La planta fotovoltaica de OPDE puede suponer una inversión de 50 millones

Terrenos junto a la subestación de la carretera de Alange escogidos para la planta. :: /J.M.ROMERO
Terrenos junto a la subestación de la carretera de Alange escogidos para la planta. :: / J.M.ROMERO

La empresa que proyecta la planta de la carretera de Alange ha sido una de las adjudicatarias en la última subasta de renovables del Gobierno

Juan Soriano
JUAN SORIANO

La nueva planta solar fotovoltaica que una empresa navarra promueve junto a la carretera de Alange supondría una inversión de más de 50 millones de euros. La actuación ha pasado de ser un proyecto en pañales a una iniciativa empresarial que tiene prácticamente garantizada su ejecución, aunque aún será necesario esperar varios meses para definir su alcance real.

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Como adelantó HOY, la empresa navarra OPDE promueve la construcción de una planta solar fotovoltaica de 49,9 megavatios en la ciudad. El emplazamiento elegido es una parcela de forma irregular situada junto a la carretera de Alange, en las traseras de la subestación eléctrica situada a la salida de la capital autonómica.

La empresa inició en mayo la tramitación ambiental con la presentación de una memoria descriptiva ante la Consejería de Medio Ambiente y Rural. Este breve documento suponía un primer paso para un proyecto que aún tenía por delante mucho camino por recorrer. Pero la actuación ha recibido un impulso que puede resultar definitivo.

Su ejecución dependía prácticamente al 100% de la subasta para la asignación del régimen retributivo específico a nuevas instalaciones de producción de energía eléctrica a partir de fuentes de energía renovables que tuvo lugar a finales de julio. El Ministerio de Energíaadjudicó más de 5.000 megavatios, de los que 1.100 fueron para la eólica y 3.900 para la fotovoltaica.

En la anterior convocatoria toda la asignación fue para la eólica, que se benefició de las condiciones de la subasta. Sin embargo, en esta ocasión la fotovoltaica ha tenido más margen para competir en precio, lo que explica el resultado final. Contar con régimen retributivo específico permite operar en el mercado, pero siempre con un precio mínimo garantizado, lo que garantiza unos ingresos y facilita el cálculo de explotación.

Entre las empresas seleccionadas se encuentra OPDE, acrónimo de Otras producciones de energía fotovoltaica, empresa con sede en Navarra y proyectos en distintas partes del mundo. En concreto, en la subasta consiguió la adjudicación de 200 megavatios.

El procedimiento asigna cupos de potencia a las empresas seleccionadas, por lo que aún no sé conoce qué proyectos concretos se llevarán a cabo, un aspecto que no se definirá hasta dentro de varios meses. Cada compañía tiene en cartera varias actuaciones, y lo previsible es que se vayan acogiendo a la cantidad global que corresponda en función de su desarrollo.

Pero, según fuentes consultadas por HOY, el proyecto de Mérida tiene muchas posibilidades de salir adelante gracias a sus buenas condiciones dentro de la cartera que maneja OPDE. El emplazamiento escogido, junto a la subestación de la carretera de Alange, reduce considerablemente el coste de la línea de evacuación necesaria para dar salida a la energía producida, ya que apenas tendrá 500 metros de longitud. Además, se estima que el lugar no presenta grandes condicionantes ambientales, al estar situado junto a la ciudad, en una zona de escasa visibilidad y en un espacio por el que ya cruzan varias líneas eléctricas y que por tanto está parcialmente industrializado.

La inversión estimada para este tipo de plantas es de 1 millón de euros por megavatio, aunque los costes varían mucho y tienden a bajar por las mejoras tecnológicas que se consiguen con los avances de la investigación. Pero, con los datos actuales, se estima que la inversión en Mérida podría pasar de 50 millones de euros.

En 120 hectáreas

La planta solar La Fernandina, nombre que toma de la finca escogida para su ubicación, ocuparía una superficie de alrededor de 120 hectáreas. El campo generador estaría constituido por módulos de 340 megavatios, agrupados en cadena de treinta unidades en serie montadas sobre estructuras de seguimiento de este a oeste con una separación de 5,2 metros.

La propuesta contempla construir una subestación de 392 metros cuadrados de superficie para dar salida a la energía que se genere. Estaría conectada mediante una línea subterránea de 66 kilovoltios con la subestación propiedad de Endesa situada en la carretera de Alange con el objetivo de volcar a la red la electricidad producida.

La vida útil del proyecto se estima en treinta años. Pero al término de ese periodo se evaluará mantener la planta en operación, por lo que se podría prorrogar su actividad unos cinco o diez años más.

El Ministerio de Energía ha señalado que las potencias asignadas en la subasta deben estar en funcionamiento antes de 2020. En el caso del proyecto de Mérida, se estima que las obras podrían comenzar el próximo año y que la planta podría estar en servicio en 2019. Una inversión millonaria que ha recibido un espaldarazo que podría resultar prácticamente definitivo e impulsar su ejecución.