Aarón:Allá donde estés descansa en paz maestro, no se te olvida, ni se te olvidará.
Antonio González Piris: Ángel, como escritor y poeta era señor. Pero tampoco hay que olvidar que como persona era mucho más que un buen hombre. Era (y seguirá siendo) vecino mío en su casa del campo. Como un hijo para mis padres, como si fuera de nuestra familia. Nunca lo olvidaremos. Descanse en paz y siempre estará en nuestro corazón.
Antonio: (A Ángel Campos Pámpano, en el recuerdo y con humildad) . Soy el trapero de las canciones tristes,/ chatarrero de versos/ que no tienen pregón.// La gente pasa rápida, atareada;/ nadie mira la esquina/ donde vendo versos calientes/ en cucuruchos de periódico.// («Quem compra, leva mais amor p'ra casa») // Chicas en jeans,/ con auriculares,/ miran al suelo,/caminando.// Las voces, el ruido,/ ¿quién se acordará ya de los poetas?// No. No seremos un lenguaje arcaico;/ nunca, una especie extinta:/ somos el ahora;/ el verso es el instante... //...y el amor y la memoria.
Juanma: Fui alumno suyo, de esto hace ya 25 años, y lo recuerdo con admiración y agradecimiento porque me hizo lector. Hasta siempre.
José Félix Sánchez-Satrústegui Fernández: Inmenso poeta e inmensa persona. Tu muerte nos dejó helados como si fuéramos una «semilla en la nieve», aunque nos dejaste «siquiera este refugio» de tu poesía. «Mientras pueda pensarte no habrá olvido...». Descansa Ángel, amigo.
Antonio Nieto: Gran profesor y gran persona. Una gran perdida. Un alumno.
Israel Cuño Vaquero: Si que es cierto, siempre se van los buenos. Allá donde estés, en tu campo de La Codosera, en tu ventana mirando a la Torre de Belen, en tu pueblo, San Vicente, donde quiera que estés, descansa en paz, amigo.
Andrés M. Melara Rosado: Lamento profundamente tan irreparable pérdida, con 51 años y con todo cuanto te quedaba por hacer. Mis condolencias para su viuda, hijas, hermano Pepe. Todos hemos perdido mucho con tu marcha. Descansa en paz Ángel.
Luisma: Mi más sincero pésame a toda su familia, en especial a sus hijas y su hermano Pepe que sé que lo está pasando muy mal. Descanse en paz.
Antonio Peña: La primera vez que conocí a Ángel, fue en una reunión política, estábamos algunos, pocos, con deseo de ayudar a IU a obtener mejores resultados, después lo volví a encontrar en el entonces Instituto Valdepasillas (curso 1996-97) dando clases de Lengua a alumnos del grupo de Diversificación Curricular. Me pareció un lujo el que ese alumnado, que venía de fracasar y que estaba destinado a la marginación, disfrutara de Ángel como profesor. Posteriormente le he seguido en sus libros y sus traducciones. Sin duda se nos ha ido muy joven y supone una pérdida irreparable para la literatura, la traducción, la educación y la ciudadanía de todos los que lo queremos. La noticia ha sido para mí inesperada totalmente y hace muy poco que lo he visto por última vez. Me quedo con todo su recuerdo y muy especialmente con el de su especial bondad y empatía. Un abrazo a todos sus amigos y compañeros.
Francisco Javier: Ángel, estarás en nuestro recuerdo, no sólo por tu obra, sino también por tus clases, porque nos hiciste ver la maravilla de la literatura y la fuerza de la palabra. Desde Guareña In memorian.
Huarte: Buena persona, buen poeta y un lazo que nos unía, y nos une, a Portugal, una gran pérdida para Extremadura sin duda....
Alfredo: Recuerdo a Ángel cuando era profesor del instituto donde yo cursé BUP y COU. Ante todo, y por encima de todo, era una buena persona, por lo menos así lo recuerdo. Tranquilo y sosegado personaje que con el paso del tiempo se fue llenando de prestigio. Se ha muerto pronto, y bien que lo siento. De corazón, que descanse en paz.
