a nuevas zonas, estas presentaban dificultades particulares que nos han obligado a adaptar los procedimientos. Factores como la existencia de corriente, la forma de la masa de agua, la accesibilidad de las orillas para la maquinaria, la navegabilidad de la lámina de agua, la profundidad para el personal que trabaja manualmente, o la densidad de la planta, entre otros, afectan enormemente al rendimiento», valoró.

62.000 toneladas extraídas

En cuanto al camalote retirado, el teniente coronel Rodas le da una importancia relativa. «Se han extraído un total aproximado de 62.000 toneladas. Sin embargo, creo que el volumen o peso del camalote extraído no es fiel reflejo del trabajo realizado. Hay toneladas que por su ubicación u otros factores son mucho más difíciles de extraer que otras. De hecho, las semanas cuando estadísticamente se ha sacado menos cantidad corresponden a zonas donde el trabajo ha resultado comparativamente más duro», señala.

El despliegue que ha realizado la UME incluye hasta 60 medios incluyendo vehículos, remolques, embarcaciones y diversa maquinaria de ingenieros. Según ha podido comprobar el teniente coronel Rodas, «de ellos resultan críticos, por afectar al rendimiento de los trabajos, las retroexcavadoras encargadas de sacar el camalote de los puntos de acumulación, los volquetes y las cargadoras para trasladar el producto extraído a las zonas de acopio, y las embarcaciones».

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También destaca el apoyo recibido de la Brigada Extremadura XI, que ha consistido en maquinaria específica de Ingenieros (empujadora, rodillo, motoniveladora, y máquinas mixtas) que ha realizado labores complementarias de importancia, así como la restitución de las zonas de trabajo que por el barro y el movimiento de vehículos han quedado muy dañadas.

Durante la presentación de la misión en octubre del año pasado también se dijo que la UME contaría con medios aéreos. Según han explicado prácticamente al término de los trabajos, éstos se han utilizado para el reconocimiento, es decir, para localizar el camalote en aquellas zonas de difícil acceso, y también para poder monitorizar el avance de los trabajos.

«El dispositivo ha contado con drones de forma permanente en la operación. Además se ha contado con apoyo a demanda de drones de mayor capacidad que han hecho levantamientos (componer una imagen aérea mediante la combinación de muchas imágenes) de alta calidad de las zonas de trabajo, así como vuelos y grabación de imágenes desde helicóptero en momentos determinados», indicó Rodas.

Sobre la previsión de volver si la planta volviera a brotar, este mando de la UME señaló que esta cuestión no depende de ellos y en estos momentos desconocen si serán autorizados para regresar en el futuro.