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Dulce Escribano y Paz López pintan un cerdo de la Iberian Pork Parade

  • «Es necesario sacar el arte a la calle, ya lo hizo la Iglesia en el Barroco; el arte cura el alma», dice Dulce Escribano

Dulce Escribano | Una escultura a la que adorar

La Iberian Pork Parade está planteada como una exposición itinerante compuesta por 40 esculturas iguales, creadas por Luis Martínez Giraldo, que servirán como lienzo a otros tantos artistas extremeños. Es una forma de sacar el arte a la calle, algo que Dulce Escribano considera fundamental. «No es que sea positivo, es que es necesario. Ya lo hizo la Iglesia en el Barroco, sacó los pasos a la calle, sacó el arte a la calle», apunta esta artista multidisciplinar, añadiendo que «el arte es algo que forma parte de la historia del ser humano. El arte sirve para curar el alma. El arte debería salir más a la calle».


La escultura de Escribano parece estar bañada en oro. Su brillo hace difícil retirar la mirada del cerdo. Tienen un punto idolátrico con el que la artista ha querido jugar. «Cuando pienso en el jamón ibérico, todos los grandes referentes de mi infancia están relacionados con el jamón y con el cerdo ibérico. Yo no nací en Extremadura y mi primera experiencia con el cerdo ibérico fue, primero, traumática, pero cuando probé el chorizo blanco caí en una veneración absoluta. Me da mucha pena que haya culturas que no pueden comer jamón. Por eso me remití al ‘Becerdo de oro’, que no es más que el Becerro de oro del antiguo Israel que aparece en la Biblia», relata Escribano en referencia al pasaje del Antiguo Testamento en el que Dios entrega a Moisés las tablas de la Ley y éste, al descender del monte Sinaí, se encuentra a su pueblo adorando a un ídolo. «Yo hubiera puesto un cerdo en lugar de un becerro», apostilla la artista.

Escribano tuvo que modificar levemente su idea inicial a la hora de enfrentarse a la escultura. «Iba a ser con un pan de oro, pero era enorme y hemos utilizado una pintura de exteriores dorada, con un tratamiento de betún de Judea. He aplicado una multicapa mezclada con el betún y disolventes para darle otra textura», explica.

El simbolismo gastronómico no se queda solo en el dorado. También llega a los jamones de la escultura. «Las patas están más oscurecidas, para que se vea que es pata negra», concluye la artista.

Paz López | El arte de la cerámica como inspiración

Mediante el color y unos grafismos totalmente libres explora temas como la naturaleza o los estados de ánimo para expresar la energía y la esencia. Es lo que hace cuando se pone delante del lienzo la artista pacense Paz López Sanjuán. En esta ocasión no se ha puesto enfrente de un cuadro para transmitir a través del pincel, sino que lo ha hecho con una de las 40 esculturas de Luis Martínez Giraldo que conformarán la exposición itinerante Iberian Pork Parade.

Aunque actualmente vive en Barcelona, no olvida el lugar del que procede. «Mi abuelo era ganadero de Salvaleón y cuando pienso en Extremadura me viene a la cabeza su dehesa con el cerdo como seña de identidad. También la tradición con actividades artesanales como la cerámica. Por eso me he inspirado en la casa de mis abuelos y he apostado por usar la decoración de cerámica», afirma esta licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla que cuenta con un máster de Ilustración de Superficies.


También se ha centrado en un elemento que considera una referencia cultural. Alude al gallo portugués. «Aunque procede del país luso, deja claro el carácter transfronterizo de una ciudad como Badajoz», añade la joven de 31 años. Durante ese tiempo ha estado ligada al arte. «De pequeña estaba siempre con un lápiz en la mano. No me imagino haciendo otra cosa que no esté relacionada con el gráfico o la ilustración», confiesa.

Ha participado en muestras en su ciudad natal y en exposiciones colectivas en espacios como el Museo Nacional de Artes Decorativas de Madrid. También sus obras han viajado por lugares como Italia, Singapur y Croacia. «Singapur fue la mejor experiencia porque iba yo sola a un país asiático muy distinto tanto en clima como culturalmente. Pinté lo que veía a mi alrededor», detalla esta artista que se interesa por representar los estados de ánimos. «Me expreso mucho mediante el color y suelo optar por la abstracción», concluye.