Sevilla recupera a los hermanos Machado

Exposición dedicada a los hermanos Machado, en Sevilla./Europa Press
Exposición dedicada a los hermanos Machado, en Sevilla. / Europa Press

La Fundación Unicaja desembarca en la capital hispalense con la principal exposición de documentos y manuscritos del archivo familiar machadiano

CECILIA CUERDOSevilla

La Fundación Unicaja desembarca estos días en Sevilla para cumplir el sueño iniciado hace más de una década de convertirse en el gran centro de referencia de la machadiana. El 80 aniversario de la muerte de Antonio Machado en el exilio en Collioure (Francia) sirve de escusa para que tanto el autor de 'Campos de Castilla' como su hermano mayor Manuel retomen el vínculo con la ciudad que los vio nacer y muestren tanto sus inquietudes intelectuales como su vida cotidiana en una muestra, «Los Machado vuelven a Sevilla», cargada de simbolismo y emotividad.

La muestra incluye gran parte de la colección de manuscritos y documentos de la familia Machado que la Fundación ha recopilado en los últimos 15 años. En 2003 la fundación que preside Braulio Medel adquirió en subasta pública un primer lote formado por 770 piezas, fundamentalmente vinculadas a Antonio y dados a conocer posteriormente en volúmenes facsímiles y transcripciones comentadas. Ya en 2018 se contactó con la familia para acceder al resto de materiales, muchos de ellos inéditos, y que permite un recorrido por el lado más personal y cotidiano de Antonio y Manuel y abrió el camino a dar forma a la obsesión de ambos por la educación y la difusión de la cultura.

En este sentido, la exposición logra, por un lado, desvelar las preocupaciones intelectuales de los hermanos, que lo mismo se carteaban con José Ortega y Gasset, Gregorio Martínez Sierra o ciertos hispanistas, caso de Antonio, que tomaban notas a vuelapluma en cualquier papel que tuvieran a mano sobre Goya, escenas folclóricas o sobre Oscar Wilde, como hiciera Manuel. Los documentos también muestran su relación con el teatro, continuando la devoción por la cultura popular que les transmitió su padre y que, según los comisarios de la exposición, en Antonio acabó plasmada en proverbios, mientras que su hermano mayor la tradujo en la copla.

La muestra, que permanecerá abierta desde el próximo 23 de febrero al 24 de mayo, incluye varios borradores inéditos de 'Proverbios y cantares', así como poemas sueltos dirigidos, entre otros, a Guiomar, Calderón o Rabindranath Tagore. También se exhiben piezas sueltas en prosa de Antonio Machado, como varios fragmentos de Juan de Mairena, un borrador de 'La Lola se va a los puertos' o cuadernos profesionales con apuntes de diversas asignaturas, desde Aritmética a Literatura pasando por Historia y Lengua Francesa. Llaman la atención además varios libretos inéditos de ambos hermanos, como 'La Diosa Razón', 'Las tardes de la Moncloa', 'Las brujas de D. Francisco' o 'Adriana Lecouvreur', además de adaptaciones inéditas de 'El príncipe constante', de Calderón de la Barca, o los textos de Lope de Vega 'Hay verdades que en amor' y 'La viuda valenciana'.

Más allá del legado intelectual de los dos escritores, sus herederos como los tres sobrinos nietos de los Machado presentes en la inauguración de la muestra, centraron su atención en los documentos que revelan la vida familiar y cotidiana de la familia. Así, se descubre que fue Guiomar quien inició el acercamiento a Antonio, pese a lo sostenido hasta ahora; que existió una sexta hermana Machado, fallecida a los 16 años y de la que apenas se tenía noticia, o incluso la misiva, se desconoce si enviada, que con 17 años un joven Antonio remite a su padre cuando éste marcha a Puerto Rico durante un breve periodo profesional. Con tachaduras y rectificaciones, en ella le da cuenta de que tanto Manuel como él se dedican a estudiar «con doble interés para aprobar en septiembre», anunciándole que en breve le enviará «algún trabajillo que escribiré solamente para ti».

La carga emocional queda patente además en la presencia en la muestra del bastón con el que Antonio Machado se marchó al exilio, como muestran algunas de las imágenes más icónicas de ese momento, y que fue traído de vuelta por Manuel. Y es que, como subraya uno de los comisarios de la exposición, Antonio Rodríguez Almodóvar, más allá de sus diferencias ideológicas la correspondencia sirve para apreciar el profundo respeto que se profesaban ambos hermanos. En ese sentido, indicó, «la muestra es una invitación a la concordia y la reconciliación que tanta falta hace frente a las dos Españas malditas que nos llevaron a donde nos llevaron».