Siete empresas extremeñas recurrirán la concesión del transporte sanitario

Ambulancias de Tenorio e hijos, en Sevilla./
Ambulancias de Tenorio e hijos, en Sevilla.

Los 842 empleados del sector se integrarán en la nueva adjudicataria, una emrpresa sevillana que rebajó el presupuesto base de licitación un 12%

ANTONIO J. ARMEROCáceres

El servicio de transporte sanitario en la región cambia de manos. Dejarán de prestarlo las siete empresas extremeñas que lo hacían desde hace años unidas en un consorcio y pasará a gestionarlo Ambulancias Tenorio e Hijos, con domicilio social en el polígono El Pino, en Sevilla. Ella ha resultado adjudicataria provisional del concurso convocado, resuelto inicialmente de forma que la Junta le pagará 122,4 millones de euros en cuatro años (30,6 millones por ejercicio).

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Esa cantidad es un 12% inferior al presupuesto base de licitación, que ya era de por sí bajo, a criterio del Consorcio Extremeño de Transporte Sanitario. En él están integradas siete empresas: Amcoex, Ángeles Amigos, Aravei, Coexam, Copa Servipark, Francisco García Galván y Guadiana. «Los que estamos en el sector conocemos los números y sabemos que por treinta millones al año no se puede prestar el servicio con calidad», asegura Eulalia Fontán, gerente del Consorcio, que venía percibiendo 34.545.000 euros por encargarse del transporte sanitario en la comunidad autónoma. O sea, 3.945.000 euros más que lo que cobrará Tenorio e hijos.

«La forma en que se ha resuelto el concurso -considera Fontán- es un mazazo tremendo para el tejido empresarial extremeño y para nuestros trabajadores y usuarios». En el caso de los empleados, son 842 y pasarán a integrarse en la nueva adjudicataria, tal como recogía el pliego de condiciones técnicas, que en su día fue impugnado por el Consorcio. «Reclamamos -explica la gerente- porque en nuestra opinión, el presupuesto no era suficiente para prestar el servicio con calidad y cumpliendo los convenios laborales».

Se refiere no al que ha regido las relaciones entre empresa y trabajadores en los últimos años, sino al nuevo, firmado en enero de este año. Es el primero de este sector en Extremadura, única comunidad autónoma de España que no tenía uno propio y seguía rigiéndose por el nacional, que según admite Fontán, «tiene bastantes lagunas». La gerente reconoce que ese convenio «no se cumplía al cien por cien», y que «algún trabajador ha hecho horas por encima de lo que se marca en él, sí, pero siempre voluntariamente y remunerándole esas horas». Este tipo de situaciones les han generado «algún problema sindical», admite la gerente del Consorcio, que no obstante destaca el nivel de excelencia del servicio.

En su opinión, en el concurso ganado por Tenorio «solo ha contado el precio». La Junta, añade la gerente, no ha valorado ni «los treinta años que las empresas de la región llevan prestando el servicio ni la calidad con que lo hacen ni que tengamos tecnologías punteras, todo ello con un presupuesto precario». En esta tesitura, el Consorcio anunció ayer su intención de recurrir la adjudicación. «Nos queda -concluye Fontán- la vía legal de impugnarla, además de tratar de que la opinión pública nos escuche y que los grupos políticos se muevan».

Junta, PP y CC OO

Esta visión difiere de la que hace la Junta «El proceso -declaró ayer el gerente del Servicio Extremeño de Salud (SES), según recoge Efe- ha sido abierto y se garantizan cuestiones trascendentales, como la subrogación de los 842 trabajadores actuales del sector y la prestación de un buen servicio a los extremeños». «La adjudicación provisional -añadió Ceciliano Franco- ha sido transparente y supervisada técnicamente en función a criterios económicos, laborales y de otra índole que son medibles». Explicó también que se habían tenido en cuenta aspectos muy diversos, como el valor de la oferta, las mejoras en el servicio, las políticas de igualdad, la protección del medioambiente, la atención a las personas con discapacidad y la incorporación de taxistas rurales a la plantilla de la nueva adjudicataria.

En el Partido Popular, sin embargo, el análisis es diferente. José María Saponi, portavoz de Sanidad del grupo parlamentario en la Asamblea de Extremadura, anunció que reclamarán «explicaciones exhaustivas ante las sombras que empañan el concurso», cuya resolución, dijo, ha confirmado «los peores temores del sector en la región». El portavoz popular criticó que el gerente del SES «haya huido de ofrecer las explicaciones que él mismo prometió dar ante la comisión del ramo, registrando una comparecencia a petición propia que nunca impulsó y que finalmente retiró». Según Saponi, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía está actualmente investigando un concurso público en el que resultó adjudicataria la empresa sevillana que ahora ha ganado la convocatoria pública extremeña. Este diario contactó ayer con Ambulancias Tenorio e Hijos para incluir su valoración sobre esta cuestión concreta y otras relacionadas con la adjudicación, pero la empresa declinó hacer comentarios.

Desde el ámbito sindical, Comisiones Obreras, organización mayoritaria en el transporte sanitario, resalta que su función es velar por las condiciones laborales de los trabajadores. «Seremos contundentes en cuanto al cumplimiento de las condiciones que establece el nuevo convenio», anticipa Concha Gómez, responsable de Comunicación y Transporte del sindicato. «No permitiremos que vuelva a haber condiciones precarias para los trabajadores, se llame la empresa que gestiona el servicio como se llame».