El Tour levanta el telón con Bernal dispuesto a tomar el testigo de Froome

Vincenzo Nibali, del Bahrain Merida, se prepara en Bruselas /EFE
Vincenzo Nibali, del Bahrain Merida, se prepara en Bruselas / EFE

El Ineos con el vigente campeón, Geraint Thomas , y el colombiano se convierte en el rival a batir por los Fuglsang, Quintana, Adam Yates, Pinot, Bardet, Porte, Landa o Nibali

JEAN MONTOISParís

Primeras vueltas, primera escapada, primer esprint. La excitación crece antes de que levante el telón el Tour de Francia 2019, el sábado en Bruselas, con el Ineos como equipo dominante y el colombiano Egan Bernal dispuesto a tomar el testigo del lesionado Chris Froome. El primer maillot amarillo será entregado en Bruselas, la ciudad de Eddy Merckx, el campeón legendario homenajeado esta semana. Sin duda ganará un esprinter (Groenewegen, Viviani, Ewan...), antes de que los pretendientes al triunfo final empiecen a marcar posiciones, el domingo en la contrarreloj por equipos. ¿Quién lucirá el maillot amarillo el 28 de julio tras 3.480 kilómetros con un recorrido marcado por la exigencia en la montaña? Al menos una docena de corredores aspiran a levantar los brazos en los Campos Elíseos y terminar con la hegemonía británica de los corredores del Sky, que han ganado seis de las siete últimas ediciones.

A finales de abril Ineos heredó la estructura del Sky. Cambia el nombre, pero también los líderes, porque Bernal, la gran promesa del ciclismo colombiano, fue ascendido y tendrá galones junto con el vigente campeón, Geraint Thomas, por la gran ausencia de su otra superestrella, Chris Froome, cuatro veces campeón de la 'Grande Boucle'. En el Ineos, el amarillo es el único objetivo posible. «Geraint y Egan confían uno en el otro», asegura Brailsford. «Pasan de tres a dos líderes», estimó el jueves el francés Romain Bardet, uno de los adversarios del Ineos, en uno de los encuentros con la prensa previos al Tour.

Exactamente dos colíderes es lo que ha anunciado el equipo británico dirigido por Dave Brailsford, sin marcar una jerarquía entre ambos, cuando desveló la pasada semana la lista de ocho integrantes de su formación. El año pasado la fórmula de dos pesos pesados juntos funcionó, con Thomas como campeón y Froome también en el podio -tercero-. «Este enfoque nos permitirá más flexibilidad en la carrera y mayores opciones de éxito», estima el mánager del Ineos. Thomas y Bernal forman un dúo complementario. El galés, de 34 años, cuenta con una gran experiencia en el Tour, que ha disputado ya nueve veces.

«Pasan de tres a dos líderes» ROMAIN BARDET

El colombiano es un corredor con un potencial espectacular, pero que está apenas en su segunda temporada al más alto nivel. Su experiencia en grandes rondas se limita al Tour de Francia de 2018, cuando se sacrificó por Chris Froome. Con 22 años y seis meses, el joven escalador es la bandera del posible cambio generacional. Pero desde la Segunda Guerra Mundial ningún ciclista de su edad ha sido capaz de imponerse en el Tour. ¿Favorito? «Demasiado pronto para decirlo», frena Bernal. Una parte de esta respuesta llegará el próximo jueves en La Planche des Belles Filles, la primera de las cinco llegadas en alto de este Tour, que tiene muchos kilómetros en altitud.

Mucha montaña

El recorrido será el más montañoso de la época reciente, confirmó a este medio el director de carrera Thierry Gouvenou. Los 176 participantes, 33 de ellos debutantes, que se reunieron el jueves para una reunión previa a la carrera fueron informados del desnivel positivo total: 54.100 metros, una cifra más del 20% superior al total del año pasado. Con siete puertos a superar por encima de los 2.000 metros (uno en los Pirineos, seis en Los Alpes), la 106ª edición del Tour privilegia las grandes ascensiones. Aunque en los últimos años las grandes diferencias se marcaron contra el reloj, en las cumbres siempre ocurren cosas improbables; caídas, accidentes, escapadas y pájaras.

Gilbert, Gaviria o Cavendish son los otros grandes ausentes además de Froome y Dumoulin

El Tour 2019 comienza sin dos de los tres miembros del último podio, el holandés Tom Dumoulin (2º), que no está en condiciones tras su lesión en el Giro, y Chris Froome (3º), que no podrá pelear por su quinta edición de la prueba tras su grave caída en junio.

Otros han elegido no correr el Giro para preparar un calendario diferente. El esloveno Primoz Roglic, cuarto en 2018, el colombiano Miguel Ángel López y el ecuatoriano Richard Carapaz, sorprendente ganador del último Giro, forman parte de esta categoría.

Varios velocistas también son baja. Principalmente el colombiano Fernando Gaviria, lesionado, el británico Mark Cavendish, decepcionante este curso, el irlandés Sam Bennett y el alemán Pascal Ackermann -que pagan el precio de compartir equipo con Peter Sagan-, y los franceses Arnaud Demere y Nacer Bouhanni, este último fuera de forma.

El belga Philippe Gilbert y el alemán John Degenkolb, que tienen por punto común haber ganado la París-Roubaix y una etapa del Tour, no fueron seleccionados por sus equipos.

De los cuatro primeros del año pasado, solo el ganador estará en la salida. Froome, tercero y cuatro veces vencedor, tuvo que renunciar tras caerse a mediados de junio, así como el holandés Tom Dumoulin (2º) y el esloveno Primoz Roglic (4º). «Este Tour será diferente, más abierto», señaló Eusebio Unzue, director del equipo Movistar, que contará con dos líderes, Nairo Quintana y Mikel Landa, arropados por el campeón del mundo Alejandro Valverde. «No sueñen, la carrera no va a cambiar, Ineos la continuará controlando», añadió Marc Madiot, jefe del Groupama, que cuenta con el francés Thibaut Pinot para alcanzar el podio. A fuerza de reconocimientos y concentraciones, casi todos los pretendientes al triunfo final han intentado limitar al máximo el terreno desconocido, tanto por las trampas como por el efecto de la altitud.

Más allá de la dupla del Ineos, el danés Jakob Fuglsang, uno de los hombres fuertes de esta temporada, encabeza la larga lista de candidatos. Le siguen Kruiswijk, Urán, Quintana, Adam Yates, Pinot, Bardet, Porte, Landa y Nibali, ganador del Tour en 2014, rompiendo la hegemonía británica desde 2012, que deberá recuperarse de la fatiga por haber corrido el Giro. El Ineos puede empezar a golpear fuerte. El domingo tiene una de sus especialidades en la segunda etapa, una contrarreloj por equipos en Bruselas, con final en el simbólico Atomium.