May mantiene su agenda a pesar de especulaciones sobre su dimisión

May mantiene su agenda a pesar de especulaciones sobre su dimisión

The Times' asegura que dimitirá el viernes, pero el calendario oficial sugiere un plazo más largo

IÑIGO GURRUCHAGAMadrid

Theresa May quiere someter a votación por cuarta vez el Acuerdo para la Retirada de la Unión Europea en la primera semana de junio, a pesar de los pronósticos sobre su dimisión y de los obstáculos que estaría encontrando para que la votación del proyecto de ley que traduce el Acuerdo se celebre el 7 de junio, un viernes, cuando el Parlamento no tiene habitualmente debates o votos.

Diarios sensacionalistas publican una foto de Theresa May con sus ojos aparentemente llorosos en el interior de su coche oficial, cuando marchaba el miércoles de Downing Street. Es una foto tan similar a la de Margaret Thatcher, con sus ojos llorosos, dentro del coche oficial, cuando partía para siempre de la residencia oficial de la primera ministra, en noviembre de 1990, que incita a la sospecha.

Los compromisos de May no han variado hoy. La dimisión de la ministra Andrea Leadsom, responsable de gestionar la actividad del Gobierno en la Cámara de los Comunes, dejó a la primera ministra sin nadie para presentar hoy la agenda de la Cámara para la próxima semana. A las 11.00, hora británica, Mark Spencer, miembro de la Oficina de Disciplina del grupo parlamentario, compareció para anunciarla.

Inicialmente pareció confirmar la dimisión de May, porque, tras la vacación de una semana a partir de este viernes, Spencer no mencionó el proyecto de ley del Acuerdo de Retirada en la agenda de la primera semana de junio. Aclaró después, respondiendo a preguntas de la oposición, que el Gobierno tiene la intención de que la votación se celebre el viernes 7, pero no han llegado aún a un acuerdo con otros grupos parlamentarios.

Los diarios 'The Times', 'Daily Mail' o 'The Sun' afirman en alguna parte de sus ediciones, en el titular o en el texto, que May dimitirá este viernes y cuentan en algún otro lugar de sus crónicas las circunstancias reales: es posible que la entrevista entre Theresa May y el presidente del Comité 1922 lleve a la dimisión de la líder conservadora.

Receso

Sir Graham Brady, presidente de ese comité que representa a los diputados del grupo conservador, mantendría en un sobre sellado, según algunos medios, el resultado de una votación de sus miembros sobre un cambio de las reglas para la presentación de mociones de censura, que permitiría presentar ahora una moción de ese tipo contra May antes de que se cumpla el plazo de un año desde que superó la que diputados 'brexiters' presentaron en diciembre.

Un conservador que fue parte de aquel motín en el final de 2018, Peter Bone, ha preguntado a Spencer, responsable de la disciplina de su grupo, qué medios existen para impedir la vacación del Parlamento. El sustituto provisional de Leadsom, la ministra dimitida, le ha recordado que, como Bone conoce bien, tendría que proponer tal idea los responsables de su grupo, y no prosperará esta tarde.

El calendario sería el gran cómplice de la última evasión de May. Incluso si Brady puede amenazarla con el resultado de esa misteriosa votación secreta y con una moción de censura, ¿cuándo puede iniciarla? La próxima semana el Parlamento está en receso y, cuando regresa, en la primera semana de junio, el lunes no se reúne mientras Donald Trump inicia su visita de Estado.

El ministro de Exteriores, Jeremy Hunt, uno más de los miembros del Gabinete que solicitó el miércoles una entrevista con Theresa May par a expresarle sus diferencias, ha confirmado su opinión de que May será primera ministra y recibirá a Trump esa semana. Y, tras la marcha de Trump, llega la conmemoración internacional del desembarco de Normandía.

La dimisión o derrocamiento de May parece cuestión de días, pero nadie, salvo ella y sus íntimos, sabe si su desmoralización ante el rechazo generalizado de su último plan y la constatación de que su mandato se acaba, le llevará en las próximas horas a arrojar la toalla.