China ya corretea por la cara oculta de la Luna

China ya corretea por la cara oculta de la Luna
AFP

El robot explorador comienza a moverse tal y como estaba previsto para llevar a cabo diferentes experimentos

ZIGOR ALDAMAShanghái

La sala de control de la Agencia Espacial de China vive en un éxtasis continuo. Después de haber completado con éxito el jueves la delicada fase de alunizaje en la cara oculta de nuestro satélite natural, hoy los científicos volvieron a suspirar aliviados cuando vieron que el robot explorador encargado de gran parte de los experimentos comenzó a moverse sin problemas por la superficie lunar. Yutu-2, como se ha bautizado al robot en recuerdo de su antecesor -que llegó a la cara visible de la luna en 2013-, ya ha dejado las primeras marcas de rodadura en esta misteriosa zona a la que nunca había llegado antes un artefacto creado por el ser humano.

Ahora, la misión cuenta con casi dos semanas para llevar a cabo los experimentos y análisis para los que ha sido diseñada, antes de que la llegada de la noche lunar fuerce una hibernación de otros 14 días. «La cara oculta de la luna nunca ha sido explorada, así que esperamos algunos descubrimientos asombrosos», dijo el director de la división de exploración espacial de la Academia de las Ciencias de China, Zou Yongliao, a la agencia Xinhua. «Hay grandes diferencias con la cara visible desde la Tierra. Sobre todo, en la composición y estructura de la superficie, en su orografía, y en la edad de las rocas», añadió.

Por eso, Yutu-2 (literalmente, conejo de jade) está especialmente diseñado para analizar todos estos elementos. Hará un estudio de la superficie lunar utilizando una radio de baja frecuencia, un sistema de radar y un espectrómetro de infrarrojos, investigará la estructura de su entorno, y desvelará la composición topográfica y mineral en su radio de acción. «Esto nos servirá para conocer más a fondo eras antiguas del sistema solar y el mecanismo de formación de los planetas, incluida la Tierra», añadió Zou.

Xinhua también anunció hace meses que el módulo lunar Chang'e 4 transportaría un cilindro especial de tres kilos de peso cargado con semillas de patata y de arabidopsis -una planta herbácea-, e incluso algunas larvas de gusano de la seda, para analizar su crecimiento en la luna. Sin embargo, en las informaciones que publica la Agencia Espacial de China no se ha hecho ninguna referencia a estos posibles experimentos, y, por lo tanto, no hay confirmación de que se vayan a llevar definitivamente a cabo.

Lo que sí se sabe es que Yutu-2 no se moverá de nuevo hasta el día 10 debido a las altas temperaturas a las que está sujeto. Sin duda, los científicos chinos están preocupados por lo que le pueda pasar al robot, porque la primera generación dejó de funcionar tras el segundo día lunar, cuando no se logró que respondiese a las órdenes enviadas desde tierra. No obstante, la segunda versión cuenta con mejoras importantes.

Siempre según la Academia China de Tecnología Espacial, el robot es el más ligero de la historia de la exploración lunar y tiene 135 kilos de peso, dos menos que su predecesor. Eso le permite 'escalar' rocas de un máximo de 20 centímetros de altura y moverse a una velocidad máxima de 200 metros a la hora. Puede parecer poca cosa, pero no lo es si se tiene en cuenta que el Yutu primigenio se averió cuando solo había recorrido 114 metros.

Además, el nuevo Yutu no necesita que el centro de control terrestre le diga cuando debe irse a dormir o cuándo debe despertar, porque cuenta con un programa que le permite hacerlo de forma automática, cuando detecte que la temperatura, que puede caer hasta los 180 grados bajo cero en la noche lunar, es demasiado baja, y cuando los primeros rayos solares comiencen a elevarla. «También es más fuerte y robusto. Lo hemos diseñado para evitar cortocircuitos y para prevenir que, en caso de que sufra un problema en un sistema, se extienda al resto», contó Shen Zhenrong, uno de los diseñadores del robot.

 

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