La Liga propone «poner mujeres en los escaparates» para relanzar el turismo en Toscana

Una prostituta, en uno de los escaparates del barrio rojo de Ámsterdam./AFP
Una prostituta, en uno de los escaparates del barrio rojo de Ámsterdam. / AFP

La medida provoca una agria polémica en Italia, agravada por el político ultraderechista al negarse a pedir perdón porque las féminas «en el fondo utilizan el instrumento que tienen»

DARIO MENORRoma

Sus célebres colinas, sus joyas renacentistas o su magnífica gastronomía no son suficiente reclamo para que la Toscana siga atrayendo a visitantes extranjeros. A esta región italiana le hace falta darle una vuelta de tuerca a su oferta turística y copiar al célebre Barrio Rojo de Ámsterdam: tiene que poner a mujeres en los escaparates para atraer a los clientes de la prostitución.

Esa es la peregrina idea del diputado regional de la Liga Roberto Salvini, que consiguió ayer eclipsar por un día al líder de su partido, Matteo Salvini, con el que comparte apellido aunque según parece no son familia. «Si media Europa invierte en esa dirección... He estado veinte años en las ferias en Alemania. En Holanda y Francia es igual: te encuentras a las mujeres en los escaparates. Eso también es turismo. Hay gente así, si no, no estarían», comentó el diputado regional el pasado miércoles. Fue en una reunión en la que se discutía sobre la nueva ley toscana sobre turismo y, en particular, acerca del sector de los balnearios.

La diputada del Partido Democrático (centro izquierda) Monia Monni le grabó, publicó el video en su perfil de redes sociales y provocó una enorme polémica en ITalia que llevó a la Liga a suspender del cargo al Salvini toscano. Para Monni la medida no es suficiente, pues exigió además que pidiera disculpas, algo que el polémico diputado regional no está dispuesto a hacer.

En una entrevista con el diario local 'Il Tirreno', dijo que no tenía por qué pedir perdón por lo que había dicho. Justificó su posición con un peculiar argumento que tuvo un efecto similar a intentar apagar un fuego con gasolina: «En el fondo las mujeres utilizan el instrumento que tienen». Monni confesó sentirse «indignada y asqueada» por sus palabras y le aseguró que «nunca conseguiréis poner en un escaparate» a las mujeres en la Toscana.

En otro pasaje memorable de su declaración, Salvini calificó de «borrachos» a los turistas que visitan las bodegas de la región, donde se elaboran vinos tan célebres como el Chianti o el Brunello di Montalcino. Daniele Belotti, responsable toscano de la Liga, trató de salvar la cara del partido de ultraderecha, al que habitualmente se acusa de machismo por sus posiciones tradicionalistas y la escasísima representación femenina en sus filas.

«El tono y el contenido de las declaraciones de Roberto Salvini son de tal gravedad que no pueden infravalorarse ni tomarse a la ligera», comentó Belotti. La Liga consideró que su intervención no sigue la línea política de la formación sobre la prostitución: está favor de la legalización de los prostíbulos, pero sin exponer a las mujeres en escaparates. En Italia la prostitución no está prohibida, pero sí lo están los burdeles, por lo que las meretrices se venden a domicilio o, en la mayor parte de los casos, en plena calle. La Liga también lamentó que la intervención del diputado regional echara por tierra años de trabajo para poner en valor la riqueza enogastronómica de la Toscana.