La Embajada de EE UU en Caracas se queda sin personal

Embajada de EE UU en Caracas./AFP
Embajada de EE UU en Caracas. / AFP

Los gobiernos de Maduro y Trump se apuntan el tanto de la decisión por la que los diplomáticos de Washington abandonarán el país caribeño esta semana

MERCEDES GALLEGONueva York

Un tuit a deshoras sirvió para abortar la noticia, que no había salido en la conferencia de prensa de esa tarde. El secretario de Estado Mike Pompeo anunció a medianoche del lunes que EE UU evacuará esta semana a todo su personal de la Embajada de Venezuela debido al deterioro del país, aunque el Gobierno de Nicolás Maduro insiste en que había expulsado al personal diplomático por desestabilizar el país.

«Tratar de adelantarse a la noticia y pretender que Washington retira a su personal no es más que una reacción arrogante y derrotista que demuestra mucha frustración». Le respondió por la misma vía el ministro de Asuntos Exteriores Jorge Arreaza. En lo que sonaba a amenaza, el canciller venezolano añadió: «Como se les informó ayer, la decisión del presidente Nicolás Maduro debe cumplirse en las próximas 72 horas».

La batalla para derrocar al líder chavista no se juega sólo en las calles de Caracas y en los pasillos de la Casa Blanca, sino en la opinión pública de Miami. Allí donde el exilio cubanoamericano ha apadrinado a la mayor población de venezolanos fuera de su país, al creerlos víctimas del mismo yugo, se juega también la reelección de Trump en 2020.

El exilio vibra con la rabia acumulada durante los 60 años transcurridos desde la revolución que los hizo huir de la isla caribeña y ven en la caída de Maduro el fin de la influencia cubana en Latinoamérica. El aislamiento de Cuba alimenta la esperanza de un cambio de régimen, donde muchos aún creen que pueden recuperar las posesiones que perdieron al huir del país. El Gobierno de Trump les ha permitido reclamarlas en los tribunales estadounidenses, un paso más para seguir acariciando el sueño.

En ese contexto las apariencias de quién lleva la voz cantante en Venezuela son importantes. «Cuando no hay electricidad, agradéceselo a las maravillas de la ingeniería moderna que lidera Cuba», dijo Pompeo con chulería en la conferencia de prensa del lunes. «Cuando no hay agua, agradéceselo a los excelentes hidrólogos de Cuba. Cuando no hay comida, agradéceselo a los jefes supremos del comunismo cubano», añadió.

En la misma línea propagandística con la que todos se sacuden la culpa, EE UU es para el régimen de Maduro el culpable de todos sus males. El apagón que sufre Caracas es «un golpe electromagnético» planeado por las «mentes criminales» de Washington y ejecutado por su pupilo, el autoproclamado presidente Juan Guaidó. La fiscalía de Venezuela ha abierto una investigación contra él «por su presunta implicación en el sabotaje al sistema eléctrico nacional» que tiene al país sumido en la oscuridad desde hace cinco días y ha causado la muerte de al menos 21 personas.

Una excusa para detener a Guaidó, advirtió también por Twitter el senador cubanoamericano Marco Rubio, al que el rotativo 'The New York Times' llamó «derrocador en jefe» por su papel en la intervención estadounidense. «Preocupación de que la orden de arresto llegará pronto», tuiteó Rubio. «Este es el estilo cubano de burocratizar la represión».