A San Vicente de Alcántara, el pueblo en el que nació y al que siempre se sintió profundamente vinculado, volvió ayer para su funeral el cadáver del poeta y traductor Ángel Campos Pámpano, fallecido el pasado martes en Badajoz a la edad de 51 años.
Fue una breve estancia cargada de emoción antes de proceder a su incineración para que sus cenizas sean luego depositadas en tres de los lugares que marcaron los últimos años de su vida: Lisboa, la ciudad que hizo madurar su interés por el idioma portugués; su pequeña casa de Jola, donde buscó un lugar de refugio, y el propio pueblo de San Vicente, donde se conserva la casa familiar que habitan los personajes y los recuerdos de 'La semilla en la nieve' y también los restos de su madre, Paula Pámpano, fallecida hace siete años.
La misa fue oficiada por el padre José Carlos Fernández Otero, el profesor de Religión del Instituto Español de Lisboa, que hizo amistad con Ángel Campos durante los años en que éste dio clase en la capital lisboeta.
El padre Fernández Otero dio cuenta de la desolación que cundió entre los alumnos de Ángel Campos en Lisboa cuando se difundió la noticia de su muerte. De hecho, el religioso destacó de forma especial la tarea pedagógica del poeta fallecido y también «su bonhomía» en la relación con los demás.
Raíces
Resaltó las hondas raíces de Campos en el pueblo de San Vicente y dijo de la sociedad sanvicenteña que «se enorgullece de su hijo más preclaro, más coherente y de una sensibilidad extraordinaria, un hombre que supo amar». Añadió que la poesía de Ángel Campos fue la aportación de éste al progreso del mundo.
Sus familiares directos, grupos de alumnos de instituto, profesores de Enseñanza Media con los que se relacionó en los diversos centros educativos por los que pasó; los amigos de la infancia en San Vicente con los que nunca rompió lazos, y los otros amigos que fue haciendo a lo largo de los años asistieron al funeral que tuvo lugar en la parroquia de San Vicente Mártir.
Estuvieron el presidente de la Academia Extremeña de las Letras y las Artes, José Miguel Santiago Castelo; Gonzalo Hidalgo Bayal y Manuel Vicente González, a quienes la muerte del amigo pilló de viaje fuera de Badajoz; José Antonio Zambrano; Elías Moro; Manuel Pecellín; Diego Doncel; Antonio Franco; Miguel Ángel Lama; el director de la Editora Regional, Luis Sáez; el librero José María Casado; Justo Vila; Agustín Muñoz Sanz; Álvaro Valverde; el coordinador regional de IU, Pedro Escobar; los sindicalistas Julián Carretero y Valentín García; Javier Fernández de Molina; Isabel María Pérez; el presidente y los componentes de la Asociación Cultural 'Vicente Rollano', con cuya colaboración Ángel Campos impulsó durante años el Premio de Relatos Cortos 'Villa de San Vicente'; Joaquín Beltrán; el alcalde de Mérida, Ángel Calle Grajera; el vicepresidente primero de la Asamblea de Extremadura, Luciano Fernández; el portavoz socialista en la Asamblea, Ignacio Sánchez Amor y el coordinador de Cultura de la Diputación de Badajoz, Francisco Muñoz. Su presencia y la de otros muchos conocidos y vecinos de San Vicente llenó el templo donde se llevó a cabo la ceremonia.
Emilio José Rodríguez, corresponsal de HOY en San Vicente, aludió a los numerosos paisanos de Ángel Campos que han puesto de manifiesto el perfil de «este 'Rey de las Letras Hispano-Lusas' al que tanto le debe la Comunidad Autónoma de Extremadura por su encomiable y digna labor en beneficio del hermanamiento de ambos países merced a la Literatura».
La consejera de Cultura de la Junta, Leonor Flores, recogerá hoy, por expreso deseo del poeta, el premio 'Eduardo Lourenço' que la ciudad portuguesa de Guarda ha otorgado este año a Ángel Campos por su contribución a la relación hispanolusa.