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Una obra en plata llena de sombras y un cerdo muy folclórico

  • En la escultura pintada por Nacho Lobato se puede ver un paisaje en el que predominan tres encinas secas

En el mes de octubre de 2014, Nacho Lobato exhibió la muestra 'Metanaturalezas. Del color de la sombra y la plata', coincidiendo con Forosur, en los Siete Jardines de Cáceres. Durante una semana se pudo ver una colección que toma como punto de partida la naturaleza, el agua y sus reflejos, en la que se hace patente una influencia intencionada del arte oriental. Era una exposición integrada por una veintena de piezas en las que se intercalaban obras de gran formato y otras más pequeñas. Precisamente, en una de ellas se ha inspirado el creador sevillano afincado en Cáceres para pintar la escultura que forma parte de la exposición itinerante denominada Iberian Pork Parade.

«He convertido el cerdo en un lienzo y he transportado una obra mía a esa superficie. En ella se pueden ver tres encinas secas conseguidas a través de pintura y spray, con un fondo en color plata», detalla Nacho, quien apunta que esa técnica la suele utilizar en casi todas sus creaciones.

Los que ya conocen su obra saben que eso es parte de su inconfundible estilo en el que suele fusionar la pintura con la fotografía sobre superficies metálicas. «Es algo que viene de la pintura más arcaica, que alude a lo más espiritual, donde no todo trasciende hacia Dios, sino también hacia el ser humano, que también es espíritu», añade.

Nacho Lobato es licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla y actualmente trabaja como profesor en la localidad cacereña de Ceclavín. Desde el año 2007, cuando ganó el segundo premio de pintura de la UNED, se dedica profesionalmente al arte. Sus exposiciones han recorrido España y Portugal.

Un cerdo muy folclórico

Una obra en plata llena de sombras

Puede presumir de ser uno de los artistas más premiados en Extremadura por su destreza ante el lienzo. Miguel Calderón Paredes ha ganado numerosos certámenes de pintura a los largo de medio siglo de trayectoria profesional y hoy, con sus 65 años recién cumplidos, se enfrenta a un nuevo reto: transmitir con sus trazos sobre una superficie diferente. En concreto, sobre una escultura en forma de cerdo que pertenece a la exposición itinerante Iberian Pork Parade.

Su creación se puede ver en 360 grados en www.iberianporkparade.com. «En una de las caras he pintado paletas del producto estrella de la dehesa y en otra he representado el folclore a base de peinetas y mantillas», detalla Miguel, al tiempo que apunta que es la primera vez que participa en una muestra así. «Estoy acostumbrado a desarrollar relieves y perspectivas en un lienzo y aquí ya dispones de la forma».

Miguel Calderón es de Don Benito, localidad en la que ha desarrollado casi toda su obra. Estudió en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid y desde principios de los setenta empezó a exponer en galerías de la capital. También en espacios como la sala Hantson de Sevilla o incluso en México.

En sus elaboraciones ha retratado muchos de los paisajes de Extremadura, pero si hay uno que le gusta especialmente, ese es el de La Serena. «Es una zona que me motiva».

Cuando se le pregunta cuál es la obra que más le ha marcado, asegura que la última que hace siempre es la que más le entusiasma. «El sentimentalismo que tienes con una creación acaba desapareciendo con los años», concluye.