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Adif dice que apurará los plazos para que haya tren eléctrico a inicios de 2020

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Trabajos de colocación de balasto y traviesas ayer para el tren rápido al sur de Cáceres. / A. Méndez

  • La entidad asegura que el nuevo transporte podría entrar en servicio aunque la electrificación no se pueda completar hasta finales de ese año

El proyecto completo de electrificación de la red ferroviaria de Plasencia a Badajoz no concluirá hasta finales de 2020, pero eso no impedirá que puedan circular trenes electrificados a comienzos de ese año. El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) aclara sus propias previsiones y mantiene el plazo ofrecido por el ministro de Fomento en su visita a la región a comienzos de febrero.

El responsable de Fomento, Íñigo de la Serna, dijo entonces que todos los contratos relacionados con el tren de altas prestaciones de Plasencia a Badajoz, previsto para 2015, estarán concluidos a comienzos de 2019. Se trata de la obra civil de la plataforma del AVE más la instalación de vías, comunicaciones, señalización, etc. Pero aclaró que esto no significa que puedan circular trenes inmediatamente, ya que será necesario esperar a las pruebas de la Agencia de Seguridad Ferroviaria. Además de este compromiso, el ministro afirmó también que un año después, por tanto a principios de 2020, se electrificaría el corredor extremeño.

Sin embargo, en marzo afirmó en el Senado que los contratos del tren rápido no concluirían hasta finales de 2019. También avanzó que ya se trabaja en los proyectos de electrificación, una actuación que contará con un presupuesto estimado de 220 millones de euros.

Las declaraciones del ministro, así como su modificación posterior, dejaron varias dudas. Entre otras, si el retraso de las obras del tren convencional también afectará a la electrificación. Sobre este último punto, Adif señaló la pasada semana a HOY que el proyecto completo concluirá a finales de 2020, varios meses después de lo anunciado por el ministro en febrero.

Pero ahora aclara que ambas cuestiones no son incompatibles, de modo que la electrificación podrá estar en servicio dentro de tres años, aunque en realidad el proyecto completo no se concluirá hasta finales de 2020. O, dicho a la inversa, la actuación se terminará a finales de 2020, lo que no impedirá que desde principios de ese ejercicio puedan circular trenes electrificados por Extremadura. Adif considera que la planificación que ha elaborado le permite conseguir esos objetivos, aunque para eso haya que apurar los plazos.

Isabel Pardo de Vera, directora general de Explotación y Construcción de Adif, indica que ya se está trabajando en los pliegos de condiciones para los concursos de redacción del proyecto de electrificación.

Íñigo de la Serna afirmó en febrero que se pretende contar con el proyecto este mismo año, tras lo que podría salir a concurso la obra, mientras en paralelo se lleva a cabo la tramitación ambiental. La intención de Adif es que los trabajos de electrificación puedan comenzar en el segundo trimestre de 2018, dentro de un año. El plazo estimado de ejecución es de quince meses, aunque aún hay que precisar si se acometerá en un único contrato o en varios. En cualquier caso, es compatible con los plazos que maneja la entidad para que haya trenes diésel circulando a lo largo de 2019 y que entren en servicio ya electrificados a comienzos de 2020, puesto que la obra es compatible con la explotación de la red.

Planificar subestaciones

Sin embargo, este planteamiento tiene un condicionante, aunque Adif insiste en que no impedirá que haya trenes circulando. Se trata de las subestaciones eléctricas que deben dar servicio a los nuevos trenes que circulen por Extremadura.

Según el Plan de Desarrollo de la Red de Transporte de Energía Eléctrica 2015-2020, elaborado por el Ministerio de Industria, la línea de alta velocidad Madrid-Lisboa necesita a su paso por la región cuatro puntos de suministro a las subestaciones de tracción del tren. Para ello, se planteó la ampliación de la subestación Arañuelo, en Navalmoral de la Mata, y la construcción de las nuevas subestaciones de Cañaveral (entre Cáceres y Plasencia), Carmonita (en el límite entre las dos provincias extremeñas) y Sagrajas (cerca de Badajoz). El coste estimado es de 48 millones de euros.

Tras la decisión de Fomento de asumir la electrificación del tramo Plasencia-Badajoz para el año 2020, Adif se ha puesto en contacto con Red Eléctrica Española, el organismo encargado de las líneas de alta tensión. El objetivo es conocer cuáles son sus previsiones sobre las cuatro subestaciones citadas.

El problema es que la instalación de Sagrajas estaba prevista para después del año 2020. Sin embargo, Isabel Pardo de Vera afirma que ya se han iniciado los trámites para que se adelante su construcción, aunque para eso hay que seguir una serie de pasos que ya no están en manos de Adif y que por tanto se escapan de su planificación.

En cualquier caso, la directora general de Explotación y Construcción explica que esta subestación no es imprescindible para la entrada en servicio de los trenes electrificados. Cada una de estas instalaciones tendría como respaldo las otras tres, e incluso se planifican con capacidad suficiente para que sólo fuese necesario operar con dos en todo el territorio extremeño.

Con esta inversión, la línea Madrid-Badajoz contaría con un tren híbrido tipo Alvia, que circularía con motor diésel de Madrid a Plasencia y que, a partir de este punto, pasaría a ser electrificado. Para eso, será necesario construir subestaciones, implantar un sistema de telemando e instalar catenaria tanto en la plataforma del AVE como en la línea convencional para acceder a las estaciones actuales. Adif ya trabaja en este proyecto para tenerlo terminado en 2020.