Cabeza del Buey no cambiará el cartel sobre las víctimas franquistas de su cementerio

Cartel objeto de la disputa en el cementerio de Cabeza del Buey./HOY
Cartel objeto de la disputa en el cementerio de Cabeza del Buey. / HOY

El Defensor del Pueblo da la razón al comité de expertos de la Diputación de Badajoz ante la queja del nieto de un fusilado por los republicanos

Celestino J. Vinagre
CELESTINO J. VINAGRE

El Ayuntamiento de Cabeza del Buey, en la comarca de La Serena, no deberá cambiar el cartel que aparece en su cementerio, junto a una de las fosas de represaliados de la Guerra Civil. En el mismo se indica que en ese lugar se encuentran «los restos de las víctimas franquistas». Un nieto de una de las personas que fueron fusiladas, en este caso no por el régimen de Franco sino por el republicano, había reclamado tanto al consistorio caputbovense como a la Diputación de Badajoz para que retirara el texto. En última instancia había llegado al Defensor del Pueblo. La institución no estima su reclamación.

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«No estoy en absoluto de acuerdo. Me he dirigido a la RAE (Real Academia de la Lengua Española) para que me aclare esto porque sigo sin entenderlo. Le he pedido que se pronuncien sobre el texto y la respuesta es que solo lo harán si se lo pide un juez», ha indicado a HOY Alonso Rodríguez López, de 68 años, tras conocer la decisión del Defensor.

Alonso Rodríguez Ledesma, su abuelo paterno, murió fusilado el 27 de noviembre de 1936 por el bando republicano. Otras víctimas, la mayoría, lo fueron por el bando nacional. Muchas de esas personas se encuentran enterradas en tres fosas comunes existentes en el cementerio municipal.

El comité provincial de expertos de la Memoria Histórica de la Diputación de Badajoz requirió hace unos meses al Ayuntamiento de Cabeza del Buey para que se ubicasen junto a esas fosas carteles explicativos sobre quiénes yacían en esas sepulturas colectivas. El Consistorio inscribió el texto que ese comité le sugirió.

A partir de ahí se abrió una polémica que ha tenido su hecho más evidente en el proceso iniciado por Alonso Rodríguez, pero que también ha abarcado a otros familiares de enterrados en esas fosas.

En realidad, hay un debate semántico abierto. ¿Víctimas franquistas son las ocasionadas por el bando que se sublevó contra la República y apoyó a Franco? ¿O son las víctimas ocasionadas por el gobierno republicano y que, por tanto, apoyaban a la causa franquista?

Rodríguez López entiende que es lo primero, pero su abuelo fue fusilado «por los rojos, como figura en la partida de defunción». Por tanto, para él es incorrecto el cartel. Por eso demandó el cambio de la inscripción que contiene.

El comité provincial de expertos de la Memoria Histórica, adscrito a la Diputación de Badajoz, desestimó el 29 de enero la reclamación de Alonso Rodríguez López. Insistió en que estaba bien lo escrito junto a la fosa. Sostiene que se eligió por ser, «efectivamente, las personas allí sepultadas víctimas del bando franquista que fueron fusiladas en las tapias del cementerio por los rojos».

«Se entiende que el texto no entra en contradicción o colisión con las alegaciones planteadas, ya que las personas allí enterradas no son víctimas del franquismo, como parece que deduce el señor Rodríguez López, sino, al contrario, 'víctimas franquistas'. Es decir, personas afectas a la sublevación iniciada el 17 de julio de 1936, tal y como se especifica en la lápida original del monumento en la que reza la expresión: 'Aquí yacen los restos de los mártires caídos en Cabeza del Buey por Dios y por España en noviembre de 1936'», añade en la respuesta ofrecida por la Diputación a este diario.

Estos son los argumentos que el comité provincial de expertos de la Memoria Histórica de la Diputación pacense esgrimió ante la petición de información sobre el asunto realizada en su día por el Defensor del Pueblo, al que acudió Rodríguez López.

El pasado 29 de abril, el Defensor del Pueblo comunicó al comité su decisión sobre el asunto promovido por el nieto de Alonso Rodríguez Ledesma. La respuesta viene a decir que el asunto está zanjado y que no hay que cambiar la cartelería que ahora está en el camposanto.

«Se informa a la persona compareciente del resultado de las actuaciones practicadas con motivo de la tramitación de la presente queja, así como de la comunicación recibida de ese organismo, dando por finalizado el expediente», se dice literalmente. Esto es, el Defensor del Pueblo se da por satisfecho por las explicaciones de la Diputación y no indica que haya que cambiar el cartel.

«No entiendo nada. No pienso continuar con la reclamación en la vía judicial porque eso conlleva unos gastos así. Solo pienso que esto no lo entiende nadie», remata Alonso Rodríguez, que vive en Valencia porque su familia emigró.