EL VERANO DEL PINTOR EDUARDO NARANJO

«Mi vida cambió la mañana en que mi padre me llevó a Sevilla para ser pintor»

Pintor. Amante de Monesterio y sus paisajes, le encanta pasar las vacaciones en su pueblo./
Pintor. Amante de Monesterio y sus paisajes, le encanta pasar las vacaciones en su pueblo.

Trabaja en lo que le gusta y es feliz porque vive de ello. Su obra es principalmente reflejo de lo que ama: Extremadura y sus paisajes

Celia Herrera
CELIA HERRERA

-¿Qué tiene previsto hacer este verano?

-No lo sé exactamente. Supongo que, aparte de seguir trabajando en mi obra, viajar a ciertos sitios y hacer algún deporte.

-¿Suele tener planificadas las vacaciones o va más a la aventura?

Pude quedarme en Nueva York, cuando estuve por allí en los 80, pero me pudo el apego a mi país, su paisaje y su gente

-Casi siempre a la aventura.

-¿Tiene en cuenta la gastronomía a la hora de elegir el lugar de vacaciones? ¿Cuáles son sus platos favoritos?

-Aunque solemos viajar, y mucho por cierto, con el fin de conocer más de cerca la historia y cultura de los pueblos, también apreciamos su gastronomía. En cuanto a mi plato favorito, el gazpacho andaluz, con cierto toque extremeño.

-¿Qué es lo que más le gusta hacer cuando está de vacaciones?

-Tengo, por oficio, el vicio o manía de no ser capaz de estar parado. Dibujo, pinto, escribo... Si bien, más relajadamente, y suelo hacer más deporte.

-¿Con qué compañía suele ir de vacaciones? ¿O prefiere viajar solo?

-Suelo ir con Marta, mi mujer, o con parte de la familia, amigos...

-¿Prefiere los viajes culturales, el campo o la montaña?

-Primordialmente, culturales.

-¿Asiste a las fiestas de los pueblos?

-Sobre todo, de Monesterio, el mío (o nuestro).

-¿Aprovecha el verano para ir al teatro, cine, conciertos...?

-Sí, aunque esto es algo que hacemos a lo largo del año.

-¿Ve más televisión en verano? ¿Qué tiempo de programas le gustan?

-Salvo para ver deporte, algún reportaje o película interesante, no soy muy de televisión. Estos son pues, los tipos de programas que me gustan.

-¿Desconecta del día a día o a pesar de estar de vacaciones sigue pendiente del móvil, la redes sociales...?

-La verdad es que debo de ser de los muy contados que pasan de ambas cosas, por lo que ando de ello desconectado.

-¿Duerme siesta en vacaciones o prefiere dedicar ese tiempo a hacer otras actividades?

-Excepto en raras ocasiones, jamás perdono la siesta: 'mi siesta'. Debe ser una herencia familiar.

-¿Madruga durante las vacaciones o prefiere trasnochar?

-Mi horario suele seguir siendo el mismo. Marta y yo somos madrugadores por naturaleza. Lo cual no nos impide, a veces, vivir la nocturnidad.

-¿Cuáles son las vacaciones que recuerda con nostalgia? ¿Qué tuvieron de especiales?

-Son varias, pero siempre en nuestra memoria las que allá, por los veranos de 1969 y 1970, creo, que pasamos en Puenteareas (Galicia). Donde conocimos a personas tan entrañables que ya serían como de la familia de por vida.

-¿Qué sitio de Extremadura elegiría para pasar unos días de vacaciones y por qué?

-Sin duda, nuestro pueblo y sus alrededores, que son bellísimos. Lo que acostumbramos hacer ¿tal vez para no olvidar quiénes realmente somos?

-¿Cuál es el recuerdo de su niñez que guarda con más cariño?

-De la mañana de aquel 12 de octubre en que, por fin, mi padre me llevó a Sevilla, gracial a lo cual, entre otras cosas, claro es, hoy soy un artista, y no un campesino, quizás.

-¿Viaja por la vida ligero de equipaje o tiene mucho apego a las cosas?

-Ligero, más bien de equipaje, como Antonio Machado.

-¿Cómo han cambiado sus prioridades con el paso del tiempo?

-Cambian nuestras prioridades según crece nuestra sabiduría y educa nuestra sensibilidad. Aunque en mi caso, concretamente, continúo prefiriendo lo natural y entrañable, si bien mucho me dicte mi obra.

-¿Cuál es el logro del que se siente más satisfecho?

-Haber podido hacer lo que me atrae y gusta, y vivir, al menos, de ello.

-¿Qué es lo que más trabajo le ha costado conseguir?

-Lograr que se conozcan debidamente mis obras, y el mayor número de gente pueda gozar de ellas.

-¿Qué es lo que más valora de la gente y por qué?

-La sinceridad, sencillez y naturalidad, cosas que, por desgracia, ya escasean.

-¿Ha habido algún momento en su vida que ha marcado un antes y un después?

-Fundamentalmente, dos. El de la mañana que decía, mi traslado a Sevilla para ser pintor, y el de la tarde-noche en que Marta y yo nos conocimos en Monesterio, claro está.

-¿En su camino ha encontrado más competitividad o compañerismo?

-Ambas cosas. Yo he tenido la suerte de que lo primero lo olvido con cierta facilidad. Que primordialmente perduran en mí los recuerdos de lo segundo.

-Si pudiera dar marcha atrás, ¿Cambiaría alguna decisión que ha tomado?

-¿Quizás no haberme quedado en Nueva York cuando estuve por allí en los 80? Pero me pudo el apego a mi país, su paisaje y su gente. Sin embargo, ahora pienso que no estuvo mal lo que hice, pues ahí están mis obras, que lo corroboran.

-¿Tiene algún proyecto entre manos?

-Ninguno en especial. Mi proyecto es siempre continuar viviendo y obrando lo mejor que puedo.

En corto

-Su tiempo de ocio lo dedica a: Leer, escuchar música, hacer algo de deporte

-Cuando se levanta da las gracias por: Poder seguir disfrutando de la vida.

Un ejemplo a seguir: Hay muchos, pero de escoger sólo uno, la palabra de Cristo.

-Lo que menos le gusta de la gente: La ignorancia y la pedantería, sobre todo de ir juntas, que suele ser lo habitual.

-Algo que siempre ha querido hacer o tener y aún no ha conseguido: La 'gran obra', algo que siempre se nos escapa ¿por eso tal vez uno siga intentándolo?

-El libro que más huella le ha dejado: Varios, por citar alguno, 'Sinuhé el Egipcio', de Mika Waltari, que leí siendo aún muy joven.

-Su película favorita: Casablanca.

-La canción de su vida: Canciones. Por ejemplo, mucho me emocionan las 'del Sembrador', 'la Rosa del Azafrán', desde que las oí cantar de niño al que fuera mi primero maestro y guía, Eduardo Acosta, cuando trabajaba en su estudio; o 'Una Furtiva Lágrima', de 'L'exilir de amore', de Dominzattti.

-El lugar que más le ha impactado: La India.

-Y el que elegiría para sus vacaciones perfectas: Vancouver una vez más, donde están nuestros hijos Edi y Miriam con los suyos, nuestros dos nietos varones.

-El deporte que practica: El tenis.

-Su comida favorita: La casera, y por citar alguna, el gazpacho extremeño.

-Si pudiera, compraría un cuadro de: Velázquez, Goya, o Rembrandt.

-El olor que más le gusta: El de la rosa roja y la azucena.

-Su lema: «Ama cuanto vives y ayuda a los demás a hacerlo».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos