Ruta europea

Ruta europea

Con permisos de viaje de los tutores o documentos falsos, las víctimas llegan a España en vehículos particulares que no tienen mayor control en las carreteras europeas desde Rumanía y Bulgaria

Doménico Chiappe
DOMÉNICO CHIAPPEMadrid

Casi la totalidad de las mujeres destinadas a la prostitución que provienen del este de Europa son rumanas o búlgaras. «Las fronteras está abiertas, no hay control y es mucho más fácil», afirma Ana María Estévez, coordinadora de la Unidad de Rescate de Apramp. «Vienen por tierra en vehículos propios con agencias de viaje que son parte de la red. En muchos casos son menores con documentación falsa o con autorizaciones de viaje de sus tutores».

Además del método de engañar, trasladar y retener con la excusa de una deuda, hay otras dos modalidades para prostituir a la mujer. Una es la «explotación familiar», cuando la «autoridad familiar», que puede ser el esposo, las traslada a España «para explotarlas sexualmente, bien por la misma familia o vendiéndolas». «Se ha llegado a denunciar a un hijo por explotación de su madre (la convence para que venga a España a cuidar de su nieto recién nacido, y una vez aquí la fuerza a prostituirse)», registra la Fiscalía sobre la trata rumana, que, afirman las autoridades, se ha reducido gracias a recientes operativos policiales. «La trata europea ha sufrido una evolución decreciente, en parte debido a los éxitos obtenidos contra el crimen rumano».

El otro modo de forzar a la prostitución es mediante la seducción. «El 'lover boy' deslumbra y enamora a la víctima, incluso por internet, y la entrega a la organización, que la utiliza o la traspasa». El mayor número de proxenetas que operan en España proviene de Rumanía y Bulgaria. La Fiscalía ha investigado a 587 hombres y 370 mujeres, de 61 grupos criminales y 24 clanes familiares de ambas nacionalidades. El conjunto de sospechosos de otros países de la Unión Europea apenas supera la veintena.

«No tiene sentido hablar de libertad sino en relación con personas que se encuentran en igualdad de oportunidades y situación», concluye la Fiscalía en su memoria 2019, donde emplea el término esclavitud sexual, al igual que el Tribunal Supremo en una sentencia reciente. «Una vez más queda acreditado por la experiencia que las mujeres que ejercen la prostitución bajo la dependencia y dirección de un tercero no han tenido las mismas posibilidades de opción que cualquiera del resto de mujeres. Es clara la vinculación entre el proxenetismo consentido y las manifestaciones de la prostitución de la pobreza, la marginación y la discriminación de la mujer extremadamente vulnerable».