Los reyes del descorche

Los reyes del descorche
J. R. Alonso de la Torre
J. R. ALONSO DE LA TORRE

Esquiladores hay muchos y en muchos países: búlgaros, rumanos, argentinos... Algunas cuadrillas extremeñas destacan por su pericia, pero cuando se habla de esquileo no se suele hacer una asociación subconsciente con Extremadura. Recogiendo aceitunas también somos de los mejores y hasta tenemos a nuestro mítico campeón hurdano Águila Negra, que vive en Caminomorisco y llegó a recoger casi 1.800 kilos de aceitunas en 12 horas. Sin embargo, las cuadrillas de aceituneros andaluces tienen también mucha fama y tampoco en eso somos referencia indiscutible. Hay una labor rural en la que sí somos únicos: descorchando. Y no, no me refiero a descorchar botellas, sino a descorchar alcornoques. En la prensa gallega leo este titular: «Los extremeños se llevan el corcho de Negueira de Muñiz». A simple vista, parece que lo robamos, pero lo que quieren decir es que son nuestras cuadrillas del descorche quienes acuden a este pueblo de la provincia de Lugo, además de a los bosques de O Courel y a zonas del sur de Galicia para descorchar las sobreiras, que así se llaman los alcornoques en gallego. Lo curioso es que nuestras cuadrillas de expertos desnudaron los alcornoques en febrero, con humedad y unas nieblas de campeonato, pero descorcharon igual. En un par de jornadas, retiran la corteza de 300 alcornoques comunales y dejan unos euros en el pueblo, que está muy agradecido con las cuadrillas de extremeños porque antes solo cogían alguna corteza para colmenas y ahora reciben dinero por un corcho que ellos no recogen ni utilizan.