Hoy

Julián Barragán. :: hoy
Julián Barragán. :: hoy

Un hombre fallece después de ser trasladado por una ambulancia sin personal sanitario

  • La familia denuncia que la operadora telefónica del 112 dio por hecho que era un coma etílico

Durante el primer día de las fiestas patronales de Almendralejo, el joven arquitecto Julián Barragán, de 36 años de edad, falleció mientras se encontraba con unos amigos en un establecimiento hostelero de la localidad, adonde había regresado desde Madrid para pasar unos días de vacaciones.

Ayer, la familia del joven que murió en la madrugada del pasado 14 de agosto al sufrir una hemorragia interna mientras se encontraba en un bar de Almendralejo puso una denuncia ante la Comisaría Nacional de Policía de la ciudad. El motivo es que la ambulancia del 112 que acudió a atenderle no contaba con personal sanitario.

En la denuncia, formalizada ayer en la comisaría de Almendralejo, se hace referencia a que solo acudió el chófer que conducía la ambulancia y que los amigos del fallecido tuvieron que trasladarlo en brazos hasta el vehículo.

Además, fueron ellos los únicos que acompañaron a este hombre, en estado semiinconsciente y de extrema gravedad, en la ambulancia en su camino hasta el hospital de Tierra de Barros de Almendralejo. El hombre llegó al centro con parada cardiorespiratoria y falleció en pocos minutos.

Dos llamadas al 112

Lo que más indignó a la familia y a sus acompañantes es que tuvieron que llamar hasta dos veces al 112. La persona que les atendió les preguntó si habían ingerido bebidas alcohólicas y zanjó la conversación afirmando que estarían ante un coma etílico.

El joven fue encontrado en los aseos de un bar en la calle Luna con un fuerte dolor en el costado y en la parte intestinal, lo que le llevó a quitarse la camiseta.

De ello advirtieron a la persona que les contestó al teléfono, al que le aseguraron que se trataba de un caso de extrema gravedad, para lo que le pedían suma rapidez en la ambulancia.

Finalmente la autopsia diagnosticó que este joven deportista aficionado había muerto de una hemorragia retroperitoneal, que podría haberse iniciado días antes, aunque de forma muy lenta.

La familia lamenta que sucedan estos casos, ya que, de tratarse de otras circunstancias, como por ejemplo un infarto de miocardio, tampoco le hubieran podido aplicar el tratamiento con desfibrilador, ya que la ambulancia no contaba con personal sanitario para realizar este tipo de maniobras médicas.

Por ello, los familiares han anunciado que además de las denuncias que ya han formalizado ante la Policía Nacional y en el Servicio Extremeño de Salud, van a interponer otras ante el Defensor del Paciente Extremeño y si hace falta, hasta el Defensor del Pueblo, apuntaba Francisca, hermana del fallecido, en declaraciones a HOY. «Yo no digo que se podría haber evitado la muerte de mi hermano, pero al menos, que hubieran cumplido con su deber y hubiera venido un médico. Así no nos hubiera quedado la duda de si se podría haber salvado».

Los amigos que le acompañaban han sido los primeros en afirmar que están dispuestos a llegar hasta el final para esclarecer este caso, y quieren dar a conocer todo lo que pasó. HOY se ha puesto en contacto con el SES para conocer cuál fue la respuesta que se dio a esta emergencia.