El Ayuntamiento de Badajoz pide colaboración para acabar con los pozos sin tapar en la ciudad

Imagen de archivo de una arqueta sin tapar./HOY
Imagen de archivo de una arqueta sin tapar. / HOY

En 2018 el Consistorio pacense repuso 324 tapas y en lo que llevamos años se han registrado más de 50 actuaciones

EFE

El Ayuntamiento de Badajoz ha pedido a los ciudadanos que alerten de cualquier pozo de saneamiento de agua sin la tapa correspondiente, así como ante situaciones de robos de estas, sustracciones que curiosamente experimentaron un ligero repunte tras los hechos acontecidos en Totalán (Málaga).

El concejal de Inspección de Aguas, Francisco Javier Gutiérrez, ha explicado a los medios que la capital pacense dispone de más de 7.600 pozos de saneamiento y de unos 12.000 imbornales.

Gutiérrez ha afirmado que, tras el suceso de Totalán, «en Badajoz, como en la mayoría de los ayuntamientos, saltó la alarma de revisar los pozos, arquetas e imbornales», cuyas desapariciones de tapas se deben en la mayoría de los casos a robos.

En este sentido, durante el pasado año se realizaron 324 actuaciones para reponer tapas, mientras que de enero hasta la mitad de marzo de este año se han contabilizado más de 50 actuaciones.

«A principios de año se detectó un repunte de los robos», ha afirmado el edil.

Uno de los espacios más afectados ha sido el polígono industrial El Nevero, donde la entidad de conservación tuvo que ponerse en contacto con el Ayuntamiento para denunciar el incremento de estas sustracciones, ante lo cual la concesionaria Aqualia facilitó un total de 37 tapas, algunas robadas ya de nuevo.

El Consistorio pacense ha pedido la colaboración vecinal ante cualquier pozo o arqueta sin tapa que detecten, o ante los robos que puedan observar, para actuar con la mayor rapidez posible y evitar cualquier percance.

Gutiérrez ha advertido de la dificultad de encontrar un material alternativo a estas tapas de hierro, pues tanto las de plástico de alta densidad como las de hormigón sufren roturas en los espacios con tráfico de vehículos.

Por su parte, la sustitución de los imbornales tradicionales por nuevos con polipropileno obliga a realizar una obra civil, lo que hoy es «inviable» en todos los casos, ha dicho el gerente de Aqualia, Francisco Blanco, quien ha explicado que sí se colocan tapas de hormigón en pozos, sobre todo en las zonas de campo, donde no hay tráfico rodado pero sí donde más robos se producen.

La ciudad no ha sufrido ningún incidente de relevancia en este sentido durante los últimos meses, se ha explicado.