La Junta garantiza que se cumplirá todo el proceso legal de la mina en Cáceres

El consejero Navarro toma asiento junto al presidente de la Junta y la vicepresidenta. :: brígido/
El consejero Navarro toma asiento junto al presidente de la Junta y la vicepresidenta. :: brígido

Navarro acusa al PP de actuar pensando en los votos, y Monago reprocha que se hayan generado expectativas a costa del «pulmón y la esencia de Cáceres»

Pablo Calvo
PABLO CALVOCáceres

La mina de litio de Valdeflores llegó ayer a la Asamblea de Extremadura. La jornada sirvió para confirmar que la explotación de este yacimiento minero en la Montaña ha dejado de ser un tema local para convertirse en un asunto relevante en el debate político regional, y que lo será por mucho tiempo. El consejero de Economía e Infraestructuras, José Luis Navarro, que compareció a petición propia para hablar del proyecto, calculó que aplicando los plazos y ritmos habituales, todo el proceso administrativo que debe seguir, declaración de impacto ambiental (DIA) incluida, tardará al menos dos años.

Pero se hará. Porque si algo dejó claro en el debate de ayer es la intención de la Junta por que «se cumplan escrupulosamente los derechos de todas las partes», y eso incluye, subrayó, garantizar la «seguridad jurídica» de todos los proyectos privados que se presenten ante la Administración regional. «Cualquier proyecto tiene derecho a ser evaluado ambientalmente, sea grande o pequeño», aseguró Navarro.

Dio la impresión de que la intervención de ayer del consejero estaba destinada en parte a calmar a posibles inversores y evitar que se puedan espantar otros proyectos empresariales, mineros o de cualquier otra índole. También a decirle a quienes se oponen a la mina que llegará el momento procedimental en el que podrán justificar todas las razones de su rechazo. Navarro ya intuyó que habrá «miles de alegaciones».

«Hay que someterlo a los procedimientos», insistió ayer Fernández Vara a través de una red social

Pero el consejero también se esforzó en poner en evidencia las contradicciones del PP, y especialmente de la alcaldesa de Cáceres, Elena Nevado, por sus cambios de opinión respecto a la mina. Reveló que se reunió con la regidora el 22 de diciembre en el Ayuntamiento de Cáceres (según Navarro, la alcaldesa sugirió que se hiciera a través de un PIR, Plan de Interés Regional, lo que evitaría modificar el plan de urbanismo) y el 9 de enero en Mérida, donde la propia empresa les adelantó parte del proyecto. Para Navarro, han sido intereses electorales los que han obrado ese cambio. «Les han dicho: o mina o voto», resumió.

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El debate en la Asamblea, en cualquier caso, no introdujo novedades significativas. Por ejemplo, el responsable de Economía no se refirió más que en una frase de pasada a posibles proyectos industriales que también podrían llegar si va adelante la explotación de la mina, como a veces se ha dejado entrever.

Al otro lado, el diputado de Podemos, Eugenio Romero, apenas concretó los males medioambientales e incluso para la salud de la población cacereña que se han venido advirtiendo. Dio por hecho que «la declaración de impacto ambiental será negativa, no cabe duda alguna», y ahondó en la idea de que la Junta no ha sido transparente.

Desde Ciudadanos, Victoria Domínguez pidió sobre todo «celeridad» para la tramitación administrativa del proyecto, como forma de acabar con la inquietud social que se ha generado en Cáceres. Criticó que haya habido «posiciones políticas que han ido muy deprisa», y compartió la idea de que hay que garantizar la «seguridad jurídica».

La oposición más contundente la ejerció el PP con su portavoz José Antonio Monago, quien estableció dos conexiones de la mina de litio de Valdeflores. Una con el proyecto turístico de Valdecañas, sobre el que pesan sentencias que ordenan su derribo por daños medioambientales y que se tramitó a través de un PIR. Y la otra con la mina de Aguablanca, en Monesterio, de la que se ha hecho cargo también Sacyr , como en el caso de la explotación cacereña. «Qué casualidad. ¿Por que tienen tanto interés en la mina de Valdeflores, qué compromiso ha adquirido con la empresa?, inquirió ayer Monago al consejero.

Para el portavoz del PP, la mina de Valdeflores «es un mojón» porque «atenta contra el pulmón y la esencia de Cáceres», y acusó a la Junta de promover la explotación del litio en la Montaña al recordar la convocatoria de 2015 sobre registros mineros. «No es un proyecto que haya caído del cielo. Llevan dos años enredando y generando expectativas», le reprochó a Navarro.

Por el Grupo Socialista, Andrés Moriano mostró sus dudas de que el Ayuntamiento pueda negarse sin más a modificar el plan de urbanismo, requisito necesario para una DIA positiva. «Debe ser motivada y razonada», recordó.

El presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, utilizó Facebook para insistir en que no se utilizará la figura del PIR y reiterar que «en democracia, decir sí o no a un proyecto empresarial no depende de la discrecionalidad. Hay que motivarlo y someterlo a los procedimientos».

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