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Una obra con símbolos que crean historias y la memoria como fuente de inspiración

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Samuel López-Lago presenta su obra del Iberian Pork Parade:: LUCAS GARRA

  • En la escultura pintada por Samuel López-Lago destaca el dibujo primitivo y el valor simbólico del color | La obra de Domingo Martínez se basa en imágenes sobre la matanza tradicional

«Espero que el espectador pueda interactuar con la obra y crear su propia historia». Ese es uno de los objetivos que Samuel López-Lago Ortiz, diseñador gráfico que ha pintado una de las esculturas de Luis Martínez Giraldo que conformarán la exposición itinerante Iberian Pork Parade.

Este joven historiador del arte que cuenta con un máster en Diseño en Ingeniería y otro vinculado con la artesanía, no había participado antes en una iniciativa similar. «Es muy interesante porque es una manera de sacar el arte a la calle. Estoy muy contento de aportar mi granito de arena», comenta Samuel.

Él destaca dos elementos en su obra. Por un lado, está inspirada en movimientos artísticos como el color field, un estilo de pintura abstracta que emergió en la ciudad de Nueva York durante los años cuarenta y cincuenta del siglo XX y que se encuentra estrechamente relacionado con el expresionismo abstracto. Por otro, ha complementado su creación con una serie de símbolos que se distribuyen a lo largo de la superficie del lomo del cerdo y se basan en una estética primitiva. «Todos tienen un significado especial», añade.

Samuel ha participado en algunas exposiciones tanto individuales como colectivas. De ellas destaca una, la Bienal Iberoamericana de Obra Gráfica de la ciudad de Cáceres. Sin embargo, no se olvida de la experiencia de mostrar algunas de sus obras en galerías de países como Estados Unidos. «Eso no es fácil», confiesa.

El formato en el que más cómodo se siente es el digital, aunque reconoce que tiene mucha curiosidad por otras formas de expresión plástica y artística. «Eso me ha llevado a probar técnicas relacionadas con la pintura y la escultura», concluye.

La memoria como fuente de inspiración

Domingo Martínez empezó a pintar a los 13 años y desde entonces no ha parado. Estudió en la Escuela de Arte de Mérida, hizo la carrera de Bellas Artes en Salamanca y completó un máster en producción artística y el doctorado en Valencia. Siempre le llamó la atención la memoria y, precisamente, en eso se inspiran la mayoría de sus obras.

El recuerdo se convierte en un elemento indispensable en cada una de ellas. Y así sucede en una las 40 esculturas de Luis Martínez Giraldo que ha pintado para la exposición itinerante Iberian Pork Parade.

«Me he centrado en lo que me sugería Extemadura. He utilizado fotografías antiguas, algunas anónimas y otras pertenecen al álbum de mi familia. Lo que quería con ello era representar la matanza tradicional y demostrar que eso se sigue manteniendo en muchos pueblos de Extremadura como el mío, Fuente de Cantos. A eso he unido fotos de lugares destacados de la región. Esas imágenes están entrelazadas por las ramas de encinas», detalla Domingo.

Las técnicas que ha utilizado para dar forma a la obra titulada 'De tradición a memoria' han sido la pintura y la fotografía a través de transferencias. En definitiva, la dehesa y la tradición familiar en una misma obra que patrocina Aeceriber y que se suma a las elaboradas por Domingo Martínez.

Él cuenta con exposiciones individuales y colectivas en ciudades como Málaga y Salamanca. De todas ellas hay una que recuerda con especial cariño. Se trata de la muestra que hizo gracias a la beca Zurbarán. Llevaba por nombre 'Arqueologías visuales'.