Inician los expedientes para declarar BIC las iglesias de Miajadas y Torre de Don Miguel

Inician los expedientes para declarar BIC las iglesias de Miajadas y Torre de Don Miguel

EFE

El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado hoy las resoluciones por las que se incoan expedientes para declarar como Bien de Interés Cultural (BIC) a las iglesias parroquiales de Santiago Apóstol, en Miajadas, y de Nuestra Señora de la Asunción, en Torre de Don Miguel, ambas en la categoría de Monumento.

La iglesia de Santiago Apóstol de la localidad cacereña de Miajadas es un edificio que está construido, sobre todo, por muros de carga de mampostería y sillares, además de estar cubierto mediante bóvedas de arista, de cañón y de crucería.

Posee planta de cruz latina, una sola nave y presbiterio recto y aunque su origen se sitúa en torno a 1348, el edificio conservado es posterior.

Las fases constructivas del templo se desarrollaron, principalmente, desde el siglo XV hasta el XVIII, así como durante la segunda mitad del siglo XX, al ejecutarse en este siglo una serie de grandes reformas promovidas por el párroco Juan Cifuentes Vicente.

En la realización de este templo fue clave la figura del arquitecto Pedro de Ybarra entre 1560 y 1570 y tras su fallecimiento, le sustituiría el maestro trujillano Pedro Hernández y, posteriormente, Juan Álvarez, ya en la primera década del siglo XVII.

Con respecto a la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Torre de Don Miguel, se trata de un elemento singular relevante y de valor incuestionable dentro de la arquitectura religiosa de Extremadura.

En ella trabajaron algunos de los principales artistas renacentistas de la región, como el arquitecto Pedro de Ybarra, y su valor también radica en la propia imagen del edificio, que domina la trama urbana y cuyo juego de volúmenes refleja las características constructivas de los periodos gótico y renacentista de Extremadura.

Se trata de un edifico paradigmático en el patrimonio de la Sierra de Gata y forma parte de los bienes culturales extremeños que deben conservarse y protegerse para su legado, según recoge el BOE en su resolución.