Celia Villalobos deja la política muy alejada del proyecto de Casado

Celia Villalobos, durante una entrevista en su despacho del Congreso de los Diputados. / Alberto Ferreras

La veterana diputada apostó por Sáenz de Santamaría en las primarias y llegó a situar al entorno del líder del PP en la «extrema derecha»

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

Con la legislatura finalizará también la carrera política de Celia Villalobos. Tres décadas después de su llegada al Congreso, la diputada del Partido Popular (PP), apoyo de Soraya Sáenz de Santamaría en las primarias del partido, asume que en julio no apostó por el caballo ganador en el cónclave de sucesión de Mariano Rajoy y entiende que ha llegado la hora de la retirada. «Me parece lo más normal, yo perdí un congreso, alguien tenía que ser la figura de los que han perdido y soy yo. No me importa, para nada», ha trasladado en una entrevista en Antena 3.

Villalobos no ocultó durante aquel proceso sus discrepancias con la propuesta de Pablo Casado. De hecho, llegó a vincular a algunos de sus apoyos con «la extrema derecha» y fue una de las defensoras de mantener la centralidad en el partido. Tanto que bromeó con irse a «cargar cebollinos» en caso de que ganara el actual presidente del PP. En agosto del año pasado, la dirección ya resolvió apartar a la diputada por Málaga de la Diputación Permanente del Congreso, de la que formaba parte desde 1989. Fue uno de los cambios propiciados por la nueva cúpula popular.

Ahora, Villalobos se aparta de la política activa con «los años felices» de la Cámara baja en el recuerdo. «He tenido muchas diferencias con mi partido en lo que se refería al aborto, a los matrimonios gais, al divorcio, a muchas cuestiones sociales, pero me he mantenido. Y los presidentes sucesivos, a lo mejor muchas de las cosas que yo hacía no les gustaban, pero me mantenían», ha subrayado en su adiós quien fuera ministra de Sanidad durante el gobierno de José María Aznar (fue destituida en 2002 tras una crisis relacionada con las 'vacas locas').

Lo único que lamenta es cerrar su trayectoria sin que ayer fuera posible el acuerdo en la comisión del Pacto de Toledo, órgano que ella preside. Con la sensación de oportunidad perdida, este martes se reconocía «triste y jodida».

Ni José María Aznar ni Mariano Rajoy le impidieron expresarse en conciencia. A este último le reconoce haber sido el mejor presidente del Gobierno de España «después» del socialista Felipe González. Lo único que lamenta es cerrar su trayectoria sin que haya sido posible el acuerdo en la comisión del Pacto de Toledo, órgano que ella preside. Con la sensación de oportunidad perdida, este martes se reconocía «triste y jodida».

Villalobos coqueteó con la izquierda en sus inicios políticos, pero en los años ochenta del pasado siglo se vinculó a la Alianza Popular de Manuel Fraga. Ha sido diputada por Málaga de manera ininterrumpida durante treinta años. En 1994 fue elegida eurodiputada, cargo que dejó cuando en 1995 fue elegida para liderar la alcadía de Málaga gobernando en minoría. Sólo dejó la localidad andaluza para ocupar el puesto de ministra.

Es madre de tres hijos y está casada con quien ha sido uno de los principales asesores del PP, Pedro Arriola.

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