Expedientadas Vodafone y Orange por los 902

El presidente de la CNMC, José María Marín Quemada. /EFE
El presidente de la CNMC, José María Marín Quemada. / EFE

Competencia cree que habrían podido incumplir la ley ofreciendo réditos a las empresas que les contratan estos números de tarificación más cara

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha subido un escalón en su guerra particular contra los abusos en la utilización de números 902 por las empresas. Desde hace al menos tres años viene abriendo una serie de expedientes por irregularidades en este mercado, aunque hasta ahora las señaladas habían sido pequeñas operadoras. Ahora da un salto cualitativo y acusa por lo mismo, entre otras, a las filiales españolas de los gigantes Vodafone y Orange.

Hablamos del segundo y tercer operadores de telefonía nacionales, respectivamente, que ahora tendrán oportunidad de defenderse de los pliegos de cargos realizados por los técnicos de la CNMC, donde se concluye «la existencia de indicios de incumplimiento de la normativa aplicable», según se anunció este viernes. Dichas reglas no son precisamente muy severas porque no limitan los servicios que se pueden prestar a través de números 902.

Esta es una de las quejas recurrentes de las asociaciones de consumidores para que no puedan usarse por los departamentos de atención al cliente, sobre todo en las compañías de servicios básicos como la electricidad, el gas y el agua. Desde Facua piden en ese sentido a la Comisión que aplique la doctrina del Tribunal de Justicia de la UE, que en marzo de 2017 establecía que el coste del número telefónico de los servicios postventa de las empresas no debe exceder el precio de una llamada telefónica estándar.

Según la investigación de Competencia, Vodafone, Orange y otras cinco operadoras –entre ellas BT y Xtra Telecom– habrían podido ofrecer a diferentes empresas la contratación de los 902 a cambio de un «beneficio económico», lo que supondría una infracción grave de la Ley General de Telecomunicaciones. Esta «prohíbe expresamente la retribución al abonado» que emplea esos «números inteligentes», los cuales permiten conocer más datos sobre la llamada (su localización geográfica y la hora, por ejemplo) pero ésta resulta a su vez más cara –sobre todo si se realiza desde un móvil– al no entrar en las tarifas planas hoy en día mayoritarias en el mercado.