Mercedes pone el broche de oro

Rosberg, en lo más alto del podio. /
Rosberg, en lo más alto del podio.

Rosberg se lleva su tercera victoria consecutiva ante un anodino Hamilton, acompañados en el podio de Abu Dabi por Räikkönen, con accidente de Alonso en la primera curva

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROabu dabi

Hay un aforismo futbolístico muy típico cuando un equipo no logra ganar un partido: «Cuando la pelotita no quiere entrar, no quiere entrar». Y algo similar le ha pasado a Fernando Alonso, tanto en Abu Dabi como en toda la temporada 2015: cuando las cosas no están para que salgan bien, no lo están hasta los últimos kilómetros. Fernando Alonso cerró su primer año del reinicio de la relación con McLaren en una pobre decimoséptima posición, después de un accidente y una sanción que, según él, fue totalmente injusta. El piloto asturiano fue esta vez el verdugo inesperado y sin intención de Pastor Maldonado, un corredor muy habituado a verse fuera de pista por un choque. No fue culpa del venezolano y, en cierta medida, tampoco de Alonso, sino de un Felipe Nasr que tocó por detrás el McLaren del español cuando enfilaban la primera curva del trazado de Yas Marina.

El resultado no pudo ser más nefasto, especialmente para Maldonado, que abandonó. Fernando Alonso vio cortado el sueño de su remontada en la primera curva, cuando tuvo que entrar en boxes a cambiar el alerón delantero y los neumáticos. Pero, además, la FIA le acusó de ser el causante directo del incidente -obviando el toque de Nasr- y le castigó con un drive through, primero que sufre el español desde Silverstone 2010. A partir del momento en el que cumplió la sanción, Alonso empezó a desesperarse. Incluso amenazó con abandonar de forma voluntaria si no salía un coche de seguridad que reagrupara la carrera, ya que con la paupérrima competitividad del MP4-30 prefería irse a la ducha antes que seguir arrastrándose. Al final, los datos son duros: acabó su última carrera de 2015 en la 17ª plaza, con dos vueltas perdidas y sólo por delante de Will Stevens y de Roberto Merhi, los Manor. Poco más se puede añadir, salvo la profunda crítica que soltó después.

Mientras Sebastian Vettel intentaba una heroica remontada, que finalmente le llevó al cuarto puesto -y eso que un problema con los neumáticos de Räikkönen en boxes se lo puso relativamente fácil-, los Mercedes fueron directos hacia un nuevo doblete. Nico Rosberg y Lewis Hamilton mantuvieron una carrera entre ellos, si bien con cierta lejanía. De hecho, Hamilton no apretó hasta el final, cuando un piloto doblado le privó de poder consumar la remontada. Aunque el campeón del mundo llegó a rodar más de un segundo mejor que el subcampeón, Rosberg no vio en ningún momento peligrar sinceramente su tercera victoria consecutiva.

El rendimiento de Rosberg en las últimas citas del Mundial no ha sido baladí. En Mercedes han sabido jugar para él en estas últimas carreras, con todo decidido, si bien el alemán no ha podido romper el martillo de Lewis Hamilton. Su sonrisa y su alegría tras haber sido, de nuevo, el primero de los perdedores (aunque no ha sido así en las tres últimas carreras) un año más, era más de descanso que de satisfacción personal. Abu Dabi fue el escenario de una nueva demostración de pilotaje pero de nuevo con un Hamilton a medio gas.

Sainz roza los puntos

Carlos Sainz fue de menos a más en una carrera en la que tuvo a Max Verstappen a su principal enemigo. Los dos pilotos de Toro Rosso han cerrado su año de novatos con una carrera en la que, mientras Sainz fue la calma, Verstappen fue la tormenta. El holandés fue doblemente sancionado, primero por no respetar los límites de la pista para defenderse de Jenson Button y después, tras la carrera, por no respetar las banderas azules cuando venía Hamilton a doblarle. Al final, el piloto que ha deslumbrado esta temporada por su juventud y desparpajo en la pista ha acabado con ocho puntos de sanción en su carnet. Si en los próximos seis meses recibe un castigo de cuatro más, será sancionado con una carrera ausente.

Mientras, Sainz demostró templanza y disciplina. Cuando en su equipo le ordenaron dejarse pasar por Verstappen, lo hizo. Cuando fue más deprisa que él, y fue el holandés quien debió ceder la posición, lo hizo. Al final rozó los puntos. Se quedó a menos de un segundo de Daniil Kvyat, que fue el décimo clasificado.

El último tiro de Merhi

Roberto Merhi disputó su última carrera en Manor y, salvo otra noticia, en Fórmula 1. El piloto castellonense no brilló como se esperaba en una cita en la que, además, salió desde el pitlane por un cambio en la suspensión de su monoplaza tras la clasificación. Merhi no pudo superar a su compañero Will Stevens, y volvió a ser último. En el lado positivo, el español puede presumir de que sólo ha abandonado en una carrera en todo su primer año en Fórmula 1.

El telón ha caído sobre la temporada 2015, y ya es hora de pensar en la de 2016. La primera cita es este mismo martes, con unos test secretos y sin prensa en los que los pilotos y los coches estrenarán novedades para el próximo año, como los nuevos neumáticos Pirelli ultrablandos que pretenden dar más espectáculo. Ese es el gran objetivo: conseguir que el año que viene no haya ni un bostezo entre el público y que, como se quejaba Alonso, la Fórmula 1 recupere su trono como la máxima categoría del automovilismo deportivo, también en diversión.

 

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