Los efectivos construyen un túnel lateral para el rescate de Julen

Los efectivos construyen un túnel lateral para el rescate de Julen

La empresa que localizó a los 33 mineros de Chile se incorpora al equipo de rescate | El padre del niño agradece la labor incansable de los equipos de emergencia, pero pide más efectivos: «Pasan las horas y seguimos sin saber nada de mi hijo»

JUAN CANO Y ÁLVARO FRÍAS

Desde el amanecer, los efectivos trabajan en una nueva fórmula para rescatar a Julen, un niño de dos años y medio que, según su familia, se precipitó el pasado domingo por un pozo de 107 metros de profundidad y tan solo 25 centímetros de diámetro en la Sierra de Totalán. Según ha informado esta mañana la subdelegada del Gobierno en Málaga, María Gámez, se trata de un túnel lateral con el que se trata de llegar hasta el punto en el que se considera que se encuentra el pequeño.

La idea es abrir un orificio lateral y horizontal, aprovechando la pendiente de la montaña. Así se quiere excavar un túnel de entre 50 y 80 metros de longitud para alcanzar los 80 metros de profundidad del pozo, que es donde los efectivos de emergencias consideran que se encuentra el menor. Tras ello, se quiere introducir una cámara y observar lo que hay en el interior del pozo. En el caso de que haya una confirmación de que el pequeño Julen se encuentra en el punto en el que consideran los especialistas, la intención de los efectivos es hacer mayor ese túnel y proceder al rescate del niño.

Gámez ha explicado que esta es la alternativa que se ha preferido, ya que es el sistema más seguro para que no se colapse el orificio por el que presumiblemente se precipitó el pequeño. La subdelegada ha insistido en que es el método más fiable y con el que se podría llegar a Julen en menos tiempo.

Además, este martes la empresa que localizó a los 33 mineros de Chile se ha incorporado al rescate. Se trata de Stockholm Precision Tools AB, una empresa sueca experta en geolocalización, que en 2010 fue capaz de situar el punto exacto en el que se encontraban los mineros atrapados a más de 700 metros bajo tierra tras el derrumbe de la mina San José, lo que fue clave para su evacuación.

La llegada de estos profesionales se suma a la larga lista de entidades y profesionales -tal y como hoy ha adelantado este diario, se ha creado un comité de expertos formado por ingenieros de caminos para asesorar a la Guardia Civil- que están colaborando en las labores de localización y evacuación del menor. En este sentido, Gámez ha precisado que diez de las empresas más especializadas en temas de ingeniería están asesorando a los coordinadores del dispositivo en forma de gabinete técnico sobre aspectos como la orografía, los materiales y las distintas formas de acceder al pozo, entre otros aspectos.

Son tres los factores que influyen en la toma de decisiones. «Lo primero es la seguridad del pequeño, para acceder hasta él sin crear ningún daño. Paralelamente, se cuenta con el tiempo, para hacerlo todo con la máxima celeridad. De hecho, se desechan algunas alternativas por ser muy lentas. Asimismo, se tiene en cuenta la orografía del terreno, ya que hay soluciones que son muy difíciles o imposibles», ha explicado la subdelegada.

El resto de alternativas que dijo ayer un portavoz de la Guardia Civil que se iban a aplicar se han paralizado. Se trata de la idea de excavar una apertura a cielo abierto y realizar un pozo paralelo para llegar hasta el punto en el que se considera que se encuentra Julen, y salvar así el tapón de tierra con el que se han encontrado los efectivos de rescate a unos 73 metros de profundidad y que impide que se pueda observar el resto hueco.

Los que sí se comenzó a hacer fue emplear un camión bomba para, mediante la propulsión de aire, extraer el material que bloquea el pozo. Sin embargo, estas tareas son muy lentas y, desde que se comenzó a emplear esta alternativa, los especialistas solo han avanzado unos 60 centímetros.

Además, el tubo con el que se realizan esas tareas se rompió durante la tarde noche de ayer. «Tras avanzar esos 60 centímetros hemos vuelto a dar con una zona dura que nos impide extraer material», ha señalado Gámez, quien ha manifestado que los especialistas se afanan en tomar contacto con el menor. Sin embargo, esta forma de proceder no se ha dado por finalizada. La subdelagada del Gobierno en Málaga ha afirmado que los operarios de la empresa se encuentran reparando el tubo que se rompió ayer, tras los que, una vez listo, se continuará intentando extraer material por la parte superior del pozo.

Finalmente, Gámez ha recordado que las tareas de rescate «son muy complejas». Esto se debe, según ha continuado, a las características del propio pozo, de dimensiones muy reducidas para trabajar, y a la orografía del terreno, ya que para la maquinaria pesada es complicado llegar a la zona en la que se desempeñan las labores del rescate por las dificultades del acceso.

«Nos faltan medios. Mi hijo está ahí y no consiguen llegar»

José, el padre del pequeño Julen, lleva desde el domingo durmiendo junto a su mujer en un coche, cerca del agujero donde su hijo cayó durante un día de campo en Totalán. «¿Dónde voy a estar si no? Aquí donde estoy y, aun así, estoy demasiado lejos de él», asegura José al otro lado del teléfono, roto de dolor, durante una conversación de unos cinco minutos con el periódico SUR en la mañana de este martes

José repite desolado que están «muertos en vida» e insiste, con la voz entrecortada, la misma idea: «Nos faltan medios. Sé que no paran, pero mi hijo está ahí y no consiguen llegar hasta él». El padre del pequeño ha expresado su agradecimiento a la labor incansable de la Guardia Civil y a todas las empresas públicas y privadas que se están ofreciendo para ayudar. El progenitor se ha dirigido directamente al presidente del Gobierno, quien lanzó un tuit de apoyo la noche del domingo, y aunque agradece el gesto le dirige un mensaje: «Sólo necesito medios. Ayer se utilizó un camión que ha encontrado tierra dura y pasan las horas y seguimos sin saber nada de mi hijo»

Apenas puede hablar de lo que ocurrió el pasado domingo. «Ya se ha contado todo». Asegura que él no vio al niño caer, pero que sí lo escuchó llorar. «Se separó unos metros de nosotros y cayó por el agujero. Yo fui corriendo y le dije 'Tranquilo, tranquilo, que el hermano nos va a ayudar (en referencia al hermano mayor que falleció en 2017). Aparté como pude todas las piedras que había para que no cayeran dentro del agujero. Yo escuchaba a mi hijo llorar, pero no podía hacer nada».

José agradece el calor de su barrio de El Palo, de la ciudadanía y de la gente que los conoce y que les está apoyando y solo desea que todo termine pronto.

